Los rastreadores arácnidos de Spiderman

Como todos los fans de los cómics en general, y de Marvel en particular, sabemos, el tímido y apocado estudiante Peter Parker se convirtió en el superhéroe Spiderman tras ser mordido por una araña que, accidentalmente, se había vuelto radiactiva. Aquello le confirió al joven los poderes de escalar muros, pegarse a las paredes y detectar los peligros con antelación. Sin embargo, los lanzarredes, la linterna con la imagen de su máscara y los rastreadores arácnidos son fruto de su propia inteligencia. De los disparadores de telaraña ya nos ocupamos en su momento y poca información se puede dar acerca del foco luminoso que sale de su cinturón, de modo que, en este artículo, vamos a centrarnos en los dispositivos, con forma de pequeñas arañas, que Spiderman coloca en las personas que desea tener localizadas, para así no perderles la pista, sea cual sea el lugar al que vayan.

No obstante, si Stan Lee y Steve Ditko mostraron los poderes de araña y los lanzarredes pudieron verse desde la primera aparición del personaje en el mundo del cómic, lo que sucedió el número 15 de Amazing Fantasy (1962), no fue hasta The amazing Spider-Man nº 11 (1964), cuya portada puedes ver a la izquierda de este párrafo, que los rastreadores arácnidos hicieron acto de presencia.

A Peter Parker se le ocurrió la idea de inventarlos cuando se enteró de que el malvado Otto Octavius iba a salir de la cárcel. Convencido de que volvería a sus criminales hábitos, creó los rastreadores arácnidos, convencido de que eran el mejor sistema para seguirle la pista al Doctor Octopus sin delatarse a sí mismo.

Dichas sospechas estaban más que fundadas. De hecho, los turbios negocios del villano tuvieron como consecuencia la muerte de Bennett Brant, el hermano de Betty, la cual, en aquella época, ejercía como secretaria de Jameson en el Daily Bugle. Si bien Spiderman no pudo hacer nada por la víctima, sus rastreadores arácnidos le sirvieron de mucha ayuda para capturar al Doctor Octopus.

Desgraciadamente, estos ingeniosos dispositivos, que el trepamuros, desde entonces, nunca olvida llevar consigo, no sirven de mucho si la persona a la que quiere seguir la pista se encuentra a mucha distancia, lo que, en ciertas ocasiones, le ha llevado a dar paseos en red por la ciudad en busca de la señal de dichos rastreadores arácnidos. Al fin y al cabo, se trata de una pequeña placa, con forma de araña, cuyo diseño ha ido evolucionando con el tiempo, que lleva insertada un microtransmisor, el cual tiene un alcance limitado. Las ocho patitas de los rastreadores arácnidos funcionan, en realidad, como unas aletas aerodinámicas, las cuales sirven para que su lanzamiento y colocación sea más fácil de lograr.

Originalmente, Spiderman tenía que valerse de un receptor portátil para captar la señal codificada de los rastreadores arácnidos, tal y como se muestra en la imagen que corona este artículo. Sin embargo, el inconveniente era que dicho aparato funcionaba a pilas y resultaba demasiado grande para ir cargando con él siempre que necesitase localizar a alguien. Para solucionar ese problema, Peter estuvo analizando y experimentando hasta lograr que los rastreadores arácnidos emitiesen en el código y la frecuencia de su sexto sentido, sin necesidad alguna de un equipo adicional.

Otro inconveniente a solventar era cuando Spiderman necesitaba colocarle uno de sus rastreadores arácnidos a alguien que se encontrase a cierta distancia. Para ello, Peter ideó unas muñequeras, oculta debajo de las mangas de su traje, que iban equipadas con un dispositivo que los lanzaba a una gran velocidad, con la certeza de que se pegaran a su objetivo, ya que dichos rastreadores arácnidos iban recubiertos de una sustancia adherente.

Por supuesto, cabe la posibilidad de que, si está siguiendo a un villano, este se dé cuenta de que le han colocado uno de los rastreadores arácnidos y lo utilice para tender una trampa a Spiderman o, si entiende algo de tecnología, lo manipule con la intención de saturar el sexto sentido del héroe. Eso obliga al trepamuros a extremar la precaución cada vez que sigue la señal de uno de sus rastreadores arácnidos.

Otra útil función de estos dispositivos es la de dárselos a personas que cree que, en alguna ocasión concreta, pueden necesitar su ayuda, y explicarles cómo activarlos en el momento que sea preciso.

Como dato curioso, cabe destacar que, aunque estos dispositivos se han dejado ver en diversas series animadas de Spiderman, ni en la trilogía protagonizada por Tobey Maguire, ni en los dos filmes de Andrew Garfield nunca se ha hecho ni una mención a los rastreadores arácnidos. Sin embargo, sí forman parte de los avances tecnológicos del traje que porta Tom Holland en Spider-Man: Homecoming (2017). Además, en la serie que Nicholas Hammond protagonizó, entre 1977 y 1979, también se hace uso de ellos. Aunque no cabe duda alguna de que se trata de la encarnación de Spiderman de peor calidad, parece que se acordaron de un elemento icónico del personaje que adaptaciones de mejor calidad han decidido ignorar.

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