Reseña de Suero

Absit reverentiva vero

En Norma Editorial les gusta cada vez más el cómic europeo, y buena prueba de ello es el gran número de buenas obras de este tipo que publican últimamente. Una de las últimas en llegar a nuestro país es Suero, que no es precisamente lo más recomendable para leer cuando no has tenido un buen día…

Suero

Erase una vez en París

Esta obra nos lleva hasta un futuro cercano en la ciudad francesa de París. Allí vamos a conocer a Kader, protagonista absoluto de esta narración, un tipo que pronto deduciremos que vive bajo algún tipo libertad condicional por crímenes del pasado. Kader no solo parece tener una reducida autonomía para moverse a placer por la ciudad, sino que además aparenta estar siendo vigilado casi de forma constante.

Pero eso no es lo que hace que la vida de este padre divorciado, encargado del mantenimiento de un parque eólico, sea un auténtico infierno. No, aquello que ha logrado que la vida para Kader sea poco más que un trámite sin interés es la droga que es obligado a consumir. Se trata de zenedrina, un suero psicoactivo que obliga a Kader a decir siempre la verdad, bajo cualquier circunstancia, como en aquella horrible película de Jim Carrey.

Suero

Futuro desolador

Pero, ¿qué es lo que ha provocado que el mundo sea un lugar en el que la administración de esa droga sea algo normal? En ningún momento se nos llega a dar la información de lo ocurrido en el pasado de forma directa, sino que Cyril Pedrosa integra los datos en la obra para que el lector lo pueda ir averiguando de forma natural a través de las vivencias de nuestro protagonista. El agua es un bien escaso, el sistema de pensiones ha caído hasta el punto de que los ancianos se ven obligados a trabajar en obras sociales y el equilibrio del medio ambiente parece haberse ido definitivamente a la porra. ¿A alguien más le parece que este relato de anticipación podría estar hablando de nuestro futuro de aquí a una década?

Suero

Sabemos que en algún momento ha ocurrido un cambio de régimen y que ahora Francia vive bajo el poder de un gobierno totalitario que podría haber sido imaginado por cualquier autor del tipo de George Orwell, Aldous Huxley o Ray Bradbury. No hablamos, por lo tanto, de una propuesta demasiado original en lo que a esta sociedad respecta. Sin embargo la originalidad no es aquí el factor a destacar, ya que este sería el trabajo de Nicolas Gaignard, un dibujante de trazo bastante limpio que tiene en el uso del color su mejor arma. El futuro que nos presenta Suero es literalmente gris, y la atmósfera que se respira en esta lectura acaba por poner una nube sobre la cabeza del lector de forma irremediable.

Sin embargo, como suele ser habitual en las historias de este tipo, siempre hay lugar para un pequeño rayo de esperanza. Lo que va a hacer aquí que la vida de Kader sufra cambios es el alzamiento de algún tipo de organización clandestina que se opone al régimen y que parece estar preparando un gran golpe al poder en el cual Kader parece ser una pieza fundamental, tal vez sin que él mismo lo sepa.

Suero

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad

Pero quizás el aspecto más destacable de Suero sea esa pregunta incómoda que todo el mundo se hará mientras tiene este tomo en sus manos…¿cómo sería el mundo si todos estuviéramos obligados a decir constantemente la verdad y no poder mentir bajo ninguna circunstancia?

La respuesta inmediata y visceral a esta pregunta seguramente sería que todo mejoraría. Los políticos no estarían en disposición de mentir descaradamente a sus votantes. Los asesinos se verían obligados a confesar sus crímenes. Los ricos dejarían de fingir que les importa algo lo que ocurre en el tercer mundo. Tu jefe no tendría más remedio que admitir que no tiene la menor idea de lo que hace la mayor parte de las veces. ¿Pero qué pasaría cuando tú te vieras obligado a decir la verdad a todo el mundo, sin poder usar ese filtro que impide que tus pensamientos se transformen en palabras y hagan daño incluso a los que más quieres? Esa es, probablemente, la reflexión más interesante que Suero nos propone. Y es una propuesta muy interesante que los autores logran tratar de forma aséptica, dejando al lector que sea él quien decida cómo deberían ser las cosas.

En lo referente a la edición, hay que decir que esta estupenda edición de Suero presentada por Norma Editorial viene en un formato de tapa dura con un tamaño de página de 20,6 x 27,6 cm. El tomo contiene 152 páginas a color, el precio de venta recomendado es de 32 € y se puso a la venta en abril de 2019.

Suero

Suero

ISBN: 978-84-679-3632-2

Un futurista thriller que se revela inquietantemente familiar.

París, año 2050. Tras las purgas que siguieron al cambio de régimen, las tensiones no han dejado de aumentar. Unas misteriosas pintadas empiezan a aparecer por todas partes. Una organización clandestina parece estar preparando una acción espectacular. Recluido en su apartamento de la zona de tránsito, Kader vive solo. Divorciado, aislado de sus compañeros de mantenimiento de parques eólicos, no habla con nadie. Una inyección de zanedrina, un suero psicoactivo administrado a los encausados como parte del programa Verdad-Seguridad, le impide mentir. Le guste o no, solo puede decir la verdad. Toda la verdad. Nada más que la verdad. Esa maldición convierte su vida en un infierno.

Cyril Pedrosa (Portugal, La edad de oro) y Nicolas Gaignard nos trasladan con Suero a un futuro inquietantemente familiar. Un perturbador relato de anticipación que nos habla en realidad de los problemas más acuciantes de nuestra sociedad globalizada.

Guion: Cyril Pedrosa

Dibujo: Nicolas Gaignard

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Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Nacido en Coruscant, criado en Westeros y viviendo en Gotham City. @evendrones

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