

Tamir, Talal, Garnier de Naplouse… poco a poco, de labios de sus propias víctimas fue comprendiendo las intenciones de los templarios, y mientras iba cumpliendo sus misiones más confuso se encontraba. Finalmente se dirigió a cazar a su última víctima, Roberto de Sable, aunque este le tendió una trampa a través de un doble, que resultó ser una mujer llamada Maria Thorpe. Esta le contó que el gran maestre templario se encontraba camino de Masyaf para atacar la fortaleza de los asesinos y terminar con ellos de una vez por todas. Altaïr decidió perdonarle la vida bajo el pretexto de que ella no era su objetivo, comprendiendo finalmente el valor de la vida y el credo de los asesinos.
Emprendió raudo el camino a Masyaf hasta alcanzar el ejercito de Roberto de Sable, y tras una pelea a muerte entre los dos Altaïr finalmente salió victorioso, no sin antes descubrir que durante todo el tiempo no había sido mas que un peón en manos de Al Mualim, el cual resultó ser el décimo miembro de los templarios y que una vez conseguido el Fruto del Edén decidió deshacerse de sus compañeros templarios para así gobernar el mundo solo. Altaïr se enfrentó a su maestro, el cual a pesar de controlar el Fruto del Edén, fue derrotado. Con Al Mualim muerto, la Hermandad de Asesinos era libre de engaños, y Altaïr fue nombrado líder de la hermandad, aunque con algunos asesinos como su antiguo amigo y ahora rival Abbas en su contra.

Veinte años más tarde escuchó que Abbas había estado controlando la hermandad cruelmente, desvirtuándola de nuevo del mismo modo que en los tiempos de Al Mualim, por lo que decidió volver. Una vez en Masyaf, Abbas le retó del mismo modo que Altaïr le retó a él años atrás, burlándose de él afirmando que era incapaz de tomar la fortaleza sin matar a un solo asesino. Altaïr cumplió su palabra usando por primera vez el cañón oculto, disparando a Abbas y recuperando el control de Masyaf sin matar a ningún asesino auténtico.
Nuevamente al cargo de la Hermandad, inició la construcción de una biblioteca en la fortaleza, además de invitar a los hermanos Maffeo y Niccolo Polo a visitarla durante el desmantelamiento de Masyaf: Altaïr había decidido que era más prudente que existieran diferentes bases por todo el mundo en lugar de una sola. Sin embargo la visita pronto fue interrumpida por el ataque del nieto de Gengis Khan , por lo que Altaïr decidió acelerar sus planes: entregó a los hermanos Polo su diario y las cinco llaves de la biblioteca, y tras despedirse de su hijo se encerró en ella para morir, guardando con él el Fruto del Edén.
Sus habilidades como asesino de élite son muchas, todas fruto del esfuerzo y el entrenamiento, pero además por su sangre corre el ADN de la primera civilización, permitiéndole controlar los Frutos del Edén y usar la visión del águila, un sexto sentido que le sirvió de ayuda para sus asesinatos muchas veces y que años más tarde heredarían sus descendientes como Ezio Auditore y Desmond Miles.
En España contó con la voz del conocido actor de doblaje Claudio Serrano, y pronto será llevado al cine interpretado por Michael Fassbender.





