Reseña de ‘James Bond: La caja negra’

James Bond

Con licencia para matar

Parece que fue ayer cuando Panini Comics comenzó a publicar en España aquel primer tomo de las nuevas aventuras de James Bond con un estupendo Warren Ellis al mando, y ya hemos llegado a la sexta entrega. Con un nuevo equipo creativo no visto hasta ahora se publica ‘James Bond: La caja negra’, una obra que promete grandes dosis de emoción y tensión…

James Bond
Portada del primer número de la serie limitada ‘James Bond: Black Box’

Los peligros de la era de la información

En Dynamite Entertainment se han tomado muy en serio la labor de modernizar al personaje de James Bond (sin tocar ninguno de sus rasgos esenciales que le hacen ser quien es, eso sí), y como resultado nos llega en esta serie limitada una historia en la que el agente secreto 007 tendrá que enfrentarse al peligro que supone el flujo de información constante en las redes sociales, el correo electrónico y todo lo relacionado con el filtrado de información personal en la red.

En una época en la que están tan de moda temas como el ciberacoso o wikileaks, no es de extrañar que uno de los mayores peligros a los que se puede tener que enfrentar el MI6 es un hacker que ha usado sus habilidades no para provocar el lanzamiento de misiles o para hacer estallar una central nuclear, sino para colarse en las vidas privadas de los tipos más importantes del gobierno y averiguar sus trapos sucios.

James Bond
Pero qué bien le sienta a Bond llevar esquís para matar

Los gobiernos, para bien o para mal, están dirigidos por personas en todos los niveles de su estructura, y estas personas, como no podría ser de otra manera, son seres humanos, con sus virtudes y sus defectos. Que alguien saque provecho del conocimiento de estos defectos para hacer que estas personas actúen no según sus principios sino movidos por el miedo a que sus secretos sean desvelados es algo que no resulta nuevo en las historias de espías. Quien tiene la información, tiene el poder. Por suerte, el gobierno británico tiene entre sus filas a un agente que no está dispuesto a que estos chantajistas de naciones se vayan a salir con la suya…

Paradójicamente, el James Bond que se nos presenta aquí es un tipo fuera de época. Como él mismo hace notar, es un hombre que prefiere leer una carta a un email. Si bien es cierto que no pone nunca ninguna pega a la hora de usar los más modernos aparatos electrónicos (normalmente armas mortales) que su organización le proporciona para realizar sus misiones, el toque clásico que siempre ha tenido el personaje como resultado de la época en la que fue concebido sigue ahí y se resiste, en algunas cosas, a evolucionar con los tiempos. Y es que podría resultar raro ver a Bond ligar en su cuenta de Meetic o pedir un Dry Martini agitado, no mezclado, a través de alguna app de bar.

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No le van a faltar rivales a su altura a James Bond en esta aventura

Bondiano hasta la médula

La historia que se nos presenta aquí con guion de Benjamin Percy, un autor en boca de todos ahora gracias a su reciente trabajo en la actual serie regular de ‘Green Arrow’ para DC Comics, se esfuerza mucho en encajar a la perfección con todo lo que sabemos del James Bond más clásico y cinematográfico. Y todo ya desde la habitual escena inicial de acción que no va a tener nada que ver (o casi nada, más bien) con el resto de la trama, donde veremos al agente con licencia para matar haciendo dos de las cosas que mejor se le dan en el mundo: esquiar y disparar.

Por lo demás, este Bond sigue siendo un tipo frío, inteligente, observador, elegante, arrogante, irresistible para las mujeres y mortal para sus enemigos. Puede que en alguna ocasión a lo largo del cómic nos encontremos con un personaje que puede exagerar ligeramente estas cualidades, convirtiéndose casi en una parodia de sí mismo y acercándose de esta forma al principal protagonista de la serie animada ‘Archer’ más que al propio Bond. Sin embargo, tal vez sean precisamente estos ligeros excesos los que conviertan a ‘James Bond: La caja negra’ en el cómic de esta serie más cercano al mito.

Y no nos olvidemos del entorno. Aquí nos vamos a encontrar a cada página situaciones, objetos o personajes que nos podrían recordar ligeramente a alguno de los momentos más representativos de la historia del personaje. Además de la jornada de esquí en los Alpes Franceses, tendremos unos cuantos artilugios ingeniosos que serán entregados al agente secreto para ayudarle en la realización de su misión, le veremos conducir un Aston Martin con ciertas modificaciones y jugar en un casino ilegal, y tendrá que lidiar con el conflicto de intereses entre su misión y la de su colega y amigo Felix Leiter.

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Estas son algunas de las maravillosas portadas que se incluyen en el tomo

¿Pero qué sería del señor Bond sin una mujer a la que cortejar en su misión? Aquí tendremos a una señora de armas tomar, fiel al prototipo de mujer fuerte que tantas veces hemos visto en las aventuras del personaje creado por Ian Fleming. Sin embargo, no tendremos claro hasta mucho después de su primera aparición cuál es el lado en el que esta belleza mortal se va a posicionar. Y tampoco sabremos hasta el final de la historia cómo va a afectar su influencia a las decisiones que el señor Bond tendrá que tomar cuando llegue el momento de elegir entre la lealtad a su país y lo que está bien.

En lo que se refiere al apartado visual, aquí el señor Rapha Lobosco realiza un trabajo que busca hasta cierto punto un enfoque muy colorido, que desde cierto punto de vista podría recordar al trabajo de Jim Steranko (con algo menos de toque psicodélico) al cargo de las aventuras de Nick Fury. Y hay que hacer una mención especial al trabajo de portadas, tanto originales como alternativas, todas ellas incluidas en este tomo para ser disfrutadas por el lector.

En resumidas cuentas, estamos ante un tomo que no puede faltar en la estantería de los seguidores del personaje. Quizás no esté a la altura de las primeras historias al cargo de Warren Ellis, pero es una continuación digna que asegura, por el momento, el buen estado de salud de la franquicia.

El tomo ‘James Bond: La caja negra’ publicado por Panini Comics en edición de tapa dura contiene 168 páginas a color con un tamaño de página de 17 x 26 cm. e incluye la traducción de la edición americana de ‘James Bond: Black Box’ de Dynamite Entertainment además de las portadas originales de estos y una gran galería de portadas alternativas realizadas por distintos artistas. El precio de venta recomendado es de 16,95 € y se puso a la venta en agosto de 2018.

James Bond

‘James Bond: La caja negra’

ISBN: 978-8-491-67140-4

Bond se enfrenta a un asesino que tiene como objetivo otros asesinos.

Esta es tan sólo la primera pieza de un puzzle inyectado de adrenalina que llevará a 007 a lo largo de todo el planeta para investigar una filtración digital que amenaza la seguridad mundial.

Guion: Benjamin Percy

Dibujo: Rapha Lobosco

‘James Bond: La caja negra’

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