El chico de la semana: El Tricentinela

Por si no tuvieran ya suficiente con luchar contra los mutantes malvados para proteger a un mundo que los teme y los odia, Charles Xavier y sus alumnos tuvieron que hacer frente a una nueva amenaza en el número 14 de la colección The X – Men (1965). Se trataba de los Centinelas, unos robots, cuyas primera generación fue obra de Bolívar Trask, con la misión de proteger a los humanos de los mutantes, sin hacer ningún tipo de distinción entre héroes y villanos. Otras personas continuaron con la labor de construir nuevas generaciones de estos robots pero, sin lugar a dudas, el que destaca por encima de todos es el conocido por el nombre de Tricentinela.

Su debut tuvo lugar en el número 329 de la colección The amazing Spider-Man (1990), obra de Tom DeFalco y Erik Larsen, cuya portada puedes ver a la izquierda de este  párrafo. Con una altura de 18 metros y un peso de 110 toneladas, el mortífero Tricentinela fue construido por Loki, a partir de la fusión de tres de estos robots cazadores de mutantes, que  pretendía usarlo para destruir una central de energía.

Por suerte, en aquella época, Spiderman se encontraba bajo los efectos de la Fuerza Enigma, lo que le confería los poderes cósmicos del Capitán Universo, que le resultaron muy útiles a la hora de ocuparse de detener al Tricentinela mediante el uso de un rayo de energía. Tras haber derrotado al robot, el trepamuros regresó a su estado habitual, sin que quedase rastro alguno de poder cósmico.

Sin embargo, aquel no fue el final de la monstruosa creación de Loki, ya que la Fundación por la Vida decidió reconstruirlo para usarlo en su propio beneficio, sin esperarse que el robot incumpliese sus órdenes y arremetiera contra Spiderman nada más verlo. Por ello, cuando el trepamuros y la joven Nova dieron con un refugio de la ya mencionada Fundación por la Vida, mientras buscaban un vibranium antártico muy peligroso, el Tricentinela volvió a las andadas.

En esta ocasión, al no contar con la ayuda de ningún poder cósmico, a Spiderman le costó bastante más derrotar al robot, pese a contar con la ayuda de una integrante de los Nuevos Guerreros. Finalmente, el trepamuros logró penetrar en el interior del Tricentinela y fundir su procesador central con el vibranium que Nova y él habían estado buscando. Durante mucho tiempo no se volvió a saber nada del mortífero robot.

Sin embargo, pese a que pasaron muchos años sin que se tuvieran noticias suyas, el Tricentinela aún tenía que regresar una vez más, reactivado en esta ocasión por Mendel Stromm, que no dudó en dejarlo suelto por la zona del Bajo Manhattan. Dado que los esfuerzos de la policía por detenerlo resultaban inútiles, Spiderman tuvo que intervenir de nuevo, aunque las circunstancias habían cambiado, ya que el trepamuros, de manera accidental, se había visto expuesto a una máquina que lo había separado en dos identidades entre las que se encontraban repartidas las diferentes cualidades del lanzarredes. Así, aquel que se quedó con todo el poder de Sìderman, carecía por completo de su sentido de la responsibilidad, lo que significaba que era capaz de hacer frente al Tricentinela dando rienda suelta a sus fuerzas y sin preocuparse en absoluto por los posibles daños colaterales. Por si fuera poco, el lanzarredes, además de derrotar al robot, también logró ponerlo a su servicio.

Cuando el Peter Parker responsable urdió un plan que conllevó que las dos identidades de Spiderman volvieron a juntarse en un único cuerpo, el héroe tuvo que hacer frente a todo un ejército de Tricentinelas. Afortunadamente, dando por hecho que estaban conectados a la misma red, el trepamuros se coló dentro de uno de ellos y trasteó con sus circuitos para hacer que todos volvieron a su lugar de origen y poder seguirlos. Sin embargo, lo que encontró cuando llegó a su base fue un Mendel Stromm moribundo, al que había atacado un extraño ser de identidad desconocida, que era el verdadero responsable tanto del soporte vital del científico  como del resurgimiento de los Tricentinelas. Las últimas palabras  de Stromm fueron “Adivina mi nombre“, que fueron las mismas que pronunciaron los robots antes de explotar.

Series animadas aparte, aunque los robots cazadores de mutantes se han dejado ver en películas de dicha franquicia, tales como X – Men: La decisión final (2006), Lobezno inmortal (2013), X – Men: Días del futuro pasado (2014) y X – Men: Apocalipsis (2016),  el Tricentinela no ha contado aún con ninguna oportunidad y las posibilidades de que aparezca en el futuro son bastante nulas. No obstante, ahora que Disney ha comprado a Fox y todos los personajes de la Casa de las Ideas van a poder formar parte del Universo Cinematográfico de Marvel, es muy posible que veamos cómo algunos héroes se las tienen que ver con villanos que no pertenecen a su galería habitual. Y eso incluye el hecho de que Spiderman, quizás ayudando a los alumnos de Charles Xavier, se las tenga que ver con algún Centinela, algo muy similar a lo que ya pudo verse en el cuarto capítulo de la segunda temporada de Spider-Man, the animated series (1994 – 1998), titulado El plan de los mutantes.

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