El Videoclub: Robin de los bosques

A día de hoy, el origen de Robin Hood sigue sin estar muy claro, aunque se cree que fue mencionado por primera vez en el poema medieval Pedro, el labrador (1377), obra del escritor inglés William Langland. Sin embargo, eso no impide que el personaje haya contado con un gran número de adaptaciones en diversos medios, tales como el cine, la televisión, la literatura y el cómic. Si nos centramos en el aspecto audiovisual, el año pasado pudimos ver la última versión fílmica, hasta la fecha, del famoso forajido. No obstante, si echamos la vista atrás, comprobaremos que su origen en dicho medio data de 1908, con el corto Robin Hood and his Merry Men. Tres adaptaciones cinematográficas después, le llegó el turno a Robin de los bosques (1922), que es el filme que analiza este artículo.

Bajo la dirección de Allan Dwan, esta película, muda y rodada en blanco y negro, cuenta con dos horas de duración y está protagonizada por Douglas Fairbanks (como Earl de Huntingdon / Robin Hood), Wallace Beery  (en el papel de Ricardo Corazón de León), Sam de Grasse (que interpreta al príncipe John), Enid Bennett (que encarna a Lady Marian Fitzwalter), Paul Dickey (que da vida a Sir Guy de Gisbourne), Wiiliam Lovery (que se mete en la piel del sheriff de Nottingham), Roy Coulson (que hace del bufón real), Billie Bennett (como la sirvienta de Lady Marian), Merrill McCormick y Wilson Benge (en los papeles de secuaces del príncipe), Williar Louis (que interpreta a Fray Tuck), Alan Hale (que encarna a Little John), Maine Geary (que da vida a Will Scarlett) y Lloyd Talman (que se mete en la piel de Allan-a-Dale).

Rápidas fueron las obras de los hombres. Volvieron de nuevo a su tierra y lo antiguo y lo sagrado se desvaneció como un sueño.

Estas palabras dan comienzo al filme Robin de los bosques, en el que se cuenta que, aprovechando la ausencia del rey Ricardo Corazón de León, que se encuentra luchando en las Cruzadas, el príncipe John decide apoderarse del trono y llevar a cabo un gobierno tiránico. Cuando el caballero Earl de Huntingdon se entera de lo que sucede, decide desertar de la batalla, pese a que es un delito que se castiga con la muerte, y regresar a Nottingham para derrotar al usurpador del trono, bajo la identidad de Robin Hood.

La banda de forajidos liderada por este icónico personaje se rige por el siguiente lema:

Robamos a los ricos, liberamos a los afligidos. para ajustar cuentas con el maldito John. aunque nos lleve toda una vida, hasta que Ricardo reine de nuevo.

Uno de los aspectos más curiosos, a nivel argumental, es el hecho de que estamos acostumbrados a que, antes de convertirse en Robin Hood, el protagonista siempre fuese conocido como Robin de Locksley, en lugar de Earl de Huntingdon, que es el nombre que utiliza durante la primera hora del metraje de este filme.

Como es de esperar, la película de Robin de los bosques demuestra la destreza del protagonista con el arco, por lo que está bastante lograda en ese aspecto. No obstante, en algunas ocasiones los actores parecen estar sobreactuando, aunque puede que eso fuera habitual en las películas mudas, ya que los intérpretes solo podían mostrar sus emociones a través de los gestos.

Quizás sea ese, precisamente, el punto más flaco del filme, ya que, al tener un duración de dos horas (y tardar más de una en convertirse en hacerse conocer como Robin Hood), para los espectadores actuales puede resultar algo monótono, pero no hay que dejar de tener en cuenta que se trata de una película de 1922 que, en su época, fue considerada como la primera gran producción cinematográfica de Robin Hood y catapultó a a la fama a Douglas Fairbanks, quien sentó las bases para la interpretación de Errol Flynn en Robin de los bosques (1948) y para el vestuario tradicional del personaje. Fue además el que se ocupó de escribir el guión del filme bajo el seudónimo de Elton Thomas.

Quizás por algunos de los aspectos que hemos comentado en el párrafo anterior, la crítica nunca se ha mostrado demasiado benigna con este filme. Por citar un ejemplo, desde Historia del Cine declaran que:

La exposición del tema tiene un desarrollo muy lento (a ojos modernos), hasta llegar a la mitad de la proyección, cuando el tiempo se acelera, para volver a resultar aburrido y cansino, hasta llegar a la secuencia final en que todo es acción.

No obstante, cabe destacar el hecho de que, hasta los años sesenta, esta película formó parte de la lista de películas perdidas del cine de este género.

Si eres fan del forajido más famoso del bosque de Sherwood y no te echa atrás el visionado de una película en blanco y negro, además de muda, merece la pena que le eches un vistazo a Robin de los bosques, un filme que, con una mezcla de acción, aventuras y unas gotas de humor, muestra cómo se hacían las cosas en el mundo del séptimo arte cuando los medios escaseaban, antes de que los efectos especiales y las pantallas verdes lo inundaran todo.

Reseña
Nota genérica
Fan del mundo de los cómics, sobre todo de Marvel. Me gusta tanto escribir como actuar y sueño con hacer de esto mi modo de vida.

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