Hay algo de tensión entre los dos hermanos porque el novio de Sarah y el resto del equipo de fútbol comienzan a intimidar a Jonathan por culpa de Jordan, quien besó a Sarah. Naturalmente, Jonathan arremete contra su gemelo con frustración. El guión maneja muy bien este conflicto y no deja que el argumento se vuelva demasiado melodramático, lo que hace que ambos hermanos sean muy agradables.
Al final del episodio, no solo se reconcilian, sino que Jonathan también promete ayudar a Jordan a descubrir qué está pasando con él. La serie nos recuerda con momentos como este que los dos hermanos se preocupan genuinamente el uno por el otro. Sin embargo, Jonathan le dice a su madre que ellos han renunciado a sus vidas (por Superman y por Jordan), y Lois asiente.


