Reseña de Sabrina de Nick Drnaso

Sabrina portada
El volumen de Sabrina editado por Salamandra

Vivimos conectados a un enorme altavoz, donde el hecho más nimio se transforma por arte de ceros y unos en una cuestión a nivel mundial. La información recorre el planeta a velocidad histérica, y el ruido de fondo nos devora y confunde, sepultando bajo toneladas de nada el auténtico sentido de las cosas. Nick Drnaso bucea entre ese estrépito, casi imperceptible por cotidiano, de manera tan simple como aterradora. Sabrina es el retrato de tiempos fuera de quicio, en los cuales la intimidad o la identidad se ven deformados por el neblinoso espejo deforme de la sociedad hiperconectada.

El resultado de ese viaje por las esquinas invisibles del día a día del siglo XXI se traduce en cómic en esta obra extraña, agobiante y claustrofóbica, mezcla de malsano costumbrismo y delirio kafkiano. ‘Sabrina’ es un viaje descorazonador al espíritu de nuestra época. Los vidriosos muros entre realidad y ficción se derrumban ante la implacable mirada de Drnaso tan hierática como desesperanzada, una especie de grito calmado que clama a los cuatro vientos que esto es el futuro, ya ha llegado y nos está mordiendo.

‘Sabrina’ comienza como la narración del caso de Sabrina Gallo, una joven que desaparece sin dejar ni rastro. Como es evidente, el misterio afecta de manera rotunda a los más allegados de la chica. Su hermana se aferra a la esperanza y la nostalgia, y su novio huye hacia su propia desesperación, arrastrando en el descenso al infierno a un viejo amigo. Lo que parece el retrato de psiques al límite en el terrible contexto de la pérdida, poco a poco de transforma en algo mucho más sórdido. La aparición de unas imágenes protagonizadas por Sabrina y viralizadas en Internet hace del caso una cuestión nacional, donde todo el mundo tiene algo que decir al respecto. Los dedos acusadores, los opinólogos de turno y el estruendo provocado en las redes hacen del proceso un auténtico episodio de esquizofrenia colectiva, que amenaza con llevarse por delante la cordura de los implicados.

Drnaso se centra de manera especial en los personajes, sin ningún tipo de pirotecnia narrativa ni estridencia. La fluidez con la que ocurren las cosas, la cotidianidad elegida por el autor para presentar los hechos, son ejemplo de tensión contenida, de extrañeza incómoda por parte del lector, convidado de piedra ante el desplome de las vidas de los protagonistas. Las pequeñas decisiones, los fantasmas del pasado y los puñetazos de la realidad conforman un cosmos atosigante y opresivo, en el cual los personajes parecen marionetas mecidas sin control por los acontecimientos.

Sabrina PáginaEl aspecto gráfico de ‘Sabrina’ es tan desconcertante como cada una de las piezas que conforman la propuesta de Drnaso. La línea simple elegida por el dibujante y guionista esconde todo el entramado de detalles que dotan de gran personalidad a la obra. El diseño de personajes es de sencillez aplastante, y representa de manera visual esas intenciones de dar sentido de normalidad al enfermizo proceso. La composición de página roza lo obsesivo, extraña simetría que empuja al lector a los rincones oscuros de nuestra sociedad. La presentación de protagonistas responde a la obstinación con la que el artista maneja la narración visual. Delirante juego de espejos que, al manejar Drnaso la obra con tanta naturalidad, pasa oculto, escondido entre líneas para un lector que capta las incómodas sensaciones ofrecidas en este cómic, tan sutil como implacable.

Los espacios son tan reconocibles como agobiantes. Minimalismo al servicio de la sordidez del día a día. Los dormitorios parecen prisiones; los lugares de trabajo, estridentes campos de batalla, plagados de conversaciones intrascendentes que esconden rencillas y tensión. El cosmos virtual, silencioso y parpadeante en pantallas de ordenador, es la jungla del odio, de mentiras, de paranoia, miedo y estruendo. El lugar donde sacar a relucir la peor cara de nosotros.

A estos elementos, ya de por sí escabrosos y opresivos, añadimos el genial uso del silencio, de la intimidad como infierno personal, de la soledad advertida en forma de soga al cuello de personajes obligados a mirar de frente al abismo. La tristeza da paso a infranqueables muros entre personas, hasta el punto de considerar como amenazas a aquellos que nos rodean, atenazados por la alucinación en la que se transforma la realidad.

‘Sabrina’ no es un relato policíaco, en el que el interés se ponga sobre la identidad del asesino. Ese aspecto de la trama es casi anecdótico, gasolina para dar fuerza a lo que realmente interesa a Drnaso, la disección fría y sin paliativos de los fantasmas del siglo XXI. De hecho, hay más insinuaciones y bruma que respuestas. Es por ese manejo de la información que la lectura de ‘Sabrina’ resulta fascinante y aterradora, sofocante y desesperanzada, pero hermosa, de manera desconcertante y confusa. Hacía mucho tiempo que una lectura no me llegaba tan dentro, me dejaba la sensación de vacío que me acompañó durante un buen rato tras cerrar el volumen.

Mención especial a la edición de Salamandra, editorial encargada de llevar la obra a las librerías españolas. Responde, sin lugar a dudas, al espíritu de la obra, y nos ofrecen un volumen elegante y lleno de premeditadas contradicciones, ejemplo claro de las emociones que encontraremos en la historia de Drnaso.

Toda una sorpresa, de esas que hacen del cómic un medio rico y complejo, ejemplo del enorme talento narrativo de Nick Drnaso. Observador y destructivo, el despliegue del autor en ‘Sabrina’ no os dejará indiferentes. Disfrutad la lectura. Y dejad de temer al futuro. El presenta ya es bastante aterrador.

Ediciones Salamandra son los encargados de editar Sabrina en nuestro país, en forma de estupendo tomo en tapa dura. Directo al grano, no esperéis grandes despliegues en la edición, que responde a un respeto reverencial por la obra original. En 204 páginas a todo color os espera esta fabulosa historia no exenta de crítica social, pero evitando cualquier atisbo de polémica innecesaria. Lo encontrarás en tu librería favorita al precio de 24 euros.

 

Primera novela gráfica nominada al Premio Man Booker

Sabrina Gallo, una mujer de 27 años, desaparece un día al regresar del trabajo. A partir de ese momento comienza la historia de quienes se quedan: su hermana, su novio y un viejo amigo de éste. Cuando la filtración de un vídeo sobre Sabrina se hace viral, este trágico suceso se convierte en una gran conversación a nivel nacional que dará pie a teorías de la conspiración, noticias falsas y especulaciones sobre el dolor y la pérdida.

Nick Drnaso firma una escalofriante novela gráfica sobre los estragos de una sociedad hiperconectada en donde los medios de comunicación y las redes sociales, lejos de acercarnos, nos convierten en actores y marionetas.

Ver en Whakoom