
La historia mezcla escasos momentos de acción con largos silencios reflexivos. Momentos de regresión, recuerdos, sueños, malos viajes, todo en el más puro silencio, el silencio espacial. No digo con esto que sea una obra aburrida, ni mucho menos. El interés está en descubrir lentamente a unos personajes tan redondos y vivos que nos veremos reflejados en ellos una y otra vez. El universo de la obra, muy rico y curioso, queda como una curiosidad de fondo, como un apoyo a la historia más que una ambientación pura, porque los personajes y sus vivencias transcienden sus límites espaciotemporales. Toda la obra está impregnada de una cierta angustia existencial y una melancolía marcada. A transmitir esas sensaciones ayuda mucho el trazo de Peeters, que nos ilustra un mundo en blanco y negro, sin grises, que recuerda a los clásicos del cine de ciencia ficción. Sus encuadres tienen una expresividad casi mágica, sus primeros planos revelan una sutileza de sentimientos entremezclados que sorprenden de un trazo aparentemente tan simple. Las ojeras de los personajes, las sombras que proyectan los objetos, la extraña cinemática del movimiento, todo contribuye a que veamos esta obra a través de unos ojos nostálgicos, reflexivos. El nivel de acción va de más a menos, mientras que la intensidad emocional va in crescendo. No deja de ser un viaje maravilloso, el de Lupus, una especie de rito de paso complejo y lento, con muchos momentos cargados de simbolismo.
Antes de leer Lupus, solo había leído otra obra de Frederik Peeters: Aama. Esta obra, que en España tiene 3 números publicados, es mucho más ciencia ficción pura, tiene mucha más acción. Además, cosa que influye, es una obra a color. No deja de tener esa angustia existencial y ese punto reflexivo, pero es claramente una obra más “ligera” que este Lupus. En cierto modo, entiendo Lupus como una obra de transición entre Píldoras Azules, una obra fuertemente introspectiva y dura (que tengo muchas ganas de leer), y sus recientes creaciones, entre ellas Aama. A decir verdad, tras haber leído dos de sus obras, tengo un interés creciente en ver qué más ha hecho este autor. Astiberri edita la gran mayoría de la obra de Peeters en castellano, pongo link al final de la reseña.
Esta edición integral (cuya segunda edición salió en noviembre de 2013) contiene los 4 volúmenes publicados originalmente entre 2002 y 2006. Es un tomo grueso, cuya portada en negro y naranja destaca por su sobriedad. Editado en tapa dura, este tomo de 400 páginas está hecho hecho para guardar, pero la lectura no se hace pesada. El papel es grueso (necesario con unos negros tan profundos) y de calidad. Se echa en falta la numeración en las páginas, no tanto para la lectura como para hacer referencia a momentos concretos de la obra. Supongo que es una decisión artística. Por los 25€ que vale esta edición, es una adquisición más que interesante. Hay que decir que las portadas individuales de la edición no integral son preciosas, pero comprar los 4 volúmenes por separado sube hasta los 60€.

Para ir acabando; esta obra que transciende géneros gustará a los amantes de la buena ciencia ficción, pero también gustará a todos aquellos que busquen historias profundas, cargadas de significado. La imaginería de Peeters se integra en los mundos fantásticos de esta obra espacial de un modo muy interesante. Una obra personal, madura, de ritmo lento, que resuena con la propia naturaleza del ser humano. Dadle una oportunidad, entrad en la historia de Lupus, leedlo despacio, saboread los silencios y las imágenes evocadoras, veréis cómo os atrapa.
[xrr rating=4.5/5]
Más información sobre este volumen integral de Lupus en la página de Astiberri.
Podéis ver el resto de obras publicadas de Frederik Peeters en Astiberri aquí.





