
Dicho proyecto se encuentra compuesto por “Batman y los hombres monstruo” y “Batman y el monje loco”, dos historias en las que el autor busca profundizar en esos primeros años de la cruzada del murciélago durante los que Batman comienza a enfrentarse no solo a capos de la mafia y sus secuaces, sino también a las primeras criaturas paranormales y villanos dementes.
El primer tomo de la etapa es “Batman y los hombres monstruo”, publicado en el 2006 pero basado en una historia de los años 40. La historia relata como el Hombre Murciélago comienza a cerrar el cerco sobre el mafioso Carmin Falcone, más conocido como el Romano, y sus hombres, mientras que por otro lado, su alter-ego, Bruce Wayne, empieza a dar un poco de más importancia a su vida social llegando a entablar una relación con la estudiante de derecho Julie Madison. Pero este estado de paz y tranquilidad relativa comienza a decaer tanto en la vida de Bruce como en la cruzada de Batman cuando el Doctor Hugo Strange realiza mediante sus Hombres Monstruo diversos ataques a Maroni, uno de los hombres del Romano, para conseguir el dinero necesario para pagar al mismo mafioso. A partir de aquí, Batman no solo deberá detener al Romano y sus hombres, si no a los Hombres Monstruo del Doctor Strange.
Sin lugar a dudas, uno de los mejores aspectos de esta historia esc
La obra no solo es capaz de captar la esencia del Hombre Murciélago, tal y como ya hemos apuntado, sino que además también es capaz de mantener la continuidad. Los sucesos se desarrollan entre “Batman: Año Uno” y “Batman: El Largo Halloween”, llegando a tener claras referencias a estos. En estos primeros años de lucha contra el crimen en los que se basa la obra, se nos muestra un Batman optimista, que piensa que el fin de la mugre de Gotham y de sus días como justiciero se acercan, dando así comienzo al resurgir de la vida de Bruce Wayne. Lógicamente, nada más distante de la realidad.
En el apartado gráfico, como no podía ser de otra manera, nos encontramos de nuevo a Matt Wagner. Este nos muestra sus personales dibujos que mantienen su calidad característica, mostrándonos su buen trabajo en las escenas de acción y logrando retratar con gran acierto las poses de los personajes en las viñetas, llegando a asimilarse a portadas sin llegar a actuar esto en detrimento del dibujo. Lo que sí deteriora su labor como dibujante son sus ocasionales faltas de dinamismo, de detallismo o, en ciertas ocasiones, el peligroso error de poder confundir al lector con los rostros de los personajes, pero afortunadamente, estos defectos no echan a perder el resto de su trabajo. Además de la labor del sombreado, también cabe destacar la labor del colorista Dave Stewart, que sin hacer un trabajo sobresaliente, es capaz de dotar a la historia de un ambiente que se mantiene durante esta y que concuerda perfectamente con la narración de Wagner.
En resumen, nos encontramos una historia con la esencia del Caballero Oscuro y su mundo y un guion muy bien elaborado y llevado a la práctica, convirtiendo este cómic en una compra obligatoria para los lectores asiduos del Hombre Murciélago y para todo aquel que quiera disfrutar de un cómic más que entretenido a la par que se acerca por primera vez a Batman.




