La segunda bruja que aparece en esta serie nació en las páginas del ejemplar The Fantastic Four nº 94 (1970), escrito por Stan Lee y dibujado por Jack Kirby. Logró sobrevivir a los juicios de Salem y es conocida, sobre todo, por haber sido niñera de Franklin Richards y mentora de Wanda Maximoff. También es la madre del malvado mago Nicholas Scratch y la dueña de Ebony, una criatura con forma de gato y con la habilidad de sentir la presencia de poderes místicos.
Ágatha posee increíbles habilidades, como la teletransportación, la proyección de energía, la invocación de personas y objetos extradimensionales, el mesmerismo, el control de pensamiento y la creación de ilusiones, entre otros poderes, pero su avanzada edad reduce dichas capacidades.
Aunque Wanda asesinó a Ágatha cuando se desequilibró, ese no fue el final de la bruja de Salem, ya que siguió apareciendo en la continuidad de Marvel, como un fantasma. Finalmente, con la ayuda del espíritu de Natalya Maximoff, la madre biológica de Wanda, Ágatha regresó a la vida y decidió ocuparse de sí misma y cumplir caprichos como visitar una playa nudista.
Hasta que empezó esta serie, Ágatha Harkness no había aparecido nunca en el UCM. Aquí podemos ver una versión mucho más joven, a la que encarna Kathryn Hahn, bajo el alias de Agnes, hasta que desvela su verdadera identidad.


