El Videoclub: King Kong 2

Resulta curioso pensar en la cantidad de veces que King Kong ha sido llevado al cine, sobre todo por el hecho de que todo el mundo sabe cómo termina la película: el mono gigantesco cae acribillado por los helicópteros y muere. Con tan trágico desenlace para el protagonista del filme, es lógico pensar que estas películas no cuenten con una segunda parte. Es cierto que se cuenta con el precedente de los largometrajes de King Kong y El hijo de Kong (ambos estrenados en 1933), pero cada una de ellos estaba protagonizado por un simio diferente. Sin embargo, la versión del mono gigante de 1976 sí que tuvo una secuela, aunque no sea demasiado conocida, que tardó diez años en ver la luz. Su título original es King Kong Lives (King Kong vive), pero en nuestro país es conocida como King Kong 2.

Bajo la dirección de John Gillermin, que también se encargó de llevar la batuta de la entrega anterior, esta película, de 105 minutos de duración, está protagonizada por Peter Elliot (como King Kong), George Yiasomi (en el papel de Lady Kong), Brian Kerwin (que interpreta a Hank Mitchell), Linda Hamilton (que encarna a Amy Franklin), John Ashton (que da vida al coronel Nevitt), Peter Michael Goetz (que se mete en la piel del doctor Ingersoll), Frank Maraden (que hace del doctor Benson Hughes) y Jimmie Ray Weeks (como el Mayor Peete).

La película comienza con los minutos finales de la entrega anterior, donde vemos a King Kong cayendo de las alturas y muriendo. Después, la trama avanza diez años en el futuro y nos sitúa en el Instituto de Atlanta, en Georgia, donde descubrimos que el gigantesco mono no está muerto, como se pensaba, si no en un coma profundo, del que no puede salir sin la ayuda de un corazón artificial monitorizado por una computadora y bajo la supervisión de la doctora Amy Franklin. Sin embargo, el gran simio pierde mucha sangre en la operación y requiere una transfusión de una criatura que sea idéntica a él. Es el aventurero Hank Mitchell quien encuentra en Borneo un ejemplar muy similar a King Kong, aunque del sexo opuesto, que es bautizada como Lady Kong. El problema es que ambos simios son capaces de sentir la cercanía entre ellos y, tras haberse conocido, no están dispuestos a permitir que nada ni nadie los separe.

Después de tantas películas en las que hemos visto al gran simio enamorarse de la chica rubia de turno, esta es la primera ocasión en la que le vemos relacionarse con un animal de su propia especie, lo que demuestra que King Kong sabe adaptarse a lo que tenga más a mano, ya sea humana o simia, siempre y cuando sienta atracción hacia ella.

La crítica no fue nada benévola con el filme, como puede comprobarse con afirmaciones como la de Roger Ebert, que declaró:

El problema con todos en King Kong Lives es que ellos están en una película aburrida y ellos saben que están en una película aburrida, y ellos solamente no pueden motivarse a sí mismos para hacer un esfuerzo.

Por su parte, George Siskel opinaba que:

Obviamente, ellos estaban asustados […] Si no me crees a mi o a Roger, cree que la compañía fílmica, que, piensalo, no podía encontrar una sola escena que quería que vieras.

Con esas críticas por delante no era difícil adivinar que la película King Kong 2 sería un fracaso en taquilla. Baste decir que su exhibición en la gran pantalla no llegó a recaudar ni cinco millones y que fue nominada con un Premio Razzie a los peores efectos visuales. También cabe destacar que a Peter Michael Goetz le fue entregado un cheque por la mísera cantidad de doce centavos, que el actor prefirió enmarcar, a modo de tributo, en lugar de cobrarlo. No es de extrañar, por tanto, que King Kong 2 no se cuente entre las películas más conocidas del mono gigante.

Si tenemos que ser honestos, hay que reconocer que es cierto que el filme no se encuentra a la altura de su predecesor. No obstante, el verdadero encanto de King Kong 2 reside en el hecho de ser la única secuela realizada, hasta la fecha, con el simio gigante como protagonista y, aunque sea solo por pura curiosidad, merece la pena echarle un vistazo y descubrir uno de esos largometrajes ochenteros que ni siquiera sus propios creadores deben querer que recuerdes.

No obstante, en Kong: La Isla Calavera (2017), última adaptación al cine del gran simio, se cuenta con un planteamiento original, bastante alejado de la historia que todos conocemos, y el mono gigante continúa con vida al final del largometraje. Por tanto, puede que King Kong 2 fuese la primera secuela rodada con el mismo animal como protagonista, pero quizás deje de ser la única, sobre todo si tenemos en cuenta que se baraja la idea de que la actual encarnación del simio se vea la caras con el nuevo Godzilla, que cuenta ya con una película en su haber y una secuela en camino.

Reseña
Nota genérica
Fan del mundo de los cómics, sobre todo de Marvel. Me gusta tanto escribir como actuar y sueño con hacer de esto mi modo de vida.

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