El día que John Romita sustituyó a Steve Ditko

Mencionar el nombre de John Romita (ya se trate del padre o del hijo) nos hace pensar inmediatamente en Marvel y más concretamente en Spiderman, ya que son dos autores que forman parte de importantes etapas gráficas del personaje, sobre todo en el caso del padre, que fue el segundo dibujante que se encargó del arácnido. Pero, ¿cuánto sabemos acerca de aquella transición entre Steve Ditko y John Romita Sr. (cuyo nombre completo es John Victor Jazzy Romita)? Sigue leyendo para comprobar si te faltaba algo por descubrir.

Después de haberse graduado en la Escuela de Arte Industrial de Nueva York, a la edad de 17 años, John Romita empezó como publicista, pero no tardó en pasarse al mundo del noveno arte, en calidad de entintador, tarea que llevó a cabo para diferentes editoriales. Uno de sus trabajos gráficos más duradero fue el de ilustrar historietas románticas para compañías como DC, actividad que, tras pasar ocho realizándola, terminó por hastiar a Romita. Eso hizo que, en 1965, el artista regresara a Marvel, editorial para la que ya había trabajado entre 1951 y 1957, cuando aún era conocida por el nombre de Atlas, donde recibió el encargo de entintar en nº 23 de la colección ‘The Avengers‘, cuya portada puedes ver reproducida a la izquierda de este articulo.

Sin embargo, Stan Lee consideraba que el talento de John Romita se desaprovechaba en la labor de entintador, sobre todo después del buen recuerdo que había dejado con historias bélicas y de terror en su anterior paso por la editorial, además de haber deambulado por diversas colecciones de superhéroes, tales como ‘Young Men‘, ‘Captain America‘ o ‘Jungle Tales‘.

Dados sus antecedentes, en 1966, Stan Lee decidió encargarle apartado gráfico de la cabecera ‘Daredevil‘, de cuyos dibujos se hizo cargo entre los números 12 y 19 (aunque los dos primeros números los elaboró con la colaboración de Jack Kirby). Lo más destacable de aquella etapa fueron los ejemplares 16 y 17, en los que el hombre sin miedo se cruzaba en el camino de Spiderman. Sin embargo, este encuentro entre ambos distaba mucho de ser casual, ya que, en realidad, se trataba de una artimaña de Stan Lee, que quería ver cómo se las apañaba John Romita con el arácnido, debido a que el recientemente fallecido Steve Ditko había abandonado la colección ‘The amazing Spider-Man‘ en su número 38, abandonado así su trabajo para Marvel, después de no llegar a un acuerdo con el guionista sobre si la identidad secreta del Duende Verde debía ser la de un secundario ya conocido o no.

Así, en el ejemplar 39 de la citada colección, cuya portada puedes ver a la derecha de este párrafo, John Romita debutó como dibujante regular del personaje, tarea que desempeñaría de manera ininterrumpida hasta el número 119 (fechado en 1973), aunque regresaría de manera eventual, ya fuese en calidad de coguionista, de dibujante o de entintador. Sin embargo, si nos centramos de nuevo en su primer número de ‘The amazing Spider-Man‘, cabe destacar que se trata de un capítulo en la vida especial del protagonista, no solo por ser la primera vez que cambiaba de dibujante, sino también porque se descubría que era Norman Osborn quien se ocultaba bajo el disfraz del Duende Verde, a la vez que el villano también se enteraba de la identidad civil de Spiderman, mientras la salud de la tía May pendía de un hilo. Se trata además de un cómic cuya mítica portada ha sido parodiada y homenajeada en multitud de ocasiones, como sigue ocurriendo en la actualidad.

Sin embargo, dado que es difícil olvidar el trazo de un artista que durante 39 números (si contamos el ejemplar número 15 de ‘Amazing Fantasy‘, fechado en 1962) se ha encargado de un popular superhéroe, John Romita trató de imitar la forma de dibujar de Steve Ditko, ya que su trazo resultaba más suave y limpio que el de su antecesor. No obstante, pronto se dio cuenta de que eso le sometía a unas limitaciones que le impedían hacer la versión más natural y realista del personaje que el podía conseguir.

Casualmente, con la llegada de John Romita se acentúo la atmósfera de culebrón de la colección, llegando a ser más interesantes para los lectores los triángulos amorosos y los líos de faldas que las peleas del héroe contra el villano de turno, algo en lo que el dibujante estaba curtido, pese a que le acabara quemando el género. Hay que tener en cuenta que, aunque las creaciones gráficas de Gwen Stacy y Betty Brant habían sido obra de Steve Ditko, no pudimos ver el rostro de Mary Jane Watson hasta la última viñeta de ‘The amazing Spider-Man‘ nº 42, el cuarto número dibujado por John Romita, que queda reproducida a la izquierda de este párrafo, pues en sus apariciones anteriores, Steve Ditko había ocultado su rostro para mantener intrigados a los lectores. Por fortuna, los guiones de Stan Lee hicieron que John Romita dejara de sentirse hastiado, recuperase la ilusión creativa y se convirtiera en una figura legendaria y uno de los artistas más admirados de todos los tiempos.

Por tanto, no debe sorprendernos lo más mínimo que en nuestro país se publicase una colección titulada ‘Spiderman de John Romita‘, cuyo inicio tenía lugar en el primer tebeo del arácnido realizado por dicho dibujante y, a lo largo de ochenta y cuatro números regulares y seis especiales, llegaba hasta ‘The amazing Spider-Man‘ nº 223 (1981), pese a que John Romita dejó de colaborar de forma regular a partir del número 98 (1971), aunque regresaría para etapas como la que se extiende desde el nº 105 al 125 (1972 – 1973) o en ejemplares solitarios como el nº 132 (1974), como coguionista, dibujante o entintador, como ya hemos comentado. Como curiosidad, cabe destacar que, a partir del número 73, los derechos de publicación de Marvel pasaron de Planeta DeAgostini a Panini, lo que hizo que la colección fuera rebautizada como ‘John Romita Classic: Spiderman‘.

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