El Diamantes, todo un clásico de Alan R. Moon y Bruno Faidutti. Tengo que reconocer que, en total, quizás lo habré jugado un máximo de 20 veces. Y eso es bastante poco, teniendo en cuenta lo mucho que me gusta. Este juego se basa en el riesgo, un poco parecido a lo que vimos en los Dados Zombie, en el sentido de plantarse o seguir jugando a cambio de un mayor peligro. Yo tiendo a ser un jugador precavido (o cobarde, vamos), así que los juegos de riesgo no suelen ser lo mío, pero en este caso estoy encantado con el Diamantes, porque también premia, en cierto modo, que seas un cobarde. La premisa del juego es sencilla. Un grupo de exploradores entra en una cueva, en la que habrá piedras preciosas pero también trampas. Cada turno que pasa es más probable que suceda algo horrible, con lo que los exploradores, poco a poco, irán echándose atrás, llevándose con ellos las joyas que encuentren. Para los más valientes, habrá mayores recompensas (no hay que repartir tanto el botín) pero también habrá la posibilidad de que algo malo ocurra y se queden sin nada. Antes de seguir, veamos qué contiene la caja del juego.

- 1 tablero de inicio
- 30 cartas de juego, 15 de las cuales son 5 tipos de peligros multiplicados por 3, las otras 15 son cartas con diamantes.
- 60 rubíes (valor 1) y 30 diamantes (valor 5)
- 8 peones con sus correspondientes
- 8 cofres del tesoro
- 5 obstáculos para bloquear las cuevas.
Para empezar el juego, dejaremos las 90 piedras preciosas a un lado y colocaremos el tablero y los 5 obstáculos en el centro de la mesa. Estas serán las 5 cuevas que visitaremos en una partida, numeradas del 1 al 5. Barajaremos las cartas de cueva y las dejaremos boca abajo al lado para ir robándolas a medida que avancemos por la cueva


Una expedición termina cuando se han ido todos los exploradores o cuando aparece el segundo peligro del mismo tipo. En este último caso, la última carta de peligro que haya salido se descarta, haciendo menos posible que salga dicho peligro en las próximas expediciones. Se recogen todas las cartas, se devuelven a la reserva todas las piedras preciosas que quedaran en la cueva y se empieza una nueva expedición barajando las cartas y colocándolas de una en una para avanzar en la cueva. Una vez finalicen las 5 expediciones, el que tenga más puntos gana, simplemente. Recordemos que los diamantes valen 5 y los rubíes valen 1. En todo momento se pueden cambiar 5 rubíes por un diamante o viceversa.

Y nada, esto viene a ser el juego. Como decía al principio, está basado sobre todo en el riesgo, pero recompensa a los cobardes, en cierto modo. Al fin y al cabo, para puntuar tienes que salir de la cueva tarde o temprano. Quedarse mucho siempre suele ser una mala idea. Claro que repartirse los botines entre menos gente o a solas suele funcionar bien, pero el riesgo es a veces demasiado alto. Claro está, que si todos han sido unos cobardes que se han ido al primer peligro que haya salido para intentar llevarse alguna piedra preciosa que haya quedado en el camino y uno se ha quedado solo muy pronto, lo mejor es aprovecharse y sacar una buena tajada antes de volver por donde habías venido, al fin y al cabo, al dividir entre uno, nunca sobra nada. El Diamantes, como muchos otros party games, goza de un sistema de juego sencillo, basado en estrategias limpias y fáciles de seguir. Los jugadores novatos se sentirán a gusto con el juego a la segunda expedición, y en la tercera será como si ya hubieran jugado toda la vida. Como ya decía al principio, este es un juego que me encanta para jugar en grupo. Además, es divertido independientemente de si sois 4 u 8, expertos o novatos. Muy pronto todo el mundo se lo está pasando bien sin tener que complicarse demasiado. Un party game muy bien diseñado, sí señor.
[xrr rating=4/5]
Distribuido en España por Devir.
De 3 a 8 jugadores.
20 minutos de juego.
PVP: 20€



