El Videoclub: Memorias de un hombre invisible

En 1987, el escritor H. F. Saint dio a conocer su novela titulada Memorias de un hombre invisible, con la que daba otro giro de tuerca al ya manido recurso de contar con un protagonista que nadie es capaz de ver. Tal y como sucede con otras obras literarias, a este libro también le llegó la oportunidad de dar el salto desde la imprenta al celuloide, gracias a la película homónima que vio la luz en 1992, bajo la dirección de John Carpenter.

El filme, que cuenta con 99 minutos de duración, iba a estar, inicialmente, a cargo de Ivan Reitman, quien acabó por abandonar el proyecto, debido a ciertas desavenencias con el actor principal, lo que llevó al ya mencionado John Carpenter a ocupar su puesto. En el reparto contamos con Chevy Chase (como Nick Halloway), Daryl Hannah (en el papel de Alice Monroe), Sam Neill (que interpreta a David Jenkins), Michael McKean (que encarna a George Talbot), Jim Norton (que se mete en la piel del doctor Bernard Wachs), Stephen Tobolowsky (que hace de Warren Singleton), Pat Skipper (que se convierte en Morrisey), Patricia Heaton (como Ellen) y Sam Anderson (en el papel de presidente del Comité de la Cámara).

Nick Halloway es un operador de bolsa que, por una casualidad del destino, se ve afectado por un campo de fuerza generado por una máquina, la cual, de manera accidental, ha vuelto transparente todo aquello que estuviera dentro de su radio de alcance. Esto no solo incluye las paredes del edificio sino también al propio protagonista del filme, quien no tarda en descubrir que se ha vuelto invisible. Por si eso fuera poco, Nick Halloway, con la ayuda de su novia Alice Monroe, tiene que aprender a vivir con su nueva condición mientras trata esquivar a David Jenkins, un oscuro agente de la CIA que pretende utilizar las nuevas habilidades del operador de bolsa para emplearlo como asesino y saboteador, algo que Halloway no está dispuesto a aceptar.

La mayoría de las películas de las que se ha hecho cargo John Carpenter suelen contar con la particularidad de incluir el nombre del director al final de sus títulos, pero en esta ocasión podemos comprobar que se ha hecho una excepción, lo que quizás se deba a que se trata de un director sustituto, como ya hemos contado al principio del artículo.

Una escena clásica de cualquier hombre invisible que se precie de serlo es aquella en la que aparece con la cabeza tapada por vendas, las cuales se va quitando, lo que le permite mostrar la ausencia de cara bajo ellas. Para deleite de los fans de este tipo de personajes, en este caso también podemos contar con dicha secuencia, tal y como puedes comprobar con la imagen que se encuentra a la izquierda de este párrafo.

Como dato curioso, merece la pena destacar que, aunque nadie puede verle en modo invisible, ni siquiera él mismo, a veces el público si puede hacerlo, con el motivo de que las acciones de Nick Halloway sean más fáciles de entender.

La acogida de la película por parte de la crítica especializada no fue nada halagadora, tal y como demuestra la reacción de Roger Ebert, quien quizás sea uno de los más indulgentes, al declarar:

La trama es perezosa y convencional. Lo que es bueno acerca de la película son sus principales protagonistas.

Por su parte, Desson Howe, de The Washington Post, resulta mucho más tajante al opinar que:

Memorias de un

MEMORIAS DE UN HOMBRE INVISIBLE NO ES UNA PELÍCULA. ES UNA CRISIS DE IDENTIDAD. PRETENDE HACERNOS CREER QUE ES UNA COMEDIA SURREALISTA, PERO LOS CHISTES SON POCOS Y MEDIOCRES. Y SI SE TRATA DE UNA COMEDIA, ¿POR QUÉ LA ESTÁ DIRIGIENDO JOHN CARPENTER? ES EL HOMBRE QUE HIZO LA NOCHE DE HALLOWEEN (1978)… SI MEMORIAS QUIERE TOMARSE EN SERIO, ¿POR QUÉ ESTÁ CHEVY CHASE A LA CABEZA? ESTE EL HOMBRE QUE PROTAGONIZÓ NATIONAL LAMPOON’S EUROPEAN VACATIONS (1989).

No obstante, no todo son críticas destructivas para Memorias de un hombre invisible, ya que, cuando la película salió a la venta en el mercado doméstico, Bill Chambers, de Film Freak Central, puso énfasis en declarar que los efectos del filme eran innovadores y espectaculares, tal y como se muestra en la imagen que acompaña a este párrafo, ya que no debemos olvidar que se trata de un filme de principios de los noventa, época en la que los efectos especiales no eran tan avanzados como en la actualidad.

Aunque  es cierto que Memorias de un hombre invisible solo pudo recaudar algo más de 20 millones de dólares, cantidad que supone alrededor de la mitad de su presupuesto, se trata de una película que, si no eres demasiado exigente, se deja ver y te permite pasar un rato entretenido. No obstante, si le das una oportunidad y te quedas con mal sabor de boca, no tienes porque preocuparte, ya que, existe una gran cantidad de filmes con la misma temática, como la exitosa El hombre sin sombra (2000). Además, todo parece indicar que, tal y como informamos en su momento, Universal Pictures está preparando una nueva versión sobre un hombre invisible, la cual pretende ser mucho más espectacular que la analizada en este artículo.

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