Hará ahora aproximadamente un año, la periodista y escritora Virginia Pérez de la Puente publicó su segunda novela bajo el sello Minotauro. Ambientada en el continente de Ridia, El sueño de los muertos es una novela de fantasía adulta, oscura y de rápida inmersión, que no escasea en acción y que desborda inventiva.
Danekal es el príncipe de Novana y, tras el atentado a la vida de su padre, el sucesor al trono debe empezar a plantearse alianzas políticas. Pero la flecha que ataca al rey Tearate no ha podido llegar en peor momento, ya que en la capital de Novana se espera a la reina Sihanna de Phanobia, que viene a negociar una colaboración entre reinos para enfrentarse a los fieros guerreros he-ranne y tikkën, que asedian Phanobia. Lejos de aquí, Kal el Mellizo sufre las torturas que le impone su Melliza como parte del vínculo mágico que los une: son shalhed y shalhia, condenados a estar vivos unidos al otro, él recogiendo la Shah para pasársela a ella. Pero según los preceptos que gobiernan el uso de la Shah, un Mellizo debería ser un esclavo sin identidad y, sin embargo, Kal recuerda su nombre. Los destinos de un esclavo y de un futuro rey se unen en un mundo peligroso, terrible, en el que incluso dormir puede matar. El sueño de los muertos habla de vínculos: los que nos unen al deber, a la familia y las amistades, los que escogemos y los que nos vienen impuestos.
La narración alterna diferentes puntos de vista, cosa que la hace amena e interesante. Las intrigas de palacio no se limitan a las luchas de poder habituales que suelen darse entre casas nobles, sino que también incluye relaciones personales complejas y atípicas. Como punto positivo, esta es la primera obra que me viene a la cabeza en la que las relaciones entre padres e hijos de la nobleza se describen de una manera sana y creíble, con las rencillas habituales pero también con mucho cariño.

El uso del lenguaje me parece acertadísimo. Los diálogos suenan naturales, cercanos, pero nunca llegan a chirriar ni a distraer de la ambientación. Creía que no podía encontrar una naturalidad semejante más que en las traducciones de José María Faraldo de la obra de Sapkowski y me alegra mucho equivocarme. Algunas expresiones soeces me han hecho sonreír como una cría.
Los personajes están bien caracterizados y son reconocibles y fáciles de identificar, aunque quizás quedan algo desdibujados algunos antagonistas. El argumento avanza y la acción se desarrolla con claridad, algo muy de agradecer si, como yo, a veces os perdéis entre batallas y linajes. Hay que tener en cuenta que las líneas argumentales “menores”, como la de los berenistas, se desarrollan con más lentitud que la trama principal y se espacian demasiado, con capítulos cortos que pueden entorpecer el ritmo de lectura en algún momento. Claro que el ritmo de lectura es relativo y habrá quien piense que precisamente estos capítulos suponen un oasis reposado tras capítulos llenos de contenido a digerir.

La edición de El sueño de los muertos corrió a cargo de la editorial Minotauro, que también ofrece la novela en versión e-book. Sus 576 páginas se ven protegidas incluso en la edición rústica en la que se publicó, puesto que tiene unas solapas anchas que refuerzan prácticamente la totalidad de portada y contraportada. La letra puede resultar demasiado menuda, en especial por el uso de las citas, pero se compensa con buenos márgenes. La novela en papel tiene un precio de 19,95 € y en versión digital de 13,99 €.
La novela tiene una gran cantidad de extras: un mapa del Continente de Ridia y otro de Lanhav, la capital de Novana. Lo cierran tres apéndices: el primero explica la genealogía de los reyes de Novana, el segundo es un registro de personajes (libre de spoilers, los Tres rodeen a la autora de riquezas) y un apunte sobre el calendario que se sigue. Con todo, estas ventajas para el lector son un complemento, no una substitución. Es decir, El sueño de los muertos tiene un mapa, no adolece de él: con las descripciones de la autora podríamos seguir la acción con facilidad, que es algo que no se puede decir de muchas novelas de fantasía. Cada nuevo capítulo está encabezado por una mención al lugar y a la época del año, siguiendo el calendario Ridiano. La siguen una cita de una obras ficticia que forma parte de la cultura ridiana, citas que en ocasiones resultan tan disfrutables como la misma narración (muy interesante la alegoría de la cuerda).
El sueño de los muertos es una gran novela, una historia bien hilada y un toque de atención a aquellos que tenemos la vista demasiado puesta en el panorama anglosajón y a los que nos va bien recordar que se están haciendo cosas de calidad en casa. Recordad que podéis leer el primer capítulo aquí.
[xrr rating=4.5/5]




