Reseña de Grandes Tesoros Marvel. La Patrulla-X: Hijos del Átomo

El rechazo a lo que es diferente

Stan Lee dijo una vez algo como que en Marvel Comics todo cambia para seguir siendo igual. A lo largo del tiempo los hechos le han dado innumerables veces la razón, pero quizás a pesar de todo de vez en cuando los autores vuelven la vista atrás para hacer una historia que literalmente nos sitúe en el origen de cierto personaje o grupo, para volver a contar algo que todos conocemos desde un punto de vista más actual o con un enfoque ligeramente distinto. Este es el caso de lo que a finales del pasado siglo Joe Casey trató de hacer en una miniserie de seis números que ahora nos llega contenida en un volumen de lujo gracias a Panini Comics bajo el título de Grandes Tesoros Marvel. La Patrulla-X: Hijos del Átomo.

Patrulla X
Portada del quinto número de la miniserie X-Men Children of the atom

Una época convulsa

En su momento, allá por principios de la década de los años sesenta, Stan Lee y Jack Kirby crearon al joven grupo de mutantes conocidos como X-Men a la velocidad a la que se hacían las cosas en aquellos tiempos. El ritmo narrativo era muy distinto al que se lleva hoy en día y faltaban muchos años para que alguien empezará a popularizar aquello del decompressive storytelling. Por ello es que todo lo que los autores querían reflejar en el título era, por lo general, bastante sutil, más atmosférico que tangible. Las similitudes entre el odio a los mutantes y el racismo pueden parecer evidentes ahora, sobre todo al situar aquellos cómics en su contexto histórico y social, pero tal vez esto fuera algo que para muchos lectores de la época pasara desapercibido.

Cuando Joe Casey se hace cargo de volver a contar el inicio de estos personajes creo que en parte lo hace con el afán de potenciar el aspecto más metafórico de los mutantes a la vez que los actualiza como concepto. Para empezar, nos muestra un mundo en el que esto de las mutaciones es algo nuevo. Los superhéroes ya empiezan a formar parte de la vida cotidiana de los ciudadanos, pero los mutantes son algo nuevo. Aún no están seguros de qué es exactamente un mutante, pero los poderes de los que hacen gala estos jóvenes que hasta hace poco eran totalmente inofensivos asustan mucho a la población, especialmente a aquellos acomodados de valores tradicionales que se ven espoleados por los medios de comunicación sensacionalistas.

Patrulla X

Lo cierto es que en estos primeros momentos nos encontramos con dos vertientes: aquellos que ven venir una guerra futura inevitable entre los homo sapiens y los mutantes que cambiará la realidad para siempre, y aquellos que creen que probablemente toda esta situación se está exagerando. Resulta imposible no ver las similitudes en este aspecto con la situación que actualmente estamos viviendo debido a la pandemia mundial con la que nos ha tocado lidiar.

Héroes y villanos

En mitad de toda esta situación de crispación nos encontramos por un lado con un tal William Metzger, líder de una milicia anti-mutante con una profunda estética hitleriana, que se postula en principio como gran villano de la historia, y por otro con el agente Duncan del FBI, una especie de bondadoso James Bond americano en cuyo camino pronto se va a cruzar nada más y nada menos que el profesor Charles Xavier, quien ya está comenzando a formar su escuela de jóvenes talentos.

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Y para ello Xavier acude a un instituto en el que, qué casualidad, estudian gran parte de los miembros iniciales de los X-Men. Scott Summers, Hank McCoy o Bobby Drake pasean sus cuerpos adolescentes por los pasillos de un instituto en el que el dibujante Steve Rude (con el impecable color de Paul Mounts) hace gala de su arte retratando con gran detalle todos los clichés de la época, uniendo la sencillez del cómic mainstream de la edad de bronce con una elaborada narrativa en lo que podría ser el trabajo de su vida, dándose incluso el lujo de dejar algunos eastern eggs para el lector (a ver quién encuentra a Bart Simpson). Y todo ello mientras vemos los pasos que da la milicia antimutante por un lado y mutantes con uniforme como Magneto o Ángel por otro…

En este primer acto se empieza a perfilar uno de los aportes que Casey añade a la historia original, algo que a pesar de haber visto ya con anterioridad (por ejemplo en la película X-Men 2) no deja de estar muy bien reflejado: si Lee y Kirby equiparaban el problema mutante con el racismo, aquí la equivalencia más evidente es con la homofobia.

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De todas formas, habrá fragmentos en la historia en las que el odio a los mutantes pueda ser identificado con cada una de las distintas fobias e intolerancias que han asolado el mundo en las últimas décadas con mayor o menor intensidad, desde la xenofobia a la caza de brujas del macartismo.

Una vez presentada la trama y los personajes, la historia continúa como cabría esperar, sin grandes saltos mortales pero en todo momento con una solidez que hace que el nivel no decaiga en ningún momento hasta su final. Eso sí, en lo que respecta al apartado gráfico tras la salida del maravilloso Rude nos encontramos con la entrada de Michael Ryan, Paul Smith y un primerizo Esad Ribic al que se le nota la falta de experiencia, y el cambio es a peor de forma notable, aunque los mencionados artistas hacen lo posible por mantener el estilo de Rude y dotar a la miniserie de cierta coherencia visual.

Para todo el mundo

En definitiva, esta historia no es solo para amantes de los mutantes o del Universo Marvel, ya que por como está concebida es accesible para todo tipo de lector. Se trata de una historia bastante cerrada que a pesar de no encajar perfectamente con la continuidad mutante sí que supone un punto de entrada ideal para cualquiera que se quiera meter en este mundo, además de ser altamente disfrutable por los lectores de toda la vida de las aventuras de los X-Men.

Patrulla X

El tomo Grandes Tesoros Marvel. La Patrulla-X: Hijos del Átomo publicado por Panini Comics en tapa dura contiene 160 páginas a color con un tamaño de 25,5 x 35,5 cm. e incluye la traducción a cargo de Uriel López de la edición americana de los seis números de los que consta la miniserie X-Men: Children of the Atom, además de todas las portadas originales de cada uno de los números contenidos, una introducción a cargo de José Viruete y una pequeña sección de extras con bocetos. El precio de venta recomendado es de 40 € y se pondrá a la venta (con suerte) en mayo de 2020.

Patrulla X

Grandes Tesoros Marvel. La Patrulla-X: Hijos del Átomo

ISBN: 9788413341897

El Profesor Charles Xavier debe combatir el creciente racismo antimutante. Mientras cada día que pasa se descubre la existencia de nuevos mutantes, el miedo que producen en la población no hace sino multiplicarse. Al contrario que Magneto, Xavier confía en que la humanidad puede llegar a comprender y tolerar a estos hijos del átomo… Por eso ha creado una escuela muy especial, en la que prepararlos para el futuro que aguarda. Ésta es la historia del primer año de existencia de esa escuela. Ésta es la historia del nacimiento de La Patrulla-X.

Guion: Joe Casey

Dibujo: Paul SmithEsad RibicSteve Rude, Paul Mounts y Michael Ryan

Grandes Tesoros Marvel. La Patrulla-X: Hijos del Átomo