Nuestra chica de la semana de hoy, a pesar de su apariencia dulce y delicada, es una auténtica guerrera capaz de dejar K.O al mismísimo príncipe de los Saiyajins (サイヤ人). Nos referimos a C-18 (人造人間18号) o androide número 18 dependiendo de cada uno. Fue uno de los muchos androides creados por el Dr. Gero, prestigioso y cruel científico que años atrás trabajó para el ejercito de Red Ribbon creando androides como el A-8, más conocido como Hatchan, con el único propósito de gobernar el mundo, hasta que dicha organización fue destruida por Goku.Después de la desaparición de la Red Ribbon mantuvo vivos sus ideales y su rencor hacia nuestro héroe, por lo que pasó varios años desarrollando nuevos modelos de androide, algunos con base humana, conocidos como bio androides (como C-18 o su hermano C-17) y otros completamente mecánicos. En el momento de ser activados, estos androides solo tienen una directriz, encontrar y destruir a Sarah Connor Son Goku.
Para entender bien la historia de C-18 (y la de su hermano, aunque no nos refiramos a él en esta reseña) debemos comprender bien el futuro del mundo de Dragon Ball. En un futuro no tan lejano, el mundo esta dominado por dos androides de aspecto humano, los cuales están exterminando a la raza humana poco a poco solo para divertirse. Son Goku y sus amigos fueron asesinados por estos androides y solo queda el hijo de Vegeta, un muchacho llamado Trunk y Son Gohan. Cuando este último muere a manos de C-18 y su hermano, Trunk decide viajar al pasado para poner en alerta a Goku y los demás.

Sin embargo, había un androide con el que nadie contaba. Célula, un androide también diseñado para matar a Goku, necesita absorber a C-18 y a su gemelo para poder completarse y alcanzar la plenitud de su poder. Tras absorber a su hermano, nuestra chica de la semana se da a la fuga con un mal herido C-16. Krilin tuvo la oportunidad de destruirla con un aparato inventado por Bulma, pero al recordar el beso que le dio, no pudo hacerlo, por lo que C-18 resulta absorbida y Celula perfecciona su cuerpo, para deleite de Vegeta, pero éste no contaba con que el monstruo se volviera tan poderoso. Unos días después, durante el Juego de Celula, Gohan golpea al monstruo tan fuerte que le hace vomitar a C-18, la cual es puesta a salvo por Krilin hasta que el enemigo fue completamente destruido.
Ya que Shenron no podía hacerlos 100% humanos, Krilin le pidió al Gran Dragón que retirase la bomba de los cuerpos que tanto C-18 como su hermano llevaban en su interior, pues los androides ya no eran amenaza alguna. Este gesto, entre otros, trastocó los sentimientos de C-18 hacia Krilin con quien se casó unos años después, resultando de esta unión una hija a la que llamaron Marron. Durante muchos años lleva una vida de paz junto a su hija y su marido en casa de Mutenroshi, pero cuando aparece Majin Bu se ve obligada a volver a pelear, aunque no es rival para este nuevo enemigo. Al final de la historia, tanto C-18 como Krilin, algo más envejecido, viven felices junto a su hija sin que se vuelva a saber nada más de ellos, al menos hasta el momento.
Escrito por José Carlos Cabra




