Crítica de: Aladdín

Las mil y una noches es un famoso libro de la cultura oriental, compuesto por diversas historias del folclore árabe, supuestamente compiladas, en el siglo IX, por el cuentista Abu Abd-Allah Muhammad el-Gahshigar. Uno de sus más famosos relatos es el de Aladino y la lámpara maravillosa, motivo por el cual ha sido adaptado al cine en diversas ocasiones, tal y como sucede este mismo año con la versión que Disney acaba de estrenar en el cine, bajo el título de Aladdín, cuya crítica puedes leer a continuación:

Bajo la dirección de Guy Ritchie, esta película, de poco más de dos horas de duración, está protagonizada por Mena Massoud (como Aladdín), Naomi Scott (en el papel de la princesa Jasmine), Will Smith (que interpreta al Genio de la Lámpara), Marwan Kenzari (que encarna al visir Jafar), Navid Negahban (que se mete en la piel del Sultán), Nasim Pedrad (que hace de Dalia), Billy Magnussen (como el príncipe Achmed) y Numan Acar (en el papel de Hakim). En el idioma original también destacan Alan Tudyk y Frank Welker (que se encargan de la voz del loro Iago y de los gruñidos del tigre Rajah, respectivamente). A continuación, puedes disfrutar de su tráiler:

El argumento del largometraje es bastante similar al de la película animada de 1992: Aladdín es un joven que vive en la calle, junto a su inseparable mono Abú, y posee un gran corazón, pero se ve obligado a robar para poder comer. Sin embargo, su suerte cambia  cuando Jafar, el gran visir de la ciudad de Agrabah, lo engaña para que entre en la Cueva de las Maravillas y se apodere de una lámpara. Lo que Aladdín no sospecha es que en su interior hay encerrado un Genio que está dispuesto a conceder tres deseos a aquel que lo libere de su confinamiento. Tras descubrir lo poderosa que es la lámpara, Aladdín decide quedarse con ella y utilizarla en provecho propio para poder convertirse en un príncipe y así aspirar a casarse con Jasmine, la bella princesa de Agrabah.

Sin embargo, aunque gran parte de la película, diálogos incluidos, nos trae a la memoria el filme original, no debemos olvidar que, como ya hemos comentado, esta versión dura más de dos horas, mientras que la anterior no sobrepasa los noventa minutos. Esto ayuda a que no nos parezca que estamos viendo una copia exacta y permite profundizar más en ciertos personajes, además de añadir algunos nuevos, como sucede en el caso de Dalia, la doncella de la princesa Jasmine. Otros, sin embargo, han sido rebautizados, que es lo que ha pasado con el capitán de la Guardia, cuyo nombre ha cambiado de Razoul a Hakim.

Honestamente, hay que reconocer que la animación informática de los animales no se ve nada artificial y los actores son completamente reconocibles en el papel que interpretan, aunque Will Smith no puede evitar eclipsar al resto del reparto en las escenas que comparte con ellos. Quizás la nota más discordante es el caso de Marwan Kenzari quien, pese a ofrecer una actuación más que decente, no consigue resultar tan terrorífico como su contrapartida animada.

Las películas de dibujos de Disney suelen esconder, a lo largo del metraje, referencias a otros personajes de la compañía, algo que también sucede en la versión de 1992. No obstante, es algo que quizás hubiese parecido forzado en un filme encarnado por actores reales, por lo que aquí se ha decidido prescindir de ello.

Otra cosa que nunca puede faltar en una película de Disney son los números musicales, los cuales suelen ser muy gratos para el público infantil pero, en ocasiones, pueden llegar a saturar a los adultos. Este filme no es una excepción en ese aspecto. Entre todas las  canciones que podemos oír a lo largo de la película, destacan Príncipe  Alí y, sobre todo, Un mundo ideal. Sin embargo, también podemos oír un nuevo tema, titulado No callaré, en el que podemos escuchar cómo Jasmine reivindica el valor de la mujer en la sociedad, lo cual no nos debe pillar de sorpresa, ya que es algo que estamos habituados a ver en el panorama cinematográfico actual, que nos quiere recordar que una mujer puede aportar mucho más a una película que el manido papel de damisela en apuros.

Aunque las escenas post-créditos se han convertido en algo muy habitual en el cine actual, en este caso no hay ninguna, aunque podemos ver una peculiar actuación al comienzo de dichos títulos.

Los aficionados al 3D tienen la ocasión de ver la película en dicho formato, aunque, siendo honestos, hay que reconocer que no aporta nada espectacular al resultado final.

Si eres un fan acérrimo de la película de 1992 y del Genio encarnado por Robin Williams (Josema Yuste en nuestro país) y piensas que ninguna otra versión puede estar a la altura, es mejor que te quedes en casa. Sin embargo, aquellos que quieran darle una oportunidad, pasar un rato entretenido y echarse algunas risas, no saldarán decepcionados.

Aladdin es un ladronzuelo que se enamora de la hija del Sultán, la princesa Jasmine. Para poder conquistarla aceptará un desafío de Jafar. Aladdín tendrá que entrar en una cueva en mitad del desierto y conseguir una lámpara mágica que contiene al Genio que será el encargado de concederle todos sus deseos.

3 Comentarios

  1. Me ha encantado..hacia tiempo q.no disfrutaba tanto en el cine…will Smith como siempre genial…pero los actores protagonistas principales..son una grata sorpresa

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