Ellen Ripley es la teniente de la nave de transporte comercial USCSS Nostromo y protagonista de toda la saga cinematográfica de Alien. Empezó siendo una mujer algo débil y asustadiza, pero termina convirtiéndose en una auténtica mujer de armas tomar. Era madre de una niña a la que tuvo que dejar en la tierra en su última misión con la Nostromo, a la cual no volvería a ver nunca más. Porque ya sabéis lo que dicen, en el espacio, nadie puede oír tus gritos…
Aviso de spoilers antes de que empecéis a leer. El personaje que os traemos hoy ha luchado lo imposible por competir con los grandes héroes de acción de los años 80 y los años 90. De hecho, si nos paramos a pensar, no se si el tío Willis o el tito Stallone hubiesen durado mucho en la saga, teniendo en cuenta como se las hace pasar un solo depredador al pobre Schwarzenegger (porque me niego hablar de “Poli de Guardería”). Para todos aquellos que no estáis familiarizados con la saga aquí va un pequeño resumen de cómo empezó la peor pesadilla de nuestra chica de la semana.
En Alien, el octavo pasajero, nos encontramos a la teniente Ripley en estado de hibernación de regreso a la tierra junto a toda la tripulación de la Nostromo. Pero algo los despierta antes de tiempo. El ordenador que gobierna la nave (a la cual llaman Madre) los ha despertado para que se dirijan a un planeta desconocido siguiendo una llamada de socorro. A pesar de sus objeciones, Dallas, el capitán al mando, decide seguir las órdenes del ordenador central. El mismo Dallas, Kane y Lambert (tres de sus compañeros) descubren que la señal viene de lo que parece ser una nave espacial alienígena abandonada hace tiempo. Y es allí donde comenzará la pesadilla de la teniente Ripley, cuando uno de los tres tripulantes que se habían adentrado en la nave extraterrestre vuelve con algo pegado a la cara.
Esta criatura (más conocida por FaceHugger) le deja en su interior un parásito que se desarrolla durante un tiempo en el cuerpo de Kane. La criatura que resultará de la gestación en el cuerpo humano vivo de su compañero es definido en la película como un organismo perfecto, que no está lastrado por sentimientos de pena o compasión. Se podría decir que la vida de Ripley es una guerra constante desde ese día contra lo que todo el mundo conoce popularmente como los Aliens. A pesar de conseguir eliminar al parásito de la Nostromo (eso si, después de que toda la tripulación muriese y de tener que hacer explotar la nave) los enfrentamientos con estas criaturas serán ya una constante en lo que le queda de vida.

Como ya comentamos al principio de la reseña, el personaje de Ripley fue creado para ser la antítesis del estereotipo de héroe de cine de acción, que en ese momento estaba totalmente dominado por hombres tipo Sylvester Stallone, Bruce Willis o Arnold Schwarzenegger entre otros. De hecho, en 2003 fue elegida como la octava mejor heroína del cine de acción americano en sus 100 años por el instituto de cine de América. La revista Entertainment Weekly la colocó quinta en el ranking de “los 20 héroes más impresionantes de la cultura pop Americana” y así fue acumulando reconocimientos en otras muchas revistas y rankings.
No cabe duda que nuestra chica de la semana, además de una chica dura, fue una auténtica revolución en el mundo del celuloide. Y si aun os quedan dudas, podéis repasar ese gran momento que a mí, después de tantos años, aun me pone los pelos del cuello como escarpias.
Escrito por José Carlos Cabra





