Reseña de: Código secreto

No solo de cómics, películas y series de televisión vive el aficionado de esta web. También existe tiempo para dedicarlo a los juegos, los cuales no tienen por qué ser siempre de ordenador, ya que los de mesa nunca pasarán de moda y nos permiten conectar con el resto de participantes de una manera mucho más directa. Un ejemplo de dicho tipo de juegos es Código secreto, diseñado por Vlaada Chvátil y comercializado por Devir, tal y como se puede leer en la caja, cuyas normas podrás conocer si continuas leyendo este artículo.

Si eres de los que nunca se pierden las películas de James Bond y siempre has querido formar parte de una organización secreta de espías, estás de suerte, ya que, con Código secreto podrás convertirte en uno de ellos, al menos durante los quince minutos aproximados que dura cada partida.

Antes de comenzar a analizar el juego, conviene hacer un repaso de los diferentes componentes del mismo:

-Un paquete de tarjetas de clave.

-Dos paquetes de cartas de nombres en clave.

-Ocho tarjetas de agentes rojos.

-Ocho tarjetas de agentes azules.

-Una tarjeta de agente doble.

-Siete tarjetas de civiles inocentes.

-Una tarjeta de asesino.

-Una peana.

-Un reloj de arena.

-Manual de instrucciones.

Además, la caja va equipada con cinco bolsas de plástico vacías, por si los usuarios del juego quieren guardar los diferentes componentes por separado.

Los jugadores deben dividirse en dos equipos, cada uno de ellos con un jefe, los cuales deben sentarse uno al lado del otro, enfrente del resto de jugadores. Se cogen 25 cartas de nombres en clave y se colocan aleatoriamente sobre la mesa, de manera que formen una cuadrícula de 5 x 5, todas ellas bocarriba, tal y como se muestra en la imagen que corona este párrafo. Así mismo, se coge una de las tarjetas clave y se coloca sobre la peana, en una posición cualquiera, de tal modo que solo los jefes puedan verla. Así, según los colores, solo ellos son capaces de identificar las palabras clave que esconden a los diferentes agentes (azul o rojo), a los civiles (amarillo) y al asesino (negro). Las lucecitas dibujadas en las tarjetas clave indican en que equipo se incluye la tarjeta del agente doble, que se mezclará, junto a las otras ocho, dentro del mazo correspondiente. La partida de Codigo secreto puede dar comienzo.

Por turnos, los jefes de cada equipo dirán como pista, exclusivamente, una palabra (que pueda relacionarse con alguna de las cartas repartidas sobre la mesa) y un número (que indica a cuántas se refiere), sin posibilidad alguna de facilitar información adicional. Los jugadores deberán señalar las que ellos consideran como opciones correctas, pero el turno se acabará en el momento en que cometan un error, ya que los jefes pondrán encima de la carta elegida la tarjeta correspondiente, descubriendo si es un agente azul o rojo, un civil o el asesino. El turno también se acabará si se considera que la pista dada por el jefe se considera no válida, por incumplir alguna de las normas ya mencionadas. Gana la partida el equipo que descubra antes a todos sus agentes.

Los jugadores deben obrar con mucho cuidado a la hora de decidir cuales son las cartas que consideran correctas, ya que, si señalan a los civiles, perderán el turno. No obstante, si eligen la carta que corresponde al equipo contrario, tiran piedras contra su propio tejado, ya que también ayudan al enemigo, al destapar a uno de sus agentes. Por otra parte, si se señala la correspondiente al asesino, se acaba la partida, resultando ganador el equipo contrario.

Si se desea, se puede utilizar el reloj de arena a gusto del consumidor, como para fijar un tiempo límite, si los jugadores del otro equipo tardan mucho en seleccionar una carta, por poner un ejemplo.

Aunque el juego, apto a partir de los diez años, está pensado, inicialmente, para jugar en equipos, para lo cual se necesita un mínimo de cuatro jugadores, si solo sois dos o tres existe otra modalidad, en la que todos los participantes pertenecen al mismo equipo. Aunque en este caso no existe ningún grupo rival con el que competir, los jugadores aún pueden equivocarse y señalar cartas incorrectas. Esta modalidad se puede aplicar a la cantidad de participantes que se desee, pero siempre es mejor hacerlo por equipos, si es que el número de asistentes lo permite.

En definitiva, podemos concluir que Código secreto, al precio de 20 euros, es un divertido juego de Devir del que, dada la escasa duración de las partidas, se pueden jugar diferente rondas seguidas, ya sea cambiando a los integrantes de cada equipo o no. Además, los dos mazos de cartas contienen muchas palabras y cada una de las tarjetas clave se puede colocar en diferentes posiciones, lo que hace que cada una de las partidas sea diferente con respecto a las demás. Muy recomendable como regalo para las recientemente acabadas festividades.

Para más información sobre Código secreto, haz click aquí.

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