
Y es que, como todo en esta vida, desgraciadamente puede ser empleada para fines perversos. Así, la búsqueda de información antes mentada puede servir para averiguar cómo dañar a personas concretas o cometer crímenes con el menor riesgo posible, las preferencias de determinados sujetos pueden resultar tan peculiares que busquen a alguien tan sádico como ellos; mientras que el producto de notable rareza puede ser un arma o substancia nociva y potencialmente dañina a gran escala.
Es en este contexto del que surge ‘Prophecy’, un seinen manga o cómic de procedencia japonesa destinado a varones adultos con el terrorismo informático como su gran aliciente. Antes que nada, conviene hacer una breve aclaración acerca de la diversidad del manga. Pese a que cada vez se piensa menos, existe la idea errónea de que todo el cómic japonés tiene un estilo similar a ‘Dragon Ball’, es decir, está basado en combates y la trama no está demasiado trabajada, por mencionar dos rasgos. Esto es como decir que todo el cómic americano es de superhéroes: algo sin sentido y completamente falso en nuestros días. Y ‘Prophecy’ lo demuestra.
Explicado lo previo, pasemos a narrar brevemente los pilares fundamentales de la obra. A raíz de la gran importancia de la informática y los delitos asociados a la misma, en Japón se ha optado por crear una nueva unidad: la unidad de delitos informáticos, que investiga crímenes cometidos dentro de este campo. Por su parte, la “ciberfuerza” se ocupa de velar por la seguridad de las redes. A pesar de esta división, la segunda no juega ningún papel importante en este volumen ya que es la primera, la unidad de delitos informáticos, la que ocupará toda nuestra atención.
Tras detener a un individuo que subía videojuegos de manera irregular a la red para “copias de seguridad”, las famosas R4 para Nintendo DS serían un ejemplo de a lo que me estoy refiriendo; se enfrentan a lo que parece ser una suerte de broma: un sujeto cubierto con papel de periódico del día de hoy y con una camiseta que recuerda a la interfaz de un móvil o tableta anuncia que, debido a sus malas prácticas a la hora de cocinar los alimentos, una empresa arderá con el fin de que aprendan la lección.

Además del extremadamente atrayente punto de partida, lo que verdaderamente hace del guión de ‘Prophecy’ uno más que notable son las reflexiones y los aspectos que el autor trata de manera más secundario, pues lo principal es la intriga y el proceso de investigación de Shinbushi. A saber, el protagonismo indispensable de las tecnologías de la información y la comunicación en nuestra sociedad, el clasismo y tradicionalismo de la sociedad japonesa, la presencia de bolsas de pobreza a raíz de los grandes cambios económicos y sociales…
Ahondando en dos de ellos, resultan especialmente significativos el auge y caída de los ídolos, como se puede apreciar ante la detención del pirata informático dedicado a subir videojuegos, ya que una vez se conoce su detención pierde todos los apoyos de los que disponía y es humillado en las redes sociales. Dicho uso incendiario de esta clase de redes también es tratado con maestría en el volumen. Por otro lado, la morbosidad de la sociedad contemporánea también es puesta ampliamente de manifiesto en este primer recopilatorio. De este modo, pese a saber que las imágenes que se difunden son de maltrato a seres humanos, la población opta por verlas igualmente como si de un largometraje se tratase.

Respecto al apartado gráfico, Tetsuya Tsutsui, autor de la obra, nos ofrece un estilo de índole realista similar a, por ejemplo, al exhibido por el gran mangaka Naoki Urasawa (‘Monster’, ’20’th Century Boys’ o ‘Billy Bat’) en sus obras. No es necesario recalcar la idoneidad del estilo para la temática de ‘Prophecy’. Principalmente, destaca a la hora de plasmar rostros y emociones, así como en representar toda clase de objetos y escenarios.
En cuanto a la edición, Planeta Cómic recopila el primero de los tres volúmenes que conforman la obra en un tomo de 224 páginas por 8,95€. En suma, sin ningún ápice de duda, es el manga que más me ha sorprendido en lo que llevamos de año: su calidad, peculiaridad de la trama y poca longitud lo convierten en un imprescindible para aquellos que busquen algo más adulto dentro del cómic de procedencia japonesa.
Tetsuya Tsutsui
Es un mangaka japonés independiente. Es decir, ha publicado la mayor parte de sus obras a través de su sitio web. Además de ‘Prophecy’, obra de tres tomos publicado en 2012, ha realizado ‘Manhole’ en el 2006, también de intriga y crimen, ‘Reset’ en el 2003, relativo a delincuencia informática, y actualmente publica ‘Poison City’, cuya trama reside en la censura por parte del gobierno japonés de todo aquello considerado nocivo para sus atletas como videojuegos.
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Un desconocido anuncia delitos futuros en un sitio web de distribución de vídeos. ¿¡Ocurrirán tal como ha pronosticado!? ¡¡Comienza una tensa historia de suspense que retrata el elevado grado de informatización del terrorismo actual!!
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