Crítica de John Wick: Capítulo 3 – Parabellum

Teniendo en cuenta que las dos primeras entregas de la saga cinematográfica de John Wick, que también ha dado el salto al mundo el cómic, fueron un gran éxito de taquilla y que la historia quedaba inconclusa en la segunda parte, no ha de extrañarnos que, recientemente, haya llegado a la gran pantalla una nueva entrega, titulada John Wick: Capítulo 3 – Parabellum, la cual no alberga ninguna intención de ser la definitiva. A continuación, puedes leer nuestra crítica:

Chad Stahelski se sienta una vez más en la silla del director para ofrecernos este filme, de 131 minutos de duración, protagonizado por Keanu Reeves (como John Wick), Ian McShane (en el papel de Winston), Marc Dacascos (que interpreta a Zero), Laurence Fishburne (que encarna a Bowery King), Asia Kate Dillon (que interpreta a la Juez de la Alta Mesa), Halle Berry (que se mete en la piel de Sofía), Lance Reddick (que se convierte en Charon), Anjelica Huston (que hace de la Directora de la Alta Mesa), Saïd Taghmaoui (como el Mayor), Jason Mantzoukas (en el papel del Hombre Tic Tac), Robin Lord Taylor (que encarna a un administador), Yaya Ruhian y Cecep Arif Rahman (que interpretan a sendos ninjas), Boban Marjanovic (que se mete en la piel de Ernest) y Randall Duk Kim (que se convierte en doctor). A continuación, puedes ver el tráiler:

Tras los acontecimientos de la película anterior, por haber cruzado una línea que no debía traspasar, John Wick es un hombre a la fuga, perseguido por todos y al que nadie puede proteger. Todo aquel que se atreva a ayudarlo también habrá sellado su destino.

Lo primero que nos llama la atención de John Wick: Capítulo 3 – Parabellum es el título de la película, ya que, mientras los nombres de los dos filmes anteriores apenas precisan de justificación alguna, no sucede lo mismo con esta entrega. Por tanto, para entender el significado de dicho título debemos conocer la frase latina “Si vis pacem parabellum“, que en nuestro idioma significa “si quieres la paz, prepara la guerra“, un eslogan que ya has podido ver en el tráiler que te ofrecemos más arriba.

No es ningún secreto que Keanu Reeves tuvo que someterse a un duro entrenamiento para interpretar a John Wick. Sin embargo, tampoco hay que desmerecer la labor de Halle Berry para este filme, ya que, además de prepararse adecuadamente para interpretar el personaje de Sofía, también tuvo que encargarse de adiestrar a los perros que aparecen como sus mascotas, tal y como se muestra en la imagen inferior, lo que permitía prescindir de alguien que les estuviera dando las órdenes desde detrás de las cámaras. Cabe destacar, además, que Halle sufrió una lesión, durante su entrenamiento para el rodaje, que le fracturó tres costillas, aunque la actriz asegura no saber cómo ha podido suceder y dice sentirse orgullosa de haberse podido comprometer en el papel hasta tal punto.

La película se encuentra influenciada por famosas producciones cinematográficas, ya que Ernest, el personaje interpretado por el jugador de baloncesto Boban Marjanovic, está basado en Tiburón, un enemigo clásico de James Bond. Las películas de El bueno, el feo y el malo (1966) y La villana (2017) también son referenciadas en el filme, ya que hay algunas escenas que homenajean dichos largometrajes.

Pero si hay que nombrar una saga cinematográfica que haya influido de manera decisiva en John Wick: Capítulo 3 – Parabellum, esa es la trilogía de Matrix (1999 – 2003). No solo por el hecho de que Keanu Reeves, Laurence Fishburne y Randall Duk Kim aparezcan en ambas sagas, sino también por una frase que el protagonista menciona tanto en una como en otra:

Armas… muchas armas.

Y es que los objetos letales son muy importantes en una película que tiene un recuento total de noventa y cuatro muertes, que no serán las últimas de la saga, ya que, como hemos comentado al principio del artículo, la cuarta entrega esta más que asegurada.

Si te gustaron las dos películas anteriores, no hace falta decirte que vayas al cine a ver John Wick: Capítulo 3 – Parabellum, ya que lo más probable es que estés deseando volver a contemplar a Keanu Reeves exprimiendo todo su potencial en el uso de las armas y del combate cuerpo a cuerpo.

John Wick (Keanu Reeves) está huyendo por dos razones: lo persiguen por una recompensa global de 14 millones de dólares por su cabeza y por romper una regla central, la de asesinar a alguien en los dominios del Hotel Continental. La víctima era un miembro de la Alta Mesa, que ordenó el asesinato del protagonista. John ya debería haber sido ejecutado, excepto que el gerente del Continental, Winston, le ha dado un periodo de gracia de una hora antes de ser ex comulgado: perderá el carné de asociado, se le prohibirá la entrada y será aislado de los otros miembros. John usa la industria de servicios para mantenerse con vida mientras lucha y mata a su manera para lograr salir ileso de la ciudad de Nueva York.

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