El Videoclub: Troya

3200 años atrás. Tras décadas de guerra, Agamenón, el rey de Micenas, obligó a los reinos de Grecia a formar una alianza. Solo Tesalia no había sido conquistada. El hermano de Agamenón, Menelao, rey de Esparta, estaba cansado de la guerra. Quiso hacer la paz con Troya, el rival más poderoso de la naciente nación griega. Aquiles, el mejor guerrero que el mundo había visto, peleaba por el ejercito griego, pero su desprecio por el gobierno de Agamenón amenazaba con despedazar la frágil alianza.

Estas palabras sirven de introducción a la película Troya, dirigida por Wolfgang Petersen. Estrenada en 2004 y con 163 minutos de duración (192 en su versión extendida), está protagonizada por Brad Pitt (como Aquiles), Eric Bana (en el papel de Héctor), Orlando Bloom (que interpreta a Paris), Sean Bean (que encarna a Ulises), Vincent Regan (que da vida a Eudoro), Diane Kruger (que se mete en la piel de Helena), Rose Byrne (que se convierte en Briseida), Peter O’Toole (como Príamo), Brian Cox (en el papel de Agamenón), Saffron Burrows (que interpreta a Andrómaca), James Cosmo (que encarna a Glauco), Brendan Gleeson (que da vida a Menelao) y Garret Hedlund (que se mete en la piel de Patroclo). También cabe destacar la participación de Frankie Fitzgerald (como Eneas).

Los hombres viven obsesionados con la inmensidad de lo eterno. Por eso nos preguntamos:¿tendrán eco nuestros actos con el devenir de los siglos? ¿Recordarán nuestro nombre los que no nos conocieron cuando ya no estemos? ¿Se preguntarán quiénes eramos, la valentía que demostramos en la batalla o lo apasionados que fuimos en el amor?

Tras estas palabras, pronunciadas por Ulises, da comienzo la trama, en la que podemos ver cómo la alianza entre Esparta y Troya se ve truncada al saberse que Helena, la esposa de Menelao, ha huido con Paris, el hijo menor del rey Príamo. La intervención del guerrero Aquiles va a resultar decisiva en la inminente guerra que se avecina.

El filme termina con estas palabras, de nuevo pronunciadas por Ulises:

Si alguna vez narraran mi historia, cuenten que caminé entre gigantes. Los hombres brotan y se marchitan como el trigo invernal. pero estos nombres nunca morirán. Cuenten que viví en los tiempos de Héctor, domador de caballos. Cuenten que viví en los tiempos de Aquiles.

Al ponerse al mando de esta película, Wolfgang Petersen se quitó la espina que tenía desde que se arrepintió de haberse negado a dirigir Gladiator (2000). Cuando le ofrecieron Troya, no dudó en aceptar, ya que, al igual que el filme citado anteriormente, aquí también había guerreros, grandes amores y antiguas batallas épicas. De hecho, el motivo de que los dioses no aparezcan en ningún momento del rodaje fue una decisión del propio director, que los consideraba completamente prescindibles para su visión de la trama. Lo que es menos comprensible es que también barajase la posibilidad de no incluir a Helena en el reparto, porque no estaba convencido de que existiera alguna actriz capaz de estar a la altura de las expectativas del público, hasta que una desconocida Diane Kruger le hizo cambiar de idea.

Hay que reconocer que Brad Pitt se involucró decididamente a la hora de interpretar a Aquiles, ya que, además de dejar de fumar, tuvo que entrenar durante seis meses para conseguir incrementar su masa muscular entre 3 y 5 kilos. Tanto se metió en el papel que, durante el rodaje de la cinta, se lesionó el talón. Y es que ya sabemos lo crueles que pueden llegar a ser las ironías de la vida.

Las tres mayores localizaciones del rodaje fueron Malta, México (que tuvo que soportar dos huracanes durante la época de rodaje) e Inglaterra, aunque se supone que la mayor parte de la trama sucede en la ciudad de Troya. No obstante, Nigel Phelps, el encargado del diseño de producción, prefirió inspirarse en civilizaciones como la micénica, la egipcia o la azteca para recrear la urbe. Esto se debe a que, tras una exhaustiva investigación sobre el modo de vida de los troyanos, se dio cuenta de que, en realidad, habitaban una pequeña ciudad compuesta por simples casas de adobe, las cuales se encontraban rodeadas por una muralla, algo que no encajaba con los palacios y grandes edificios en los que él había pensado.

Existen evidentes diferencias entra La Ilíada de Homero y la película, como en el caso de Helena, que en la obra literaria regresa con Menelao, mientras que en el filme el rey es asesinado y ella consigue fugarse con Paris, otorgando así un mayor privilegio al amor que al honor, que es justo lo contrario de lo que pretendía Homero. Otra diferencia la podemos encontrar en la relación entre Aquiles y Patroclo, que en la obra original mantienen una relación homosexual, pero en el largometraje los convirtieron en primos para que el filme resultase moralmente aceptable.

No cabe la menor duda de que existen numerosas versiones sobre la guerra de Troya, para que cada cual elija la que más le guste. No obstante, si eres fan de esta epopeya y te gustan los filmes de Brad Pitt, la película que analiza este artículo es una de las mejores elecciones que puedes hacer.

Reseña
Nota genérica
Fan del mundo de los cómics, sobre todo de Marvel. Me gusta tanto escribir como actuar y sueño con hacer de esto mi modo de vida.

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