
La trama, en un principio, es bastante sencilla. Nos sitúan en el año 1.152 de un ficticio universo, donde los ratones han logrado evolucionar de forma similar a los humanos, viviendo en lo que fue nuestra época medieval. Pero a diferencia de estos diminutos seres, el resto de animales continúan manteniendo su propio estilo de vida, por lo que serpientes, búhos o comadrejas supondrán ahora un monstruoso peligro para las aldeas de los ratones. Para tal fin, se ha encomendado la labor de cuidar del resto a los más valientes, siendo estos destinados a la Guardia Ratón, quienes se encargan de mantener el orden dentro del territorio de los ratones, protegiendo a los mercaderes que tienen que trasladarse entre ciudades o vigilando la zona de posibles amenazas.
Pero algo tan simple como esto, esconde un argumento bastante elaborado, el cual ha sido llevado incluso a los juegos de rol. En la primera entrega, Otoño 1152, nos mostraban como dentro de las propias ciudades había comenzado a gestarse un espíritu de rebeldía, llevando a un gran número de ratones a traicionar a los suyos bajo la dirección de Midnight, quien intentó atacar la ciudad de Lockhaven (sede principal de la Guardia Ratón) para matar a su matriarca, Gwendolyn. En mitad de esa debacle, nos iban presentando a los que serían los principales protagonistas de este relato: Kenzie, Saxon, Sadie, Lieam y Celanawe (sobre el que descubriríamos que es el legendario Hacha Negra); y a su vez, sentaban las bases para las próximas historias.

Pero, como suele ocurrir, las misiones más sencillas terminan torciéndose, dando lugar a un viaje lleno de peligros y de sorpresas, tanto gratas como nefastas. Y esto es lo que les pasará a estos intrépidos ratones, ya que además de verse acechados por un gigantesco búho (huelga decir que me refiero en proporción sobre los personajes), verán su regreso hacia Lockhaven totalmente trucando tras caer en una “trampa” de la propia naturaleza invernal, lo que les llevará a tener que separarse, afrontando así cada grupo dos aventuras diferentes. En ellas veremos cómo deben afrontar cada ratón sus propios temores y a su vez, les servirá para crecer interiormente, dando lugar ambas a un desenlace bastante sobrecogedor, el cual tendrá sendas consecuencias en un futuro.

Norma Editorial se encarga de editar en nuestro país este segundo volumen, cuyo nombre es “Mouse Guard 2: Invierno 1152” e incluye los seis números de esta cabecera que fueron publicados entre el año 2007 y 2008 en EEUU. Mantiene el mismo estilo que el anterior: formato cartoné con una espléndida ilustración en sus sobrecubiertas, un tamaño de 20x20cm y 192 páginas a color por un precio recomendado de 20€. Al igual que ocurría con el primer volumen, en la parte final se incluyen varias páginas de extras, entre los que encontramos varias secciones explicativas, un mapa de los territorios de los ratones con las diferentes rutas de la guardia y un compendio de pin-ups. Desde luego, puedo afirmar que este segundo número supera al anterior, siendo un cómic totalmente recomendable para todo el público que quiera sumergirse en una historia cargada de valentía, aventura y traición.




