
No os voy a engañar, probablemente estemos ante el cómic mas irregular de los Nuevos 52 que podáis leer. Cuesta encontrar algo destacable entre sus páginas, y aunque la idea es buena y algunos personajes cuentan con el carisma suficiente como para tirar del carro de una serie individual, se ve lastrado por un guion muy flojo y nada original.
¿Qué es esta “Liga de la Justicia Internacional”? Se trata de un grupo de metahumanos escogidos por la ONU para hacer frente a amenazas y situaciones extremas. En el nuevo universo DC la gente lleva poco tiempo conociendo a los “héroes”, y muchos aun desconfían de ellos. La intención de la ONU es poner al pueblo de su parte y que se sientan más seguros gracias a un grupo de héroes seleccionados en función de su popularidad, fácilmente manipulables y de distintos países del mundo.
Si bien en la cabeza de Nick Fury Andre Briggs, director de inteligencia de la ONU y artífice de este supergrupo todo parece ser fácil, la realidad es muy distinta: pronto se dan los primeros choques dentro del grupo, provocados por el ego que cada uno de los miembros lleva consigo, rivalidades culturales e intereses propios.

Una historia no necesita ser original para ser buena. Vivimos en un mundo al que se le acusa (erróneamente) de que está todo inventado, por lo que no hay nada malo en volver a contar una historia… siempre y cuando lo que cuentes sea entretenido, divertido, ameno, completo, o que como mínimo cuente con algún elemento que intente añadir algo de factor sorpresa a la mezcla, algo de lo que carece por completo este cómic.
Personajes secundarios, desconocidos para la mayoría de gente menos experta en el mundo del cómic, liderados por un Booster Gold reconocible solo en su primera página, pues el resto del cómic interpreta (sosamente) al típico líder que debe tratar con un grupo de gente que no termina de cuajar. Para ello cuenta con la ayuda de Batman, irreconocible de no ser por su disfraz, pues en ningún momento su actitud demuestra ser Bruce Wayne quien está debajo de la capa, y que la explicación argumental de su implicación en el grupo es de hacer de enlace entre esta Liga y la original (la explicación real supongo que simplemente se debe a motivos comerciales, contar con Batman en la portada seguro que rasca algunas ventas).
El dibujo es bueno, eso si. Es fácil de seguir, con una buena sensación de movimiento en las escenas de acción, algo muy loable teniendo en cuenta de que se trata de una serie con personajes muy distintos con habilidades igualmente distintas. Sin embargo no es motivo suficiente como para decantarse por la compra de este número (8.95€, con los números 1-4 de la edición americana), teniendo otras opciones sobre la mesa de la misma editorial mucho mas interesantes. Para ello os recomendamos que os paséis por nuestro especial dedicado a la llegada de los Nuevos 52 a nuestro país, de la mano de ECC Ediciones.



