miércoles, agosto 17, 2022

Reseña de Chew 1 (Edición integral)

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La historia de Tony Chu, el cibópata, comienza con el primer volumen integral de Chew, la maravillosa aventura creada por John Layman y Rob Guillory que publica Planeta Cómic

Si hay una serie del panorama independiente americano que no ha recibido todo el reconocimiento que merece por su calidad, esa es Chew. La obra de John Layman y Rob Guillory, por razones desconocidas, no parece gozar del favor del público (y eso que se llevo en su momento el Eisner a mejor serie regular), a pesar de que las ventas fueron lo suficientemente buenas como para permitir que esta epopeya gastronómica pudiera llegar hasta su final sin que la amenaza de la cancelación truncara su camino. Gracias a los dioses de la comida, ahora Planeta Cómic rescata de su catálogo esta serie para publicarla en un formato de lujo en tres volúmenes integrales, de los cuales ya podemos degustar el primero…

Chew 2

Tras la pandemia…

Nos situamos en una realidad en la que un terrible virus diezmó a la población mundial de forma trágica pocos años atrás. Aunque el paralelismo con nuestro mundo parece evidente a día de hoy, recordemos que esta serie tiene décadas ya. Y que en este caso hablamos de un tipo de gripe aviar que, lejos de quedarse solo como la causa del marco situacional para desarrollar la historia, será una parte importantísima de la trama aquí…

Como resultado de esta catastrófica desgracia, actualmente la carne de pollo y de otras aves está terminantemente prohibida. Pero eso no significa que no te puedas comer unas alitas bien aliñadas, ya que siempre habrá traficantes a los que solo les importa el beneficio propio y negacionistas que no se creen la versión oficial científicamente probada, por muy contrastada que esté esta. Es decir, como en el mundo real, solo que en este caso hablamos de una ficción en la que tal vez la versión oficial científicamente probada no sea tan fiable como podríamos pensar…

Y para luchar contra este tráfico gastronómico y potencialmente peligroso (en teoría), se ha creado una organización gubernamental llamada FDA cuyos agentes actuaran como la última línea de defensa ante un nuevo desastre vírico mundial…

Chew 3

El detective cibópata

El protagonista de esta historia es el detective Tony Chu, quien muy pronto pasará a trabajar para dicha organización de salud pública. ¿Y qué tiene de especial Tony? Pues básicamente que es un cibópata (palabra cuya definición nadie va a encontrar en el diccionario), es decir, una persona que obtiene impresiones psíquicas de cualquier cosa que coma. Por ejemplo, si Tony masca el dedo de una persona que acaba de fallecer, es muy probable que sea capaz de dictaminar cómo murió exactamente.

Esta premisa da a pensar que estamos ante una idea original que va a dar como resultado una secuencia de historia procedimentales relativamente repetitivas en las que Tony se encargará de resolver casos de asesinato gracias a sus poderes, como si de una serie de televisión tradicional se tratara, ¿verdad? Nada más lejos de la realidad, ya que su incorporación a la FDA es solo el principio de una compleja trama que no va a dejar de sorprender al lector…

Acompañando a Tony tendremos a Amelia Mintz, una crítica culinaria saboescribana (capaz de inducir sensaciones a aquellos que leen sus artículos gastronómicos), a Mason Savoy, su compañero en la FDA y también cibópata, y a un montón más de estrambóticos personajes que tendrán su momento de gloria, entre los cuales se incluye tanto seres sobrenaturales, tipos con poderes similares a los de Tony y locos de atar (¿y un cyborg?). Lo cierto es que lo que apenas vamos a encontrar en Chew son personajes corrientes…

Chew 4

Cocinado por gourmets con estrella Michelín

Lo que en principio puede tardar un poco en convencer al lector asustadizo, tanto por tono como por ritmo, pronto se convertirá en una droga en forma de viñetas que será difícil dejar. John Layman no solo ha creado una serie de personajes de lo más divertido que dan lugar de forma continua a situaciones desternillantes realmente disparatadas, sino que no se conforma con escribir una serie de humor y construye una compleja trama que irá desgranando poco a poco.

A base de flashbacks el lector irá metiéndose revelación tras revelación por una madriguera de conejo que es mucho más profunda de lo que cabría imaginar en un principio. Pero cada respuesta dará lugar a nuevas preguntas en forma de cliffhanger al final de cada número que solo lograrán enganchar más a la lectura de esta historia…

¿Y qué pasa con todos esos personajes con poderes relacionados en mayor o menor medida con la comida? Pues que la habilidad de Layman para jugar con las reglas que él mismo ha marcado en este aspecto es asombrosa, dando la impresión a veces de que el guionista está jugando una partida de ajedrez contra sí mismo de la cual siempre sale ganador.

Pero la serie no sería tan grande como es si no fuera por el magnífico trabajo realizado en el apartado gráfico por un enorme Rob Guillory que logra con su estilo acertar con lo que el tono de la historia necesita, proporcionando un marco visual sin el que seguramente esta historia no podría funcionar como debe. Sus diseños son de caracter claramente cómico, pero eso no le impide dejarnos algunas viñetas que realmente pueden revolverte el estómago cuando es menester.

En definitiva, Chew es una obra divertida, adictiva, narrada con maestría y visualmente maravillosa, y esta nueva edición es la excusa que faltaba para que todos los que aún no la han disfrutado se hagan con ella.

El primer tomo integral de Chew publicado por Planeta Cómic se presenta en formato tapa dura sin sobrecubiertas. Contiene 576 páginas, con un tamaño de página de 18,3 x 27,6 cm, y presenta la traducción a cargo de Ignacio Bentz y Guillermo Ruiz de los veinte primeros números de la edición americana de la serie Chew. El precio de venta recomendado es de 50 € y se puso a la venta en junio de 2022.


Chew

Chew 1 (Edición integral)

Primer integral de esta serie deliciosa.

Tony Chu es un detective con un secreto. Uno muy raro. Tony Chu es cibópata, lo que significa que obtiene una impresión psíquica de todo lo que come. También significa que es un detective genial mientras no le importe masticar el cuerpo de las víctimas de asesinato para descubrir al culpable y el porqué.

Y ahora ha sido contratado por la División de Crímenes Especiales de la FDA, la agencia gubernamental más poderosa del planeta, para investigar los casos más extraños, asquerosos y estrambóticos.

He aquí una serie retorcida y oscura sobre polis, ladrones, cocineros, caníbales y clarividentes.

Autores: John Layman y Rob Guillory

CRÍTICA

Guion
Dibujo
Edición

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