
Nury dividió el cómic en 4 partes bien diferenciadas en donde nos cuenta diversos sucesos que se van desarrollando dando forma a la desgarradora trama.
En primer lugar nos encontramos con un pequeño prólogo donde nos pondrá en situación sobre la problemática existente entre las tribus de los Namaquas Grandes y los Namaquas Pequeños, con un Atar Gull que comienza a aprender lo injusto de la vida y donde termina con unas palabras que marcarán el comportamiento del joven príncipe de la tribu:
No. Yo, Atar Gull, nunca lloraré. Nunca.
Tras esto, nos encontramos con la segunda parte a la que llaman Libro 1, bajo el título de “La travesía“, en donde se sucederán personajes de lo más variopinto y cada cual con menor nivel de moralidad, ética y escrúpulos, desde el captor de la “mercancía”, Taroo, jefe de los Namaquas Grandes, pasando por Paul Van Harp, vendedor de la “mercancía”, siguiendo por el comprador de la “mercancía”, el capitán Benoît y terminando por el ladrón de la mercancía, el capitán Brulart. En esta parte también aparece el protagonista del cómic, Atar Gull, pero su presencia es meramente anecdótica y se trata de dar atención a los personajes anteriormente citados, principalmente a dos de ellos.

Esta parte termina cuando por fin llegan captores y esclavos capturados a Jamaica para ser vendidos, en donde será cuando comience el tercer libro titulado, “La plantación“. Aquí, los esclavos serán vendidos y veremos a un supuesto esclavo modélico en Atar Gull pero, tras contemplar una escena que no desvelaremos, el estado de obediencia y sumisión del robusto príncipe namaqua, se torna en una fachada, para ocultar sus auténticos planes de venganza, urdiendo una conspiración que en muchos momentos nos dejará sin aliento y con el corazón en un puño, pues demostrará que la ley del talión puede llegar a motivar a hacer cosas que causará una serie de daños que harán realidad la expresión de “quien algo quiere, algo le cuesta”, aunque muy posiblemente el costo sea demasiado elevado para la mínima satisfacción final.
Por último nos encontraremos con un epílogo de título “Nantes“, ciudad francesa donde trendrán lugar los últimos acontecimientos del cómic y donde Atar Gull seguirá llevando la falsa etiqueta de esclavo modélico deleitándonos con un extraordinario broche final que cerrará esta estupenda a la vez que cruda y, en muchos casos, tristemente, realista historia. Sin duda, un excelente trabajo el de Fabien Nury contándonos este relato.
Además, tras la historia, nos encontraremos con algunos extras en forma de bocetos con el making of de Atar Gull.
Por otra parte, tenemos el dibujo de Brüno, el cual puede resultar que no encaja con la trama de la historia, pues a diferencia de esta, sus dibujos se pueden catalogar de bastante simples. Sin embargo, quizá una historia tan dura como esta, esté bien plasmada con dibujos más simples como los de Brüno, pues muchas veces es lo que más suele llegar y a mi, personalmente, me ha llegado pues sus dibujos simples no han sido óbice para que se reflejara de forma precisa mediante su dibujo y el color de Laurence Croix, la crudeza de ciertas escenas y hechos de la historia, dotando a cada uno de los personajes mediante sus dibujos, de aquello que el autor quería reflejar, tanto en la oscuridad de Brulart, el aspecto cándido de Benoît o la fortaleza del mismo Atar Gull.




