
Así, en el año 1999, Daniel Monzón se sentó por primera vez en la silla de director para llevar a buen puerto un largometraje de 150 minutos protagonizado por Fernando Ramallo (que interpreta a Ramón Belda) y Neus Asensi (que da vida a la prostituta Sonia). También cabe destacar el papel secundario interpretado por Santiago Segura (que encarna al vidente Carlos José).
La película comienza con la incursión de los guerreros Beldar y Sonja en la cripta de la Orden de los Mil Ojos, en cuyo interior se encuentra una poderosa joya conocida como el Corazón del Guerrero. Lo que ambos ignoran es que dicha gema conlleva una maldición que ahora le ha sido transmitida al protagonista de la historia.
Hasta aquí todo parece correcto. De hecho, podríamos encontrarnos en una decente película de Conan (con el que el actor, enfundado dentro del traje bárbaro, guarda cierto parecido). Sin embargo, al instante descubrimos que todo es un sueño y que el bravo Beldar no es otro que Ramón Belda, un friki con escaso éxito social cuya mayor afición es juntarse con su reducido grupo de amigos para jugar partidas de rol.
No obstante, la vida del protagonista es bastante peculiar, ya que, con bastante frecuencia, le asaltan visiones sobre su otro yo, que lo llevan a convencerse de que su vida como guerrero pertenece a una realidad alternativa a la nuestra, que es la única verdadera.
Sus dos obsesiones son librarse de la maldición y conservar el amor de la guerrera Sonja (a la que cree haber reconocido, en su otra vida, dentro del cuerpo de una prostituta llamada Sonia). Sin embargo, a medida que el protagonista va logrando sus objetivos, también comienza a infiltrarse, sin saberlo, en una conspiración de asesinato político, lo cual le depara funestas consecuencias.
Sin embargo, aunque al principio al espectador no cabe ninguna duda de que Ramón Belda no se encuentra en sus cabales, a lo largo de la película se van descubriendo datos que nos hacen pensar que es posible que el protagonista no esté tan loco como parece. ¿Es plausible dar por cierta la teoría de las realidades alternativas o todo se reduce a un nivel de locura tan desconcertante que sólo busca confundir al espectador? El director nos deja con una respuesta abierta a la interpretación que cada uno le quiera dar.

Quizás precisamente por tratarse de algo novedoso es por lo que este film no logró una mala acogida por parte de la crítica. Aunque nunca lo veremos, resultaría bastante curioso que llegase a rodarse una segunda parte que ahondara aún más en la desquiciada mente del protagonista.
En definitva, tanto si eres un amante del género de la espada y la brujería como si sólo quieres pasar un buen rato con una película española muy diferente a lo que nos tiene acostumbrados el cine patrio, ‘El corazón del guerrero‘ es, sin lugar a dudas, una excelente opción para disfrutar solo o en compañía de tus colegas. Eso sí, sé precavido a tope si no quieres acabar víctima de la peligrosa maldición.
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