Sin ser algo magnífico, lo cierto es que la forma en la que ha sido estructurada esta serie, su presentación a los espectadores, es bastante peculiar y original. Jugando con las comedias de televisión norteamericanas, han utilizado los diferentes formatos de éstas y sus “tropos” a lo largo de la historia catódica para, de esta manera, dar ciertas señales al espectador de lo que está ocurriendo dentro y fuera del Hex. Sí, lo que os hemos nombrado varias veces a lo largo de estos capítulos: el metalenguaje. Y es que ha quedado muy claro que Bruja Escarlata y Visión es en su primera mitad una sitcom, y ha sido muy agradable disfrutar de su naturaleza episódica en medio del ingente panorama de películas de 4 o de 10 horas.


