The Elder Scrolls, Halo, Diablo y World of Warcraft estarían entre las franquicias que Microsoft y Xbox quieren llevar al cine y la televisión
Durante años, Hollywood parecía tener una extraña habilidad para convertir grandes videojuegos en películas bastante olvidables. Eso ha cambiado radicalmente. Fallout, The Last of Us, Sonic o Super Mario Bros. han demostrado que las adaptaciones pueden convertirse en auténticos fenómenos, y Microsoft parece decidida a aprovechar ese momento antes de que pase de largo.
Xbox estaría preparando uno de los movimientos más ambiciosos vistos hasta ahora dentro de esta nueva fiebre. Según informa Puck, Microsoft estaría ofreciendo a estudios y plataformas un paquete formado por más de una docena de videojuegos susceptibles de convertirse en películas o series. Entre los nombres mencionados aparecen algunos capaces de poner los dientes largos a cualquier jugador: Halo, The Elder Scrolls, Diablo y World of Warcraft.
Las adaptaciones de Xbox podrían llevar The Elder Scrolls a televisión
Por ahora no significa que vayamos a despertarnos mañana con una serie de The Elder Scrolls confirmada. Microsoft se encontraría todavía negociando y presentando sus propiedades intelectuales a diferentes compañías. Entre las interesadas estarían Netflix, Paramount y Universal, tres gigantes que llevan tiempo buscando franquicias reconocibles capaces de alimentar sus respectivos catálogos.
La operación tampoco sería precisamente barata. Según la información publicada, Microsoft aspiraría a conseguir alrededor de 300 millones de dólares —unos 256 millones de euros— por un posible acuerdo. No está claro qué incluiría exactamente esa cifra ni si supondría la explotación conjunta de varias propiedades, pero deja bastante claro que Xbox considera que su catálogo tiene un enorme valor fuera de las consolas.

Fallout puede haber cambiado los planes de Microsoft
Si había alguna duda sobre las posibilidades televisivas de las franquicias de Xbox, Fallout probablemente terminó de despejarla. La serie de Prime Video consiguió trasladar el peculiar universo postapocalíptico de Bethesda sin limitarse a reproducir literalmente ninguno de los videojuegos y se convirtió en uno de los grandes éxitos recientes de las adaptaciones del medio.
Microsoft también puede mirar hacia Minecraft para comprobar hasta dónde puede llegar una propiedad conocida cuando da el salto a la gran pantalla. Su adaptación cinematográfica superó los 1.000 millones de dólares de recaudación mundial y ya tiene una secuela en marcha. Dos casos muy distintos, pero ambos sirven para demostrar que las marcas procedentes del videojuego pueden convertirse en negocios enormes en Hollywood.
Halo tendría una segunda oportunidad tras su polémica serie
Hay un nombre especialmente curioso dentro de este posible paquete: Halo. La franquicia protagonizada por el Jefe Maestro ya tuvo una adaptación televisiva de imagen real producida para Paramount+, pero su recorrido terminó después de únicamente dos temporadas.
La serie recibió bastantes críticas de los fans, especialmente por algunas decisiones relacionadas con la caracterización del Jefe Maestro y la representación del universo de Halo. Su cancelación parecía cerrar temporalmente las puertas a otra incursión televisiva, pero esta nueva información apunta a que Microsoft no tendría intención de abandonar una de sus propiedades más importantes.
The Elder Scrolls parece hecho para convertirse en una gran serie
De todas las posibilidades mencionadas, probablemente una de las más tentadoras sea The Elder Scrolls. El universo de Tamriel cuenta con siglos de historia ficticia, diferentes culturas, guerras, religiones, criaturas y territorios capaces de sostener numerosas temporadas sin necesidad de adaptar directamente Skyrim, Oblivion o Morrowind.

Una producción de fantasía ambientada en este mundo podría seguir una estrategia parecida a la utilizada con Fallout: contar una historia nueva dentro de un universo que los jugadores conocen perfectamente. Eso permitiría introducir personajes originales mientras lugares como Skyrim, Cyrodiil, Morrowind o la propia Tamriel mantienen el vínculo con los videojuegos.
Diablo y World of Warcraft también esperan su oportunidad
Otro de los nombres incluidos en las conversaciones sería Diablo, cuya estética oscura y su eterna batalla entre los Altos Cielos y los Infiernos Abrasadores podrían funcionar perfectamente tanto en animación como en imagen real. Una adaptación bien planteada tendría material de sobra para combinar terror, fantasía y acción.
Más sorprendente resulta encontrar World of Warcraft, especialmente porque la saga ya llegó al cine en 2016 con Warcraft: El origen. La película de Duncan Jones no consiguió iniciar la franquicia cinematográfica que se esperaba en Occidente, aunque tuvo un rendimiento mucho mejor en mercados internacionales. Una serie podría ofrecer ahora algo que aquella película apenas podía permitirse: tiempo para explicar Azeroth, sus facciones y su gigantesca mitología.
Los videojuegos se han convertido en el nuevo tesoro de Hollywood
Microsoft tampoco está actuando en solitario. Hollywood atraviesa actualmente una auténtica carrera por encontrar la próxima gran adaptación de videojuegos. God of War prepara su salto a Prime Video, Tomb Raider tendrá una nueva serie, The Legend of Zelda llegará al cine y Elden Ring también se encuentra camino de convertirse en película.

A eso hay que sumar proyectos como Sekiro en formato anime o nuevas películas de Sonic, cuya saga cinematográfica ha conseguido consolidarse después de un comienzo que pocos habrían pronosticado viendo aquel tristemente célebre primer diseño del erizo azul.
Xbox todavía tiene varios proyectos pendientes
El gran interrogante será comprobar cuántos de estos planes consiguen avanzar realmente. Microsoft ya sabe que anunciar una adaptación no garantiza que termine llegando a nuestras pantallas. Gears of War lleva años vinculado a Netflix, con una película y otros proyectos alrededor de la franquicia avanzando con mucha más lentitud de la que probablemente desearían sus seguidores.
Aun así, el momento parece difícilmente mejorable. Las adaptaciones de videojuegos han dejado de considerarse productos condenados al fracaso y ahora algunos estudios las ven como una fuente de franquicias comparable a los cómics durante el auge del cine de superhéroes.
Si Xbox consigue encontrar los socios adecuados, dentro de unos años podríamos estar hablando de Tamriel, Santuario o incluso una nueva versión del universo de Halo como las próximas grandes franquicias televisivas. Y después de ver lo que Fallout ha conseguido en Prime Video, imaginar una serie de The Elder Scrolls con presupuesto de superproducción ya no parece precisamente una locura.














