Reseña de Kingsman: The Red Diamond

Con licencia para matar…de forma espectacular

Tras el estreno cinematográfico de 2014 de la película Kingsman: Servicio secreto la marca Kingsman cobró una gran importancia, elevando la popularidad del cómic cuya historia adaptaba, un trabajo de Mark Millar y Dave Gibbons desarrollado casi en paralelo a la película. Tras una secuela en cines igualmente exitosa en 2017 y la inminente llegada de nuevas entregas de la franquicia, no es de extrañar que en el mundo del cómic esto tenga su repercusión. Así es como ahora gracias a Panini Comics podemos disfrutar de Kingsman: The Red Diamond.

Kingsman The Red Diamond
Portada del número #5 de la serie limitada Kingsman The Red Diamond

A lo Roger Moore

Ya desde la primera serie limitada el universo que se nos presenta en estos cómics bebe de múltiples fuentes, desde Misión Imposible hasta 24, pero no cabe duda de que la saga fílmica de James Bond (especialmente las películas protagonizadas por Roger Moore, aquellas que llegaban a reírse de sí mismas sin problema) es la más importante de ellas.

Agentes secretos con capacidades virtualmente sobrehumanas que no se despeinan ni viajando al interior de un volcán, artilugios mortales de compleja ingeniería cuya utilidad roza lo imposible, villanos de opereta que se ven a sí mismos como los héroes de la trama cuyos objetivos suelen estar ligados a eventos apocalípticos y un reinado del sentido del humor y de la espectacularidad marca Millar. Eso es lo que nos vamos a encontrar cuando seguimos las aventuras de los agentes de este peculiar servicio secreto británico.

Kingsman The Red Diamond

De vuelta a la edad de piedra

En esta ocasión tenemos de vuelta a Eggsy, el flamante agente secreto interpretado en su adaptación cinematográfica por Taron Egerton, que ha crecido y ya está metido de lleno en Kingsman. Se nos presenta como una evolución lógica tras el final de la primera serie limitada, siendo ahora un trasunto de 007 que no acaba de dejar del todo atrás al cockney que era cuando su tío se hizo cargo de él para enseñarle el oficio.

A pesar de ser suspendido de forma indefinida de su puesto debido a su peculiar carácter y su natural falta de disciplina, por caprichos del destino Eggsy se encontrará en una situación en la que es el único agente disponible para ser enviado a una peligrosa y urgente misión al otro lado del planeta. Esta no será precisamente un éxito, y ahí es donde comenzarán los problemas: el villano de turno en esta ocasión, un magnate de la minería conocido como Diamante Rojo, logra dejar al mundo en la más completa oscuridad tecnológica gracias a un sofisticado virus informático.

Kingsman The Red Diamond

Esto nos plantea ahora una interesante situación: ¿cómo se las va a arreglar un agente de campo cuya ventaja sobre los demás depende en gran parte de la tecnología en un mundo en el que los ordenadores han dejado de funcionar? Ahora Eggsy tendrá que arreglárselas a la vieja usanza si quiere encontrar a Diamante Rojo y salvar al mundo del caos que comienza a surgir desde el momento en el que la economía, el comercio y cualquier servicio del estado han dejado de funcionar.

El equipo original de la primera entrega no ha regresado, y en su lugar tenemos a un par de autores no excesivamente conocidos para el gran público que nos ofrecen un cómic con sus más y sus menos. Rob Williams no logra hacer que nos olvidemos de Mark Millar, pero tampoco lo pretende. Su guion encaja a la perfección con el tono que el escocés dejó marcado, pero aporta su toque personal, resaltando un muy particular sentido del humor y dejando en un segundo plano la acción desenfrenada (de la que tendremos buenas dosis a pesar de todo).

Kingsman The Red Diamond

Por su parte, el estilo de Simon Fraser al dibujo no acaba de parecer todo lo profesional que debería, aunque se trata de un artista que en general narra con mucha eficacia. Tiene a su favor también el hecho de que el color ayuda mucho a que el resultado final del apartado visual sea convincente.

En definitiva, Kingsman: The Red Diamond es una lograda continuación del universo Kingsman, con una atractiva trama bien hilada y unos chistes que funcionan de forma magnífica. Probablemente uno de los objetivos a la hora de plantear esta secuela fuera que la franquicia quedara bien cimentada para poder seguir adelante con futuras entregas, y creo que esto se ha cumplido con creces.

El tomo Kingsman: The Red Diamond publicado por Panini Comics en edición de tapa dura contiene 144 páginas a color con un tamaño de página de 18 x 27.5 cm. e incluye la traducción de la edición americana de los seis números de los que consta la serie limitada Kingsman: The Red Diamond, además de las portadas originales de cada uno de los números contenidos. El precio de venta recomendado es de 20 € y se puso a la venta en octubre de 2019.

Kingsman The Red Diamond

Kingsman: The Red Diamond

ISBN: 9788413341002

Eggsy, el superespía de la clase trabajadora, sigue los pasos de su mentor, pero todavía está lejos de ser un agente de Kingsman.

Rechazado por los suyos Eggsy se ve envuelto en una trama de terrorismo internacional que empieza allá donde terminan los filmes de James Bond.

Guion: Rob Williams

Dibujo: Simon Fraser

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