El Videoclub: Hollywoodland

Aunque nadie pueda negar que cada año que pasa son más los superhéroes que dan el salto de las viñetas al mundo audiovisual, es igualmente cierto que algunos llevan mucho tiempo desfilando tanto en la gran pantalla como en la televisión. Es por ello que ha sido necesario recurrir a un gran número de actores para no dejar de adaptar a personajes tan icónicos como Superman, un tema que ya tratamos en su momento. No obstante, mientras las nuevas generaciones tienen en mente a intérpretes como Henry Cavill o Tyler Hoechlin, es muy posible que los fans más veteranos recuerden con cariño encarnaciones como la de Dean Cain y, sobre todo, la de Christopher Reeve. Sin embargo, ya hubo adaptaciones de Superman antes de la famosa tetralogía que tuvo lugar entre 1978 y 1987. Kirk Alyn lo interpretó entre 1948 y 1950 y George Reeves, que es el protagonista de este artículo, lo hizo entre 1952 y 1958.

Este actor encarnó al icónico hombre de acero en la serie Adventures of Superman, a lo largo de los años mencionados en el párrafo anterior. También protagonizó Superman and the Mole Men (película llevada a cabo gracias a la fusión de dos capítulos de dicho show). A partir de 1954, la serie comenzó a rodarse en color, lo que supuso sustituir los tonos del traje original de la serie (marrón y gris) por el rojo y azul que el personaje luce en los cómics, cuya retransmisión comenzaba, cada día, con las siguientes palabras:

Más veloz que una bala, más potente que una locomotora, capaz de saltar elevados edificios de un solo salto. Mirad, en el cielo. ¡Es un pájaro! ¡Es un avión! ¡Es Superman! Sí, es Superman, un extraño visitante de otro planeta, capaz de cambiar el curso de poderosos ríos, doblar el acero con sus propias manos y que, disfrazado de Clark Kent, libra una incesante lucha por la verdad, por la justicia y por nuestro país.

Según se dice, parece ser que, pese a que muchos de nosotros hubiéramos aceptado el papel con los ojos cerrados, George Reeves terminó por odiar al personaje. Si quieres saber si ese último dato es cierto y, de ser así, a qué pudo deberse, la respuesta se encuentra en la película Hollywoodland, que es el filme que analiza este artículo.

Quien vive en Hollywood puede ganar fama. Quien muere en Hollywood puede ser leyenda.

Bajo ese curioso eslogan es presentado el film Hollywoodland, dirigido por Allen Coulter, el cual fue rodado en 2006, cuenta con una duración de 126 minutos y está protagonizada por Adrien Brody (como Louis Simo), Diane Lane (en el papel de Toni Mannix), Ben Affleck (que interpreta a George Reeves) y Bob Hoskins (que encarna a Eddie Mannix). Entre los papeles secundarios, también cabe destacar a Verónica Watt (que se mete en la piel de Rita Hayworth).

La historia comienza el 16 de junio de 1959, en la ciudad de Los Ángeles, donde el detective privado Louis Simo es contratado para investigar la verdad sobre la muerte de George Reeves. En un principio, todo parece indicar que se trata de un suicidio pero, a medida que avanza la investigación, las cosas comienzan a mostrarse menos sencillas de lo que parecía en un principio.

Por supuesto, la trama de Hollywoodland se centra en la investigación de Louis Simo. No obstante, los fans de esta web, al visionarla, prestamos más atención a la evolución del segundo actor que encarnó a Superman. Hay que tener en cuenta que, en 1939, George Reeves había interpretado a Stuart Tarleton en Lo que el viento se llevó pero, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, solo logró papeles en películas y series de poca categoría, como Las aventuras de Sir Galahad (1949). Por tanto, el interpretar al hombre de acero en Adventures of Superman fue algo fruto de la necesidad, no por su propio gusto. No es de extrañar que aquello le llevase a coger animadversión al último hijo de Krypton. A eso hay que sumarle el hecho de que George Reeves pensaba que su personaje, en el que acabó encasillado, solo le gustaba a los niños.

Los fans de Superman, sin embargo, encontramos en Hollywoodland situaciones bastante curiosas como algunos instantes del casting que tuvo que pasar el actor, fragmentos del rodaje de uno de los episodios (con intérpretes dando vida a los personajes de Lois Lane, Jimmy Olsen y Perry White) y, sobre todo, el hecho de ver a George Reeves suspendido en el aire mediante cables, tal y como se muestra en la imagen inferior, y frente a un gigantesco ventilador. Todo se representa tal y como era en la década de los cincuenta, antes de la existencia de los efectos especiales sofisticados y las pantallas verdes.

En definitiva, Hollywoodland, sin ser una gran película, resulta un proyecto curioso para todos aquellos que quieran conocer detalles de una encarnación de Superman que, debido a razones políticas de aquella época, no pudimos disfrutar en nuestro país.

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