
Debo precisar que, hasta la fecha, era una colección que no me entusiasmaba, ya que si bien no era mala en absoluto, tampoco me tocaba la fibra. En el caso de Iron Man, es un superhéroe que me toca de cerca, ya que siempre me ha gustado. Por todo esto, tenía mucho interés en este tomo en particular, ya que quería ver qué son capaces de hacer nuevo.
En este caso los autores son Howard Chaykin y Gerald Parel y he de decir que han hecho un trabajo magnífico. Han reescrito la historia de forma sublime, haciendo creíble una historia que no se se sostenía demasiado: accidente, secuestro, cura milagrosa y creación de la armadura. Mientras que todo lo que sabíamos era que la autoría de la armadura era de Tony Stark, con una ayuda del Dr. Yinsen, en este reinicio la autoría es de ambos. Esto puede parecer insignificante, pero a lo largo del tomo se demuestra que no, dando forma a una némesis de Iron Man como no habíamos visto. Así mismo vemos un Stark muy humano, egoísta y ególatra. Solo al final consigue redimirse y comenzar su carrera como héroe.
No es un cómic para todos los públicos, ya que hace uso de lenguaje explícito, pero plantea una historia paralela a la original muy, muy buena. Como Tony Stark va tomando conciencia de sí mismo y de lo que ha contribuido a construir, mezclado con una trama de espionaje industrial y desfalcos varios, propios de cualquier thriller.
En definitiva, un tomo muy recomendable, bien escrito y dibujado.



