
Así, dio inicio una de las sagas fantásticas más emblemáticas que existen, la cual además de una mitología propia, tiene en su haber hasta un nuevo lenguaje, el élfico. Ahora, 75 años después de su primera aparición, Norma Editorial nos trae una preciosa adaptación de la obra al formato cómic, editada además de en una versión normal, en una edición de lujo, que es sobre la que hablaré a continuación.
La historia que podemos observar en “El Hobbit” nos sitúa en el año 2.941 de la Tercera Edad del Sol, donde conoceremos a un curioso personaje llamado Bilbo Bolsón. Este pertenece a la raza hobbit, también llamados medianos, los cuales se caracterizan por tener una estatura pequeña y unos pies descompensados y peludos; además de que tratan de no inmiscuirse en sucesos demasiado ajetreados, ya que su filosofía de vida se basa en la tranquilidad y el sosiego campestre. Pero todo cambiará cuando llame a su puerta un mago gris conocido como Gandalf, quien le incitará para que se una a una gran aventura, aunque el hobbit se negará.
A la hora del té del día siguiente, por la puerta de su casa entran: Balin, Dwalin, Kíli, Fíli, Dori, Nori, Ori, Óin, Glóin, Bifur, Bofur, Bombur, Thorin y Gandalf. A partir de este instante, Bilbo se verá envuelto en una hazaña que jamás creería que un hobbit pudiera llevar a cabo. Así, nos proponen acompañar a los 15 integrantes de esta extraña compañía a lo largo de una aventura por lograr conseguir el reino de Erebor y el tesoro que este contiene, del cual se apoderó el temible dragón Smaug.
Desde este inicio, Tolkien nos mostrará su cuidada mitología, en la que entre otros, veremos Trolls, Gigantes, Wargos y Trasgos; sin olvidarnos de un curioso ser al que se le bautiza como Gollum, por el extraño sonido que emite al hablar. Este punto será el principal nexo de unión con “El Señor de los Anillos”, ya que además del personaje de Bilbo, Gandalf, Elrond o Gollum, nos mostrarán el curioso anillo de poder que el rey Isildur perdió al morir a manos de los orcos.
Como he comentado al inicio, la obra fue escrita originalmente para que los hijos de Tolkien disfrutasen de un buen cuento, algo que se nota en los personajes o situaciones que vamos encontrando a lo largo de la historia. Y este hecho, ha sido perfectamente plasmado por el dibujante David Wenzel a lo largo de cada página. Así, nos encontramos ante unas preciosas ilustraciones, cargadas de color y de detalle, que complementan magistralmente los sucesos narrados en las diferentes páginas. El dibujo, se aleja del clásico formato cómic para crear una novela gráfica capaz de conseguir plasmar mediante ilustraciones las diversas situaciones que se dan en la historia, sabiendo hacer uso de las diferencias de tonos según la localización y logrando mostrar por un lado la majestuosidad de los elfos y por otro, la bestialidad de los trasgos, sin olvidarnos del ápice de locura que envuelve a Gollum. Otro detalle a tener en cuenta en el aspecto gráfico, son los cuidados bordes de algunas viñetas, a las que ha añadido diferentes relieves para lograr una mayor vistosidad.

Estamos ante una adaptación exquisita, recomendable por un lado para el que no quiera leer la obra escrita y quiera saber todo lo que ocurre en ella, aunque he de avisar que esta novela gráfica tiene como es lógico una gran cantidad de texto; y por otro lado, para todo aquel que haya disfrutado con la novela y quiera ampliar su historia a una nueva vertiente. Sin olvidar claro está, a los padres que deseen que sus hijos se inicien en la lectura con un cuento capaz de transportarles a un nuevo universo literario.
Finalmente, la edición que Norma Editorial ha publicado en nuestro país en formato lujo es preciosa. Comenzando con sus cuidadas encuadernaciones en formato cartoné, cubiertas de tela y con estampación de letras en dorado; hasta llegar a su gran tamaño, que nos permite disfrutar al máximo de la obra que se encuentra en su interior. El gramaje de las hojas también es un punto a su favor, ya que es más grueso que el habitual, algo de agradecer para una edición de lujo. La edición se compone de 144 páginas, teniendo en su parte final nueve páginas con ilustraciones, portadas (originalmente se publicó en tres entregas) y mapas para hacer la obra mucho más visual. Sinceramente, aunque quisiera encontrar un punto negativo a esta obra, me es imposible, ya que me ha parecido increíblemente excelente.





