Gen¹³, la popular colección de cómics en su salto al cine de animación.
En 1994, Jim Lee, Brandon Choi y J. Scott Campbell crearon la colección de cómics Gen¹³, aunque aparecieron originalmente en el cómic Deathmate Black (1993), escrito por el propio Brandon Choi y Marc Silvestri y dibujado por diversos artistas, cuya portada puede verse bajo este párrafo. Inicialmente, la cabecera de Gen¹³ fue publicada por Image Comics, aunque luego fue a parar a manos de DC Comics. Sus protagonistas principales son Caitlin Fairchild, Bobby “Burnout” Lane, Roxanne “Freefall” Spaulding, Sarah Rainmaker, Percival Edmund “Grunge” Chang, el coronel John Lynch y el androide Anna.

Al contrario de lo que sucede con otros superhéroes más famosos pero que aún no han logrado dar el salto al mundo audiovisual, Gen¹³ no tardó demasiado tiempo en contar con su propia película, aunque sea en formato animado, tal y como se puede comprobar si se continúa con la lectura de este artículo hasta el final.
Con una duración total de 86 minutos, la película de dibujos Gen¹³ se estrenó en el año 2000 con Kevin Altieri sentado en la silla del director.
La trama gira acerca de Cailtin Fairchild, una estudiante universitaria que recibe una beca del Comité de Seguridad Nacional para ir a estudiar a una escuela militar secreta, cuya base se encuentra en el desierto. Sin embargo, no tarda en darse cuenta de que la realidad es mucho más oscura de la versión que le han contado. Con la ayuda de sus nuevos amigos Roxy, Grunge y el coronel Lynch, la joven Caitlin Fairchild debe hacer lo posible si quiere escapar de allí con vida, aunque es posible que los poderes que ha adquirido logren equilibrar la balanza a su favor.
A pesar de que, en aquella época, ya no era ninguna novedad que los dibujos animados se generaran por ordenador, Gen¹³ aún apostaba por la animación tradicional, lo que es de agradecer por lo telespectadores veteranos que somos seguidores de dicho formato.
Pese a tratarse de una película animada, Gen¹³ no es un producto recomendado para niños, ya que incluye lenguaje soez, desnudos femeninos parciales y alguna insinuación a las relaciones sexuales. Desde luego no se trata de un filme erótico ni nada parecido, pero sí que sirve para desmontar el mito de que los proyectos de dibujos son solo aptos para el consumo infantil, por lo que, si eres fan de estos personajes de cómics, puedes ver la película libre de todo tipo de perjuicios.
Es cierto que los que sean seguidores de la cabecera notarán la ausencia de varios personajes importantes, ya que Caitlin, Roxy, Grunge y Lynch son los únicos personajes de los que hemos mencionado al principio del artículo que hacen acto de presencia en el filme Gen¹³, aunque esas ausencias pueden justificarse por el hecho de que, hasta el final de la película, los cuatro personajes no toman la decisión de convertirse en un equipo de héroes, por lo que parece lógico que todos los que faltan en este largometraje se hubieran dejado ver en el caso de haber contado con una secuela.
Pese a tratarse de una película de DC, Gen¹³ no cuenta con la presencia de ningún otro personaje de la franquicia, aunque eso no le impide hacer referencias bastante reconocibles para los seguidores de los productos audiovisuales de la editorial, como en el caso en el que hace una mención a los Super Amigos, que fue como se dio a conocer a la Liga de la Justicia en una famosa serie animada que vio la luz entre la década de lo setenta y los ochenta.
No obstante, Gen¹³ no se limita únicamente a hacer referencias a DC, ya que es imposible que los poderes que Grunge muestra en la película no nos recuerden a personajes de Marvel como el Hombre Absorbente, La Cosa e Hydroman. También se hacen alusiones a La Guerra de las Galaxias en general y a Luke Sakywalker en particular, lo que no deja de resultar curioso si tenemos en cuenta que, en la versión original, Mark Hammill da voz a Matthew Callahan, alias Threshold.
No obstante, Gen¹³ no se llegó a estrenar en Estados Unidos ni en cines ni en formato doméstico, debido a que vio la luz por medio de Buena Vista Pictures, que pertenecía a Disney. El problema era que, en 1998, los derechos de publicación del cómics pasaron a DC, como ya hemos comentado al principio del artículo. Como todo el mundo sabe, la empresa encargada de sacar adelante los proyectos audiovisuales de dicha editorial siempre ha sido la Warner Bros, por lo que no resultaba rentable promocionar un producto que pertenece a otra compañía. El contenido para mayores, que también hemos comentado, ayudó bastante a tomar esta decisión.
Afortunadamente, todos esos obstáculos no impiden que los seguidores del género podamos disfrutar de ella, de modo que, si eres fan de los cómics de Gen¹³ y no tienes problemas a la hora de ver una película de dibujos animados, es bastante posible que no salgas decepcionado si decides invertir casi hora y media en su visionado.







