“No puedo olvidar el nombre. Murdock. Él es Kingpin, el rey del crimen. Destruyó a Matt Murdock… le robó su carrera, su casa, todo lo que formaba su vida. Pero Murdock aún vive. Murdock aún vive”.
Nacer otra vez… parecer acabado, totalmente destruido, muerto y regresar a la vida. Son pocos los afortunados que reciben una segunda oportunidad del destino, una ocasión extraordinaria para enmendar todos los errores cometidos en el pasado y, por alguna razón, Matt Murdock es uno de esos beneficiados. Se enfrentó a la traición, al odio y a la misma muerte, pero pudo superar cada desafío para salir avante de ese infierno.
No debemos olvidar que Murdock, a pesar de su fuerza descomunal y de sus sentidos superdesarrollados, es un ser humano como todos nosotros y, por lo tanto, los sentimientos juegan un papel muy importante en su accionar. Poco le importa saber que las negras intenciones del Kingpin persisten, el ‘Hombre sin Miedo’ no dudará en ir por él para limpiar su nombre y recuperar su vida como la conocía. Nada lo detendrá porque sólo tiene una cosa en mente: venganza.
En Daredevil #230, tomo homónimo del arco argumental, podemos decir que da inicio la segunda parte de esta historia. La agonía ha terminado y poco a poco la enfermedad empieza ceder, Matt abre los ojos y descubre a la persona que le salvó la vida, Maggie, una monja del convento local. Mientras nuestro héroe se recupera, Ben Urich empieza a verse sobrepasado por la situación, el miedo impuesto por el Kingpin y sus matones parece haber sometido a su olfato periodístico. Karen ha regresado a la ciudad para reencontrarse con Matt y de paso salvar su vida, pero su actual pareja sentimental (Paulo) hará todo lo posible para evitarlo. Recordemos que en Manhattan sigue sin conocerse el paradero de Murdock, por lo que Karen decide pedir la ayuda de ‘Foggy’ Nelson para escapar de Paulo. Este hecho sólo podrá en peligro la vida de ambos. El Kingpin, sabedor de que Daredevil no ha muerto, recluta a nuevo asesino para cumplir con esa tarea, por el momento sólo se le conoce como Nuke. El número termina con un momento memorable, en el cual Matt Murdock cuestiona a la Madre Maggie acerca de si entre ellos existe alguna relación familiar, concretamente le hace la siguiente pregunta: ¿Eres mi madre? Maggie responde que no, como era de esperarse, pero para alguien con el oído superdesarrollado como Daredevil, un latido resulta más revelador que la palabra misma…

Daredevil #232, nombrado Dios y Patria, inicia con la presentación de un nuevo villano dentro del Universo Marvel. Se trata de Nuke, un militar mejor conocido como Frank Simpson que usara el suero del Super-Soldado durante la Guerra de Vietnam. En publicaciones futuras descubriríamos que Simpson estaba llamado a ser el Capitán América de ese conflicto bélico, pero eso no nos incumbe en esta ocasión. Como fuera indicado desde Daredevil #230, Nuke fue contratado por Wilson Fisk para acabar con Daredevil y traído desde una misión secreta en Nicaragua. Para los que no conozcan a este villano, se trata de un hombre completamente desquiciado por el nacionalismo y suele ser manipulado por unas píldoras de colores blanco, rojo y azul. Eso le facilitó la tarea al Kingpin, quien le lavó el cerebro diciéndole que Daredevil era un peligro para los Estados Unidos y que, por lo tanto, debía destruirlo. Matt Murdock está recuperado en todo sentido, las heridas han sanado y ahora está con la mujer que ama, pero decide permanecer escondido por algunos días más. En lo que ese momento llegaba, el héroe trabajó como cocinero en un restaurante ubicado en la ‘Cocina del Infierno’, pero su simulación de ‘vida normal’ acabaría cuando un descontrolado Nuke atacó el barrio entero, convirtiéndolo en una zona de guerra.

Debo admitir que la simple presencia de Thor, Iron Man y el Capitán América en el final de esta gran historia la convierten en algo mucho más espectacular de lo que ya es. Este crossover fungió como precursor de los grandes eventos, que hasta antes de 1986 solían hacerse un par de veces por década. Y este aspecto es sólo un pretexto más para leer Born Again, que tal y como dijimos en la primera parte, es el arco argumental más memorable del ‘Hombre sin Miedo’.
¿Qué os parece Born Again de Frank Miller y David Mazzucchelli?







