Los primeros pasos editoriales de Spiderman

Tras el éxito obtenido con el cómic de ‘Los Cuatro Fantásticos‘, como ya comentamos en su momento, el editor Martin Goodman permitió a Stan Lee dar rienda suelta a su imaginación, al crear todo tipo de nuevos personajes, tan variopintos como el increíble Hulk o el poderoso Thor, los cuales no tardaban en ganarse el favor de los lectores. Sin embargo, el futuro de la editorial estaba a punto de cambiar radicalmente en el momento en que Stan Lee vio una mosca que trepaba por una pared. Justo en ese instante, se le ocurrió que aún le faltaba por crear un superhéroe que escalara muros. No obstante, Insect-Man, Fly-Man o Mosquito-Man no parecían unos nombres muy atractivos para un superhéroe, motivo por que acabó decidiéndose por las arañas. Había visto la luz la idea de crear a Spider-Man (cuyo nombre siempre aparecería escrito separado y con guion en los cómics americanos, por deseo expreso del propio guionista, que pensaba que, en caso contrario, el título de la cabecera se parecería demasiado a la de Superman).

No obstante, esta vez, Stan Lee no lo iba a tener tan sencillo, ya que al editor Martin Goodman no acababa de convencerle la idea, tal y como expresó en su tajante respuesta:

A la gente no le gustan las arañas.

No obstante, dado que Stan Lee aún no le había decepcionado, el editor decidió darle una oportunidad al nuevo personaje. Se encargaría de protagonizar ‘Amazing Fantasy‘ nº 15 (cuya portada corona este artículo), cabecera que iba a concluir en dicho número. Si resultaba un fracaso, el personaje no volvería a aparecer en ningún cómic. Por el contrario, si resultaba ser un éxito, los superhéroes de Marvel contarían con un nuevo miembro entre sus filas.

Stan Lee lo tenía muy claro: quería crear un personaje con el que los lectores adolescentes pudieran sentirse identificados. Era innegable que resultaban muy atractivos los héroes adultos y superpoderosos, de cuadrada mandíbula y exagerados músculos, pero un chico de quince años nunca se vería reflejado en alguien así. Sin embargo, la idea de Stan era una apuesta arriesgada, ya que los héroes adolescentes nunca habían sido nada más que los compañeros del personaje principal (como es el caso de Robin con respecto a Batman) y, hasta ese momento, romper con esa norma había sido algo impensable.

Dado que tenía el visto bueno de Martin Goodman, Stan Lee se puso en contacto con Jack Kirby, para que le dibujara un boceto del nuevo personaje, pero no quedó contento con el resultado cuando el artista le presentó una versión cutre del Capitán América armado con una pistola lanzadora de telarañas. Entonces, el guionista decidió recurrir a Steve Ditko, cumplidor artista cuyos dibujos no se parecían en nada a la estética divina de Kirby.

Cuando recibí el encargo, lo primero que hice fue dibujarle el traje. Quería una buena síntesis con sus poderes. Como podía trepar, no le puse botas. Y le escondí un lanzarredes debajo de la manga, en vez de la pistola que había diseñado Kirby.

A continuación, puedes comprobar por ti mismo las diferencias entre el aspecto que podría haber tenido el uniforme de Spiderman, si Stan Lee hubiera dado el visto bueno al boceto de Kirby, y el traje clásico que todos conocemos, diseñado por Steve Ditko:


Pasando por alto el hecho de que todos agradecemos que a nadie se le ocurriera la idea de que Spiderman sacara sus telas del mismo sitio que el resto de las arañas, pasamos a centrarnos en algo igual de evidente: Stan Lee podría haber optado por convertir a Peter Parker, alter ego del superhéroe, en el chico más popular del instituto Midtown High School. Para ello, solo hubiera tenido que colocarlo como capitán del equipo estudiantil y solicitar a Ditko que siempre lo dibujase musculoso, atractivo y rodeado de gente. Pero, eso no era lo que el guionista quería mostrar, ya que pensó que los lectores se sentirían más identificados con el paria inadaptado, aquel que es el centro de las burlas y al que nadie querría tener como amigo. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de una época en la que leer cómics estaba mucho peor visto que hoy en día. Por tanto, la gente que lo hacía no solía gozar de altas cotas de popularidad en las aulas de los centros educativos. Afortunadamente, Stan Lee tenía suficientes anécdotas autobiográficas de las que echar mano. Como muestra de su talento, Ditko supo reflejar esa marginación en la primera viñeta del tebeo, a toda página, tal y como muestra la imagen que se encuentra bajo este párrafo.

Para colmo, Peter Parker era mostrado como un empollón gafotas y sobreprotegido por Ben y May Parker, los tíos que lo habían criado desde la muerte de sus padres. Además, se trataba de un enclenque propenso a las enfermedades pero, como todos sabemos, las cosas cambiaron después de una visita a una exposición científica. En aquella época, el miedo radiactivo, sobre todo debido a la crisis de los misiles cubanos, estaba muy presente en la mente norteamericana, lo cual se mostraba en los guiones de Lee, que ya lo había usado como excusa para los orígenes de diversos superhéroes, como los Cuatro Fantásticos o Hulk, y que ahora volvía a utilizar con Spiderman.

Lee y Ditko solo precisaron once páginas para mostrarnos la historia que todos conocemos del personaje: ser picado por una araña radiactiva, desarrollar poderes especiales e intentar usarlos para ganar dinero y encauzarse por el camino correcto después de ser parcialmente responsable de la muerte de su tío Ben. Además, aunque se trata de un mantra a seguir por todos los superhéroes, Spiderman es el que ha convertido en un juramento inamovible las eternas -y, frecuentemente, parodiadas- palabras que Stan Lee plasmó en dicho cómic:

Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad.

El guionista consiguió salirse con la suya. ‘Amazing Fantasy‘ nº 15 logró ver la luz en agosto de 1962 (pese a que, en el interior, se acredita a septiembre como mes de la publicación), aunque con portada de Jack Kirby que, definitivamente, tenía más caché que Ditko. No obstante, ni siquiera Stan Lee esperaba que Spiderman se dejase volver a ver por el mundo de las viñetas (aunque había anunciado, a bombo y a platillo, que el hombre araña sería el nuevo protagonista de ‘Amazing Fantasy‘). No fue hasta meses más tarde, cuando Martin Goodman recibió las cifras de ventas, que se descubrió que el éxito había sido desorbitado, ya que se podía considerar que ‘Amazing Fantasy‘ nº 15 era el cómic más vendido de la historia de la editorial.

Los resultados finales no estuvieron nada mal para tratarse de un personaje que no despertaba demasiadas expectativas. Así, en marzo de 1963, veía la luz el número uno de la colección ‘The amazing Spider-Man‘, cuya imagen de portada se muestra bajo estas líneas, lo que significaba el arranque de su meteórica carrera para llegar a posicionarse como el personaje más icónico de Marvel.

Como dato curioso, cabe destacar que, entre finales de 1995 y principios de 1996, Marvel sacó a la luz los números 16, 17 y 18 de la colección ‘Amazing Fantasy‘, también protagonizados por Spiderman, a cargo de Kurt Busiek, que cubrían acontecimientos sucedidos entre el episodio publicado en el ejemplar número 15 de  la misma colección y el número 1 de ‘The amazing Spider-Man‘.

Si eres seguidor del trepamuros, tienes que agradecer los excelentes guiones a Stan Lee y los diseños artísticos a Steve Ditko. Por desgracia, el recientemente fallecido dibujante abdicó, siendo sustituido por John Romita Sr., cuando discutió con Stan Lee sobre la identidad secreta del Duende Verde original, lo que convirtió a ‘The amazing Spider-Man‘ nº 38 en el último realizado, al completo, por el equipo creativo original… pero eso ya es otra historia.

¡No te vayas sin comentar!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.