El Videoclub: ‘Dragon Ball, la película: Comienza la magia’

Como todo fan debe saber, el manga ‘Dragon Ball‘ (también conocido en España como ‘Bola de dragón‘) es una creación del japonés Akira Toriyama. Pero, si bien su publicación, que se extendió desde 1984 hasta 1995, fue todo un éxito, tanto dentro de su país de origen como fuera de él, mayor relevancia aún adquirió la serie de animación homónima, cuya andadura tuvo lugar ente 1986 y 1989. A continuación, vinieron las secuelas ‘Dragon Ball Z‘ (1989 – 1996), ‘Dragon Ball GT‘ (que se exetendió desde 1996 hasta 1997, pero al no ser obra de Akira Toriyama, se encuentra fuera del canon oficial), ‘Dragon Ball Z Kai‘ (que emitió material antiguo, aunque remasterizado entre 2009 y 2015) y ‘Dragon Ball Super‘ (vigente desde 2015). Algunas de estas series han contado con películas que narran aventuras relacionadas con el show del que proceden.

Sin embargo, si esta franquicia se ha desenvuelto muy bien en el terreno de la animación, no ha tenido el mismo éxito en sus adaptaciones con actores reales, pese a haberlo intentado en tres ocasiones. La segunda de ellas fue ‘Dragon Ball: Ssawora Son Goku, Igyeora Son Goku‘ (1990), mientras que la tercera se titulaba ‘Dragon Ball: Evolution‘ (2009). Sin embargo, en este artículo analizaremos la primera de todas, conocida como ‘Dragon Ball, la película: Comienza la magia‘ (1989). la cual viene precedida por este slogan:

La primera y mejor versión en imagen real del manga de Akira Toriyama.

La película, no recomendada para menores de 7 años, cuenta con 85 minutos de duración está dirigida por Chun-Lian Chen y protagonizada por Charles Chen Zi-Qiang (como Son Goku), Jeanni Tse (en el papel de Seetou, a la que nosotros conocemos por el nombre de Bulma), Sang Peng (que interpreta al Mago Cabeza de Cerdo, que adapta a Oolong), Tung-Chuen Cheng (que encarna a Westwood, que es una evidente versión de Yamcha), Zhong Yu Huang (que se mete en la piel del Hombre Tortuga, en el que todos reconcemos al Maestro Mutenroshi), Chi Keung Chan (que hace del abuelo de Son Goku), Yi-Juan Li (que da vida a Jade, una mezcla de los pesonajes Pansy, de la película ‘Dragon Ball: La leyenda del dragón Xeron‘, y Chi-Chi) y Ruan-Feng Su (como el Rey Cuerno).

Antes de analizar la trama del filme, conviene prestar atención a algo que a nadie le habrá pasado desapercibido: todos los personajes, a excepción de Son Goku, tienen los nombres alterados. Esto se debe a que la película se llevó a cabo sin el permiso de Akira Toriyama, el cual podría haberlos demandado si el plagio hubiera sido algo más descarado, sobre todo si tenemos en cuenta que esta película es una especie de  remake de la ya citada ‘Dragon Ball: La leyenda del dragón Xeron‘ (1986).

El malvado Rey Cuerno, venido de otro planeta, llega al nuestro para apoderarse de  siete esferas mágicas, las cuales tienen el poder de invocar a un dragón que concede cualquier deseo que le pidas. En su búsqueda, el villano no duda en arrasar todo lo que se pone en su camino, como la aldea de la cual la joven Jade es la única superviviente. Son Goku, ayudado por los diversos aliados que se va encontrando por el camino, toma la determinación de reunir las bolas mágicas antes de que lo haga el Rey Cuerno, para que la muchacha pueda pedir al dragón el deseo de restaurar su aldea.

La parte más positiva del filme es el hecho de que los personajes tienen muy bien reflejadas la forma de ser de sus contrapartidas originales: Son Goku es tremendamente ingenuo; Westwood tiembla en presencia de las chicas jóvenes y bonitas, como le sucedía a Yamcha; el Mago Cabeza de Cerdo puede transformarse en cualquier otra persona, tal y como ocurría con Oolong, y tanto él como el Hombre Tortuga tienen una obsesión con el sexo, algo que sus homólogos del cómic nunca trataron de ocultar. También se agradece que respeten algunos guiños al fan, como el hecho de que la contrapartida de Mutenroshi viva en una casa ubicada en una pequeña isla o la aparición de la nube Kinton.

Por desgracia, los defectos de la película superan con creces los aspectos positivos: el parecido físico con los personajes del manga es prácticamente inexistente (con decir que el que está mejor hecho es el Hombre Tortuga, ya te puedes hacer una idea, si echas un vistazo a las fotos en las que aparece), el villano es completamente inventado y tiene un aspecto que parece sacado de un episodio de los ‘Power Rangers’ (tal y como se demuestra en la foto que acompaña a este párrafo), la técnica de algunos efectos especiales resulta bastante cutre, podemos observar como cometen errores del calibre de blandir una espada cuya hoja tiembla como si fuera una pluma, los personajes se comportan de manera excesivamente teatral, hay cambios tan ridículos como el de sustituir al gatito Puar por una cacatúa que responde al nombre de Blancanieves y las bolas de dragón son transparentes, en lugar de ser de color naranja.

Con todo, si eres fan de la franquicia, puedes echarle un vistazo para saciar tu curiosidad. No obstante, después de verla tal vez tu opinión sobre la calidad de ‘Dragon Ball: Evolution‘ se vea alterada. Tal es el poder de ‘Dragon Ball, la película: Comienza la magia‘.

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