Nintendo y Sony ponen fecha al salto de The Legend of Zelda al cine mientras desvelan nuevas pistas sobre una historia que no copiará ningún juego
Después de años escuchando rumores, especulaciones y deseos de los fans, la película de acción real de The Legend of Zelda empieza a convertirse en algo mucho más tangible. Nintendo y Sony Pictures han dado un importante paso adelante al confirmar oficialmente cómo se llamará la producción que pretende trasladar Hyrule a la gran pantalla.
Y no parece que hayan querido complicarse demasiado con el título. La película se llamará simplemente The Legend of Zelda y llegará a los cines de todo el mundo el 30 de abril de 2027. La producción, dirigida por Wes Ball, ya se encuentra en marcha y afronta ahora una de las tareas más complicadas de cualquier adaptación: transformar cuatro décadas de historia de los videojuegos en una aventura cinematográfica capaz de contentar tanto a veteranos como a recién llegados.
The Legend of Zelda prepara una historia propia para el cine
Sony Pictures confirmó las novedades a través de sus redes sociales, donde anunció que The Legend of Zelda se encuentra actualmente en producción. «¡Es oficial! La película de acción real de The Legend of Zelda, actualmente en producción, se titulará The Legend of Zelda. Su estreno en cines de todo el mundo está previsto para el 30 de abril de 2027», señaló la compañía.
Quizá lo más interesante, sin embargo, no sea el nombre ni siquiera la fecha. Durante las celebraciones relacionadas con el 40 aniversario de la saga de Nintendo se ha aclarado una de las mayores incógnitas alrededor del proyecto: la película no pretende trasladar directamente al cine ninguno de los videojuegos publicados hasta ahora. En lugar de adaptar títulos como Ocarina of Time, Twilight Princess o Breath of the Wild, los responsables han optado por construir una historia original utilizando elementos reconocibles de toda la franquicia.
Link, Zelda y Ganondorf estarán en el centro de la aventura
Eso no significa que el argumento vaya a alejarse demasiado de los grandes pilares de la saga. La historia tendrá como protagonista a Link, un joven guerrero que deberá proteger el reino de Hyrule frente a una amenaza que los jugadores conocen perfectamente. Ganondorf aparecerá como un poderoso señor de la guerra decidido a hacerse con la Trifuerza y utilizar su poder para controlar el reino.
A partir de ahí, Link emprenderá una peligrosa aventura para impedir sus planes, una premisa suficientemente familiar como para conservar el espíritu de los juegos pero también lo bastante abierta como para permitir al director y los guionistas jugar con diferentes épocas, criaturas y escenarios. La Trifuerza, Hyrule y el eterno enfrentamiento contra Ganondorf ofrecen una base reconocible sin obligar a repetir exactamente ninguna entrega.
El reparto también comienza a definir cómo será esta nueva interpretación del universo creado por Nintendo. Benjamin Evan Ainsworth interpretará a Link, mientras que Bo Bragason dará vida a la princesa Zelda. Uli Latukefu asumirá el papel de Ganondorf y Dichen Lachman aparecerá como Impa, otro de los personajes recurrentes más importantes de la franquicia.
Wes Ball tiene por delante uno de los mayores retos de Nintendo
Detrás de las cámaras encontramos a Wes Ball, cineasta conocido por dirigir la trilogía de El corredor del laberinto y El reino del planeta de los simios. Además de ocuparse de la dirección, Ball participa como productor junto a Avi Arad, Joe Hartwick Jr. y el mismísimo Shigeru Miyamoto, creador de algunas de las sagas más importantes de Nintendo.
El guion corre a cargo de T. S. Nowlin, mientras que Sony Pictures Releasing se encargará de distribuir la película. La implicación directa de Miyamoto seguramente resulte especialmente tranquilizadora para muchos fans, sobre todo después del enorme cuidado que Nintendo ha mostrado durante los últimos años al permitir que sus principales franquicias salten a otros medios.
No hay que olvidar lo que ocurrió con Super Mario Bros.: La película, cuyo extraordinario éxito comercial volvió a demostrar que las propiedades de Nintendo pueden funcionar fuera de las consolas cuando sus responsables conservan los elementos que las hicieron especiales. Zelda, sin embargo, plantea un desafío bastante diferente: su mundo necesita transmitir épica, misterio, aventura y fantasía sin convertirse simplemente en otra producción medieval de gran presupuesto.

Una saga con 40 años de historia llega finalmente a la gran pantalla
Desde el lanzamiento del primer The Legend of Zelda en Japón en 1986, Link y la princesa Zelda han protagonizado algunas de las aventuras más influyentes de la historia del videojuego. La saga ha cambiado innumerables veces de estética, estructura y mecánicas, pasando de aventuras bidimensionales a enormes mundos abiertos como los de Breath of the Wild y Tears of the Kingdom.
Precisamente esa variedad podría convertirse en una de las grandes ventajas de la película. Al no estar obligada a reproducir un videojuego determinado, la producción puede seleccionar monstruos, localizaciones, objetos y conceptos pertenecientes a diferentes etapas de Zelda. El resultado podría ofrecer algo reconocible para prácticamente cualquier generación de jugadores sin quedar encadenado a una única versión de Hyrule.
Todavía quedan muchas incógnitas por despejar, desde el aspecto definitivo de personajes como Ganondorf hasta la importancia que tendrá la magia o cuáles serán las criaturas elegidas para poblar este nuevo Hyrule. Lo que ya sabemos es que The Legend of Zelda tiene marcada una fecha importante en el calendario: 30 de abril de 2027. Después de cuatro décadas imaginando cómo sería recorrer Hyrule en carne y hueso, los fans están cada vez más cerca de descubrirlo.









