Todo esto salió a la luz gracias al jugador John de GameXplain. Pues, mientras jugaba al Breath of The Wild y recorría aquellos callejones del pueblo Lurelin Village, se dio cuenta de que esas casas y rincones le sonaban de algo. Así fue como se le ocurrió abrir el juego Wind Walker, 15 años atrás, donde se dirige a Outset Island, una aldea idéntica a la Lurelin Village del nuevo juego.
Después de este descubrimiento, algunos han enlazado esto con una clara falta de imaginación de los desarrolladores y equipo de diseño, no obstante, algunos otros atribuyen esto a un homenaje dedicado a aquel mítico juego del 2002.


