No es de extrañar que esta portada se sitúe en el primer lugar, dado que, en su momento, le dedicamos un artículo entero, de modo que poco más se puede decir acerca de ella. Gracias a la distribución en abanico de las cabezas de cada miembro del grupo, alrededor de la del profesor Xavier y al fondo blanco utilizado para realzar sus expresiones, se ha logrado que el diseño y la calidad de esta cubierta de Vértice conserven la frescura original por muchos años que pasen.
