Uno de los grandes ‘males’ culturales del mundo actual es la creación de obras con el pensamiento de convertirlas rápidamente en superventas, primando la versatilidad de estas a la hora de ser adaptadas a la televisión o al cine frente a las historias realmente rompedoras o con un trasfondo bastante profundo. Hay multitud de pruebas de que hoy en día los cómics que publican algunas editoriales se limitan a ser ‘merchandising’ de las películas sobre dichos personajes. Pero como contrapartida, tenemos ejemplos de lo contrario, de obras que gozan de todas las características de un buen cómic, incluyendo los ingredientes de las buenas series de televisión.
Prueba de ello es el cómic ‘Ladrón de ladrones’, que ya va por su tercer volumen publicado en España de la mano de la editorial Planeta DeAgostini Cómics. Desde su inicio con aquella maravillosa viñeta en la que veíamos a Conrad Paulson frente a un marco en una galería de arte, podíamos intuir que la trama iría yendo y viniendo con diferentes robos en cada arco argumental. Algo muy lejos de la realidad, ya que gracias a este tercer tomo, vemos el desenlace del ‘macguffin’ que se había venido gestando desde aquella primera página.

Ambos volúmenes nos presentaban unas situaciones extremas que hacían al lector convertirse no solo en un espectador de la obra, sino en un cómplice más de Conrad, conociendo las decisiones de este a la vez que lo hacían el resto del equipo.
Y es ahora, con este tercer tomo, con el que Kirkman decide sacar a relucir los ‘ases que se escondía en la manga’, aclarando numerosos datos que se habían mencionado de soslayo o que directamente no se había llegado a explicar, como aquella primera viñeta en la que veíamos al protagonista frente al cuadro.
Para esta ocasión, el creador de ‘Los muertos Vivientes’ decide utilizar un tercer grupo de personajes que aún no habían aparecido firmemente en la historia: la mafia italiana. Con el objetivo de salvar a su hijo de las manos de ‘Lola’, Conrad Paulson decidirá reunir a su antiguo equipo y lograr dar un golpe con el que obtendrá 10 millones de dólares. Ese golpe, como os podéis imaginar, es el gran robo que hasta ahora el protagonista había venido rehusando dar. Con tres situaciones simultáneas, como son el desarrollo del golpe en Venecia, el traslado de Augustus en camión o la persecución por parte de la agente Liz, estamos ante un buen volumen que pone broche final a varios interrogantes, aunque dará pie a nuevos.

En cuanto al dibujo, se agradece enormemente que Kirkman haya decidido mantener a Shawn Martinbrought como único encargado de la serie, ya que sus trazos son totalmente acertados para este tipo de historia, con una línea clara y sencilla, que permite entender a la perfección lo que ocurre en cada viñeta. Especial mención también se merece Félix Serrano, encargado de dar color al dibujo, quien también se ha mantenido en la serie desde el primer número y al que hemos visto jugar con las sombras, otorgando distintas tonalidades según la situación.
Este tercer volumen mantiene las mismas características de los dos anteriores: formato rústica con cubiertas a color, que incluyen 136 páginas a color por un precio de venta recomendado de 14,95 euros. En su interior encontramos los números #14-19 de la serie original, incluyendo además en su parte final a modo de extras las portadas originales de cada cómic.
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Título original: Thief of Thieves # 14-19[/note]




