Si nos paramos a pensarlo, uno de los hechos que resulta más curioso en el caso del mundo del cómic es el de que Superman, que es conocido por ser uno de los héroes más poderosos del Universo DC, tenga como principal enemigo al malvado Lex Luthor que, pese a a su inteligencia, su fortuna y sus mortíferas máquinas, no pasa de ser un humano sin ningún tipo de habilidad especial, por lo que nunca podría llegar a asesinar a su enemigo con sus propias manos (algo que Juicio Final sí fue capaz de hacer). Es por ello que a los lectores nos resulta más que creíble la plana mayor de la cantera de enemigos de Batman, ya que el hombre murciélago es el primero que no cuenta con ningún tipo de superpoder. Así, el alter ego de Bruce Wayne solo necesita hacer uso de su inteligencia, sus útiles gadgets y sus potentes vehículos para plantarle cara a villanos como Joker, Pingüino, Dos Caras o Enigma. No obstante, en algunas ocasiones, Batman también tiene que vérselas con rivales que, de un modo u otro, han acabado obteniendo habilidades especiales. Me estoy refiriendo a villanos de la calaña de Hiedra Venenosa o Killer Croc, que es el protagonista de este artículo.

En sus primeras aventuras en la ciudad de Gotham, tras haber tenido un feliz trabajo como estrella de circo ambulante, Waylon Jones (nombre civil de Killer Croc) no pasaba ser un jefe mafioso que cumplía al dedillo los estereotipos de la gente de su calaña, como se notaba en hechos como el de ir siempre ataviado con una gabardina. Sin embargo, el villano no tardaría en evolucionar y convertirse en un peligro para la ciudad de Gotham, a la que sometería a diversos ataques desde las alcantarillas, su habitat preferido, ya que su enfermedad cutánea le obliga a frecuentar los lugares húmedos para poder sobrevivir. Como es lógico, siempre que Batman interfería en sus planes, Killer Croc iba a dar con sus huesos en el Asilo Arkham.

No obstante, conviene resaltar que, a pesar de ser un villano, Waylon Jones también siente un odio desmedido hacia otro gran enemigo de Batman: Bane. Desde que él le rompiera los brazos en un enfrentamiento, Killer Croc no ha perdido la oportunidad de intentar vengarse en gran multitud de ocasiones, llegando a resultar vencedor en algunas de ellas.
Sus poderes reptilianos, su fuerza descomunal, su increíble resistencia, su desagradable apariencia física y su asombrosa capacidad para moverse por la red de alcantarillado de Gotham han acabado por dar al villano la categoría que precisaba, lo cual le ha valido para ser unos de los enemigos recurrentes en los videojuegos del hombre murciélago.

Por lo que parece, Killer Croc está aquí para quedarse, de modo que es recomendable que guardemos precaución cada vez que tengamos que pasar junto a una alcantarilla.



