El Videoclub: El planeta de los simios (I – V)

5El planeta de los simios

En 1968, basándose en la novela homónima de Pierre Boulle, Franklin J. Schaffner dirigió esta película de 112 minutos de duración, protagonizada por Charlton Heston (como el coronel George Taylor), Roddy McDowall (en el papel de Aurelio), Kim Hunter (que interpreta a la doctora Zira), Maurice Evans (que encarna al doctor Zaius), James Withmore (que da vida al Presidente de la Asamblea de Simios), James Daly (que se mete en la piel del doctor Honorius) y Linda Harrison (como Nova).

En el año 1974, los astronautas George TaylorLandon, Dogde y Stewart, la única mujer del equipo, se encuentran en estado de hibernación en el transcurso de una misión espacial. Tras despertar y descubrir que su compañera ha muerto, debido a un fallo de su cápsula, los tres hombres deben escapar de la nave, antes de que se hunda en las aguas del lago en el que se ha estrellado. Pronto se dan cuenta de que se encuentran a finales del año 3978, en un extraño planeta, en el que los simios son los que mandan y los humanos son tratados con crueldad, como los tres atronautas no tardan en descubrir.

Aunque sus compañeros corren una nefasta suerte, George Taylor, acompañado de la muda nativa Nova, logra escapar, gracias a la ayuda de los chimpancés Zira y Aurelio. Sin embargo, tras encontrarse con una semienterrada Estatua de la Libertad, el coronel George Taylor debe asumir la verdad: se encuentra en la Tierra, pero ahora se trata de un planeta de simios.

La impecable labor de Charlton Heston y el resto del elenco propició el estreno, dos años después, de una segunda parte, dado el abierto final de esta entrega. De hecho, el mayor inconveniente que se le puede encontrar a este largometraje es su cartel promocional, cuya imagen desvela la que debería ser la sorpresa final del filme.

La película fue postulada a los premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood por tener la mejor banda sonora y el mejor vestuario. Además,​ ganó un premio honorífico por la calidad del maquillaje (ya que, en aquella época, no existía ningún Óscar para esa categoría).