5. Las 5 peores series televisivas de superhéroes según Forbes
50. ‘Capitán América’ (Telefilme de 1979) – Si haces una lista de todas las cosas que deben hacerse en una adaptación del Capitán América, y luego haces exactamente lo contrario, probablemente no terminarías con algo tan malo como esta, para la que aparentemente redactaron una lista de todas las cosas que no se deben hacer delante de una cámara y las hicieron todas. Aburrida, mal escrita, terribles escenas de acción, y un reparto plano con el carisma de un tablón de madera se combinan con las embarazosas imágenes sin fin de esas mallas brillantes y ese casco.
49. ‘Manimal’ (8 episodios en 1983) – El título te dice todo lo que necesitas saber sobre lo mala que es esta serie. Es como uno de esos programas falsos que se ven en una comedia sobre un actor que está atrapado en algún programa de televisión increíblemente malo, salvo que nadie se dio cuenta de que solo debería existir como una broma para burlarse de su propio terrible concepto. Está en los últimos puestos de esta lista no por el concepto en sí, sino por su pésima calidad. Las secuencias de transformación están destinadas a impresionar, pero solo provocan gemidos y risas.
48. ‘Black Scorpion’ (Telefilme de 1995) – Es casi sorprendente que, siendo una película tan mala, de alguna manera alguien pensase que sería buena idea hacer una secuela un año más tarde. Es intencionalmente cutre, pero el hecho de que Roger Corman esté involucrado ayuda a evitar que sea nombrada la peor producción televisiva de superhéroes. Pero ser “intencionalmente mala” no impide que solo se pueda ver en un sentido irónico, si es que lo hace. Malos trajes, malos efectos y escandalosamente malos resultados.
47. ‘El Halcón Callejero’ (13 episodios en 1985) – Una copia barata de ‘El coche fantástico’, sin el encanto, sentido del humor, frescura, vehículo instantáneamente impresionante, o David Hasselhoff.
46. ‘Super Force’ (48 episodios desde 1990) – “¿Y si ‘El coche fantástico’ también tuviera un súper-traje?” Es una pregunta que nadie realmente necesitaba responder, sobre todo si la pregunta de seguimiento era, “¿Y si fuera menos entretenido y tuviera aún menos sentido?”. Un fuerte recordatorio de que la década de 1990 no fue un gran momento para los superhéroes, en pantallas grandes o pequeñas.
