Reseña de Kill or be killed

Matar o morir

Hablar del equipo formado por Ed Brubaker y Sean Phillips es hablar de género noir de gran calidad. Se han encasillado tanto como lo pueda estar Robert De Niro en el papel de mafioso, pero eso para sus fieles lectores no supone ningún problema, ya que cada nuevo título que estos dos sacan al mercado es alabado por crítica y público. Sin embargo, tal vez por intentar salir de ese nicho en el que se encuentran o tal vez solo porque les apetecía, estos dos tipos duros han dado un pequeño giro en su trayectoria profesional dejando de lado el género que tantas alegrías nos ha traído para meterse de lleno en otro tipo de historias. Y ahora, gracias a Panini Comics, podemos echar un ojo al primer volumen de esta nueva serie que lleva por título Kill or be killed

Kill or be killed
Portada del tercer número de la serie Kill or be killed

La misma m$%&ç@ con distinto nombre

Pero, ¿realmente vamos a ver algo distinto a lo que Brubaker y Phillips nos tienen acostumbrados? Eso podríamos pensar con tan solo leer una breve sinopsis de esta historia. Si nos limitamos a eso, podríamos pensar que el espíritu de Mark Millar ha poseído a Brubaker y le ha dado una idea muy loca con la que va a poder jugar con constantes cambios de ritmo, giros inesperados y molonidad por doquier. En esta historia, un joven corriente y moliente, cuyas posibilidades de cometer suicidio aumentan con cada nuevo palo que le da la vida, ve su existencia alterada cuando una noche una especie de entidad maligna sobrenatural se le aparece en la cama y le da un mensaje que no se puede ignorar: la muerte le llegará si no mata a una persona que se lo merezca.

Vaya locura, ¿verdad? Bueno, en realidad, una vez superamos esta premisa, la serie entra de lleno en el terreno conocido por sus autores. Desde luego no estamos ante una historia de puro noir ni muchísimo menos, pero para encontrar un trabajo más fuera de lo habitual de estos dos tal vez tendríamos que irnos a una maravilla como Fatale, donde los elementos de horror cósmico tenían una importancia vital a lo largo de toda la obra, antes que a este Kill or be killed.

Al final, tanto el estilo narrativo como la forma de tratar a los personajes y la acción en sí misma entra dentro de lo que hemos visto en otras obras como Criminal, por mencionar el ejemplo más representativo de lo que estos autores hacen como los ángeles. El elemento sobrenatural realmente no altera significativamente la trama de la obra, y podría ser sustituida fácilmente por algún otro desencadenante más terrenal que obtuviera el mismo efecto final al menos en lo que a este primer volumen respecta.

Kill Or Be Killed Página interior (5)

De profesión, vigilante nocturno

Al parecer, según se nos da a entender, el criterio para decidir quién merece la muerte queda totalmente a decisión de Dylan, que así se llama nuestro protagonista. Además, este no es un acuerdo de una única ocasión. Dylan tendrá que pagar la mensualidad de su vida con un cadáver, y el mes que no pague… bueno, digamos que el casero de su alma no parece ser de los que llevan bien las deudas pendientes…

Ahora imaginaos lo que pasa por la cabeza de Dylan. Lo primero de todo, lo más evidente, es cuestionarse su propia cordura. Pero una vez que las circunstancias le convencen de que lo que le sucedió fue real y no fruto de su imaginación, toca plantearse el futuro inmediato. Y la primera dificultad con la que Dylan se encuentra es la de hallar una manera de decidir quién merece la muerte. Debe ser alguien cuya maldad no plantee dudas, y además debe ser accesible y fácil de matar (acabar con la vida de un gran dictador en otro continente quizás sea un plan demasiado ambicioso). Pensadlo por un momento…¿se os ocurre alguien que cumpla todos estos requisitos o en vuestro caso no llegaríais al segundo mes con vida?

En los cómics de superhéroes esto no plantea ningún tipo de problema. Basta con patrullar un rato por las azoteas de la ciudad para toparte de narices con algún tipo de supervillano, con un malnacido a punto de violar a una joven o con un criminal que no dudara en pegarle dos tiros a una anciana para hacerse con los pocos dolares que guarda en su bolso. Pero en la realidad, ¿con cuántas situaciones de este tipo os habéis encontrado en vuestra vida? A pesar de todo, hay un esfuerzo por situar a Dylan en un mundo real, un mundo en el que él tendrá que hacerse las mismas preguntas que nos haríamos nosotros en su situación.

Kill Or Be Killed Página interior (4)

¿Y con qué arma vas a cometer el homicidio premeditado? ¿Un cuchillo de cocina, probablemente el arma más temible que guardas en tu casa, algo cuyas probabilidades de herir y no matar son extraordinariamente altas? ¿Tu coche, sirviéndote del típico atropello más huida? ¿Una cerilla y una lata de gasolina, que usarás rezando para que nadie más que tu víctima arda hasta la médula en un incendio no controlado? ¿Ocultarás tu rostro? ¿Lo harás a plena luz del día? ¿Dejarás suficientes pistas como para conducir a la policía a la puerta de tu casa? Y, quizás, la pregunta más importante de todas: cuando llegue el momento, ¿tendrás el valor suficiente para matar a otro ser humano, aún a sabiendas de que el no hacerlo te traerá la muerte?

Estas cuestiones son las que Brubaker coge como corazón de este cómic, y las traslada utilizando la narración en primera persona (tan típica del género noir), dejando tan poco lugar a los diálogos que en ocasiones usa un formato de página en el que coloca sus textos en una columna lateral de la página, que viene a ocupar aproximadamente un tercio de esta, dejando los dos tercios restantes para que su amigo Sean haga lo que mejor sabe hacer.

Kill or be killed

Y no hay que olvidarse del componente “romántico” de la obra. Nuestro amigo Dylan comparte piso con un compañero de universidad, cuya novia es una vieja amiga suya por la que él está colado. Esta situación tan peterparkiana dará mucho juego gracias al excelente tratamiento de personajes ejercido por el guionista, y probablemente en un futuro este sacará todavía mucho más zumo de ahí.

Phillips, tú si que sabes

En el apartado gráfico tenemos a un Sean Phillips a los lápices que demuestra que él no entiende de géneros ni temáticas. Este hombre lo hace todo bien. Pero quizás la labor de Elizabeth Breitweiser, a pesar de ser sobradamente correcta, no pega todo lo que debería con el tono de la serie. No puedo evitar recordar a Dave Stewart y su trabajo en Fatale, e imaginar lo que podría hacer este tipo en Kill or be killed…

En definitiva, Kill or be killed apunta a ser un cómic imprescindible, otra obra maestra del equipo formado por Brubaker y Phillips, tal vez la más ambiciosa de su carrera. Nadie se puede permitir pasar de esta lectura.

El tomo Kill or be killed publicado por Panini Comics en edición de tapa dura contiene 128 páginas a color con un tamaño de página de 17 x 26 cm. e incluye la traducción de la edición americana del primer tomo de Kill or be killed además de las portadas originales de cada uno de los números contenidos. El precio de venta recomendado es de 16 € y se puso a la venta en octubre de 2018.

Ed Brubaker

Nacido en Maryland, Estados Unidos, en 1966, empezó su carrera escribiendo para editoriales independientes obras como Lowlife o Purgatory U.S.A. entre otras. Su primer contacto con el temática relativa al crimen se produjo en Dark Horse con Una muerte accidental, que le valió una nominación a los Eisner en 1993.  Después de pasar dos años trabajando para la firma independiente Alternative Comics, comenzó a escribir para DC. Entre otras obras, de esta etapa destacan Gotham Central, La escena del crimen, Sleeper o varios números de múltiples cabeceras de Batman.

Tras DC, llegó Marvel, para la que realizó los guiones de, por mencionar algunos títulos, Daredevil, Capitán América o Criminal. Actualmente publica bajo la editorial Image, para la que ha llevado a cabo Fatale, Velvet o The Fade Out. Ha sido galardonado con cuatro premios Eisner.

Sean Phillips

Nacido el 27 de enero de 1965, Sean Phillips es un dibujante y entintador de cómics británico. Comenzó a dibujar a finales de los años 80 en obras como New Statesmen o Tercera Guerra Mundial. Más tarde, continuó con trabajos como Straitgate, Danzig’s Inferno o Strange Cases, pero pronto fue contratado por la editorial DC Comics para trabajar en Hellblazer, etapa en la que más se dio a conocer.

Junto a estas obras, también ha tenido la oportunidad de dibujar otras como Batman o WildC.A.T.S., aunque una de las que se consideran sus mejores épocas es en la que estuvo a cargo de Sleeper. Para Marvel también ha trabajado con Marvel Zombies y, posteriormente, con Black Widow, además de dibujar nuevas historias de la serie Criminal junto a Ed Brubaker.

Kill or be killed

Kill or be killed

ISBN: 978-8-491-67550-1

El equipo de Criminal y Fatale vuelve con la historia de un joven que se siente forzado a matar a malas personas.

Tanto thriller como deconstrucción del vigilantismo, Kill Or Be Killed es distinto a cualquier otra cosa que hayan hecho antes Brubaker y Phillips.

Guion: Ed Brubaker

Dibujo: Sean Phillips y Elizabeth Breitweiser

Ver en Whakoom

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