Reseña de ‘Paletos cabrones 4 – Lo que hay que tener’

Paletos cabrones

En el sur profundo

Leer todo lo que escribe el señor Jason Aaron es algo que se ha convertido en prácticamente algo obligatorio para mí. Tal vez no sea un guionista infalible (si es que eso existe), especialmente cuando hablamos de sus trabajos menos personales y más comerciales, pero cuando se trata de un nuevo tomo de ‘Paletos cabrones’, la serie de Image Comics que publica Planeta Cómic en nuestro país, sé que no hay posibilidad de error. Hace poco ha llegado a las tiendas el cuarto tomo de esta gloriosa serie bajo el título de ‘Paletos cabrones 4 – Lo que hay que tener’, y de forma nada sorprendente resulta que es un cómic maravilloso…

Paletos cabrones
Portada del número #17 de la serie ‘Southern Bastards’

No se puede ganar siempre

Una vez llegados a este cuarto tomo, el señor Jason Aaron ya nos ha contado lo suficiente del condado de Craw y de sus habitantes como para no tener que hacer presentaciones y meterse de lleno en el trozo de historia que nos quiere contar en este arco argumental. El fútbol (y obviamente aquí hablamos de ese deporte en el que tíos muy grandes chocan sus enormes cuerpos con el objetivo de llevar una pelota con forma de melón a un determinado extremo del campo, no de lo que lo que al otro lado del charco se conoce como soccer) es la parte más importante en la vida de estos paletos que viven tan solo para ver el viernes por la noche a los futuros bedeles del pueblo defender el honor del equipo local del instituto, los Runnin’ Rebs. Y el hombre que ha conseguido que estos sacos de músculos descerebrados adolescentes sean el orgullo de sus vecinos es el entrenador Euless Boss. Esa es una de las razones por las cuales este actúa como si fuera el rey del mundo. Pero, ¿qué pasa cuando lo que le da su poder se desvanece?

Paletos cabrones
Cuando los partidos se emipezan a perder, el entrenador Boss comienza a perder el respeto de sus vecinos…

Ganar partidos no es una ciencia, y cuando las victorias se empiezan a transformar en derrotas todo se viene abajo para el entrenador Boss. Es difícil desde nuestro punto de vista entender lo importante que es el fútbol de instituto para un pueblo del sur profundo como ese y las pasiones que desata. Tal vez los que hayan sido fieles a una serie de televisión como ‘Friday Night Lights’ o los que hayan asistido a algún partido (da igual el deporte) de chavales en nuestro país en el que se ve a sus padres entre el público comportarse vergonzosamente como auténticos hooligans se pueda hacer una idea de cómo algo tan aparentemente carente de trascendencia puede llegar a alterar a gente adulta hasta límites insospechados. El resto, simplemente debe aceptar que esto es así, por muy exagerada que pueda parecer la historia que Aaron nos cuenta aquí.

No ganar partidos hace que Boss empiece a perder el respeto y la confianza del pueblo, y no parece una mala racha de la que pronto vaya a salir. A esto hay que sumar que el antiguo recoge pelotas ciego que le ayudó a endurecerse cuando era un adolescente se ha matado pegándose un tiro en la cabeza, y Boss se siente (con razón) responsable de ello. En fin, que las cosas empiezan a ir realmente mal para nuestro protagonista, pero tal vez lo peor esté aún por llegar para el entrenador de los Runnin’ Rebs…

Hora de pagar

Más allá del fútbol, todo parece estar actuando en contra de los deseos de Boss. Hay que volver hasta el inicio de la serie para recordar al que podíamos haber pensado entonces que iba a ser el protagonista de ‘Paletos cabrones’, el más duro que un clavo Earl Tubb. El tipo volvió a su pueblo natal para meter las narices en los asuntos de los demás y el entrenador fue quien se encargó personalmente de acabar con su curiosidad a base de palos, literalmente. Ahora el sangriento y brutal asesinato de Tubb ha traído de vuelta al condado de Craw a su hija mestiza Roberta Tubb tras dejar atrás una vida al servicio del ejercito. Sí, el pasado ha vuelvo para morder su culo, y es hora de pagar para Boss…

Paletos cabrones
Es hora de pagar, Boss…

Y por si todo esto fuera poco, algo que involucra a la alcaldía y a la jefatura de policía parece estar moviéndose para confabular contra él. Desde luego, no se puede decir que Aaron no se haya esforzado en poderle las cosas difíciles a nuestro entrenador en este tomo. A medida que avanzaba en su lectura, una pregunta aparecía en mi cabeza una y otra vez: ¿es este el final de Boss? Lo cierto es que hay muchas evidencias en este arco argumental que podrían hacer pensar que es el último de la serie. Tal vez un poco apresurado, quizás teniendo que atar algunos cabos sueltos con menos calma de la requerida, pero podría ocurrir. Y la sensación que esa idea me producía era agridulce. Por una parte, la colección quedaría cerrada en cuatro tomos donde cada uno de ellos raya la perfección, sin posibilidad ya de estropearse en un futuro con un bajón de calidad o de (Dios no lo permita) quedar inconclusa por algún tipo de infortunio del destino. Por otra, se trata de una serie tan potente y con tantas posibilidades por delante que sería una auténtica lástima que se acabara…

Pero nada más acabar el tomo, me dispuse a comprobar inmediatamente lo que me esperaba. El último número aquí contenido (el #20) fue publicado en Estados Unidos en mayo de este mismo año, tras lo cual los autores se han tomado un largo descanso para mantenerse alejados del condado de Craw, pero la serie no se ha terminado. El número #21 todavía no tiene fecha de publicación, pero es un hecho que ‘Paletos cabrones’ sigue adelante. Jason Aaron nos seguirá narrando con las tripas las aventuras de estos rednecks y Jason Latour continuará dibujando y coloreando con la maestría habitual sus guiones (aunque a veces se pase a la escritura, algo que en este tomo veremos durante un número en el que cede los lápices a Chris Brunner). La espera se hará muy larga, eso es seguro…

El tomo ‘Paletos cabrones 4 – Lo que hay que tener’ publicado por Planeta Cómic se presenta en formato rústica sin solapas. Contiene 168 páginas con un tamaño de 16,8 x 25,7 cm en las que encontramos la traducción (realizada por Diego de los Santos) de los números del #15 al #20 de la edición americana de ‘Southern Bastards’. El precio de venta recomendado es de 14,95 € y se puso a la venta en octubre de 2018.

Paletos cabrones

Jason Aaron

Nacido en Jasper, Alabama, en 1973, Aaron es un escritor de cómics conocido sobre todo por su trabajo en series como ‘The Mighty Thor’, ‘Scalped’, ‘The Other Side’, ‘Star Wars’, ‘Ghost Rider’, ‘Doctor Strange’, ‘Wolverine’, ‘Southern Bastards’, ‘The Goddamned’ y ‘Punisher MAX’. Siempre ha asegurado sentirse fuertemente influenciado por el trabajo de su primo Gustav Hasford, que escribió una novela semi-autobiográfica en 1979 bajo el título ‘The Short-Timers’ en la que se basó la película de Stanley Kubrick ‘La chaqueta metálica’ en 1987.

La carrera de Aaron comenzó en el año 2001, momento en el que fue galardonado con el primer lugar en el concurso de búsqueda de nuevos talentos que organizó Marvel Comics gracias a una historia de ocho páginas de Lobezno que fue publicada en el número #175 de su colección en junio de 2002. Esto le abrió las puertas de la industria y rápidamente fichó por DC Comics para trabajar en su sello Vertigo, aunque posteriormente firmaría un contrato en exclusiva con La Casa de las Ideas. Entre sus muchas nominaciones a los premios Eisner y Harvey, Aaron fue premiado en 2015 al premio Harvey a la mejor serie nueva por ‘Southern bastards’ y en 2016 a los premios Eisner a mejor serie regular por ‘Southern bastards’ y al mejor guionista.

Paletos cabrones

‘Paletos cabrones 4 – Lo que hay que tener’

ISBN: 978-84-9146-144-9

La serie criminal premiada y alabada por crítica y público continúa por el aclamado equipo creativo formado por Jason Aaron y Jason Latour.

El entrenador Boss domina el condado de Craw por una razón: él es quien gana los partidos de fútbol. Pero después de la grandiosa y abominable pérdida de su carrera, el entrenador debe convertirse en un criminal más que nunca si está dispuesto a mantenerse un paso por delante de sus enemigos. Enemigos como Roberta Tubb, que se dirige a la ciudad con una ametralladora y serias dudas sobre cómo murió su papá.

Guion: Jason Aaron y Jason Latour

Dibujo: Jason Latour y Chris Brunner

Ver en Whakoom

Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Nacido en Coruscant, criado en Westeros y viviendo en Gotham City. @evendrones

¡No te vayas sin comentar!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.