Los grandes autores de lo fantástico llegan de la mano de Planeta Cómic en dos nuevas entregas de la serie de terror más mítica del noveno arte: Creepy
Si hay algo que define a los tomos recopilatorios de Creepy, más allá de su irresistible aroma a papel viejo y pesadillas bien dibujadas, es que te transportan a un lugar donde los sustos son un arte y el mal gusto no tiene cabida (bueno, a veces sí, pero con mucho estilo). Los tomos quinto y decimonoveno que publica Planeta Cómic nos invitan a ese universo donde el Tío Creepy, esa calavera bien trajeada que lo mismo podría presentarte un relato de horror que venderte seguros de vida, nos lleva de la mano por relatos que combinan el terror más clásico con la imaginación desbordada de algunos de los mejores talentos del cómic.
Creepy 5
Aquí tenemos al Creepy de los años iniciales, ese que surgió tras el purgatorio en el que se vio sumido el cómic de terror tras los ataques de los censores moralistas de los años 50. Este tomo es una pequeña cápsula del tiempo que recoge el renacer del terror más políticamente incorrecto de la época, con historias en las que el gran Archie Goodwin, el autor que convirtió la revista en el referente indiscutible del género, todavía tiene un peso destacado. Sin embargo resulta ineludible notar la ausencia de otros grandes nombres como los de Alex Toth o Bernie Wrightson, habituales en tomos anteriores. Indefectiblemente la ausencia de estos autores se evidencia en la calidad de las historias, que sufriendo un pequeño bajón con respecto a los primeros años de la publicación siguen manteniendo el mismo espíritu y ofreciendo al lector autenticas joyas en forma de pequeñas píldoras de terror de un puñado de páginas.
Aunque el tomo rezuma nostalgia y espíritu clásico, los relatos siguen teniendo un filo sorprendente. Aquí no hay moralinas tontorronas ni finales felices por decreto. Hay criaturas que no son lo que parecen, científicos que juegan a ser dioses y acaban pagándolo caro y monstruos de diferentes naturalezas que te hacen replantearte quién es el verdadero villano. Es ese tipo de terror que no solo busca asustarte, sino también dejarte un regusto amargo, una inquietud que te acompaña al cerrar el libro. Claro, algunos relatos pueden parecer previsibles si los lees con los ojos de quien ha visto mil películas de terror modernas, pero ahí está el truco: lo que hoy es un cliché, entonces era pura innovación. Y además el placer está en la atmósfera, en esos diálogos sobreactuados propios de villano de opereta pero encantadores y en los finales irónicos y crueles que tanto caracterizan al Tío Creepy.
Hay que mencionar también que estos cómics fueron un campo de experimentación para muchos artistas. Lo que aquí probaron acabaría influyendo en el cómic de superhéroes, la ciencia ficción o incluso el cine. En este tomo cabría destacar la adaptación de Las ratas de la pared de H.P. Lovecraft por parte de Bob Jenney, la interesante aproximación que Barry Rockwell y Bill Parente hacen al caso de Jack el Destripador o Color Rubí, obra en la que el bueno de Goodwin hace equipo con su colega Steve Ditko con un toque de nihilismo muy setentero que lo hace irresistible.
Creepy 19
Este tomo ya está en otra etapa de la revista: aquí los horrores son más sofisticados e incluso más desquiciados, con androides, astronautas, soldados extenuados y otros elementos que no se solían ver en los primeros números. El espectro de personajes es más amplio y las tramas beben tanto de la ciencia ficción como del horror puro. Las historias empiezan a jugar aún más con la ambigüedad moral y se ve un enfoque con cierto tono posmodernista que es propio de la época de publicación.
El plantel artístico de este tomo es directamente de ensueño: Richard Corben, con sus criaturas de carne y sombra, Carmine Infantino, dejando que su trazo elegante se manche de sangre, Luis Bermejo, Larry Hama, Esteban Maroto, Alfredo Alcalá, Len Wein, Bruce Jones o Alex Niño entre otros. Un auténtico festín para los ojos. Y lo mejor es que cada autor imprime su estilo, lo que hace que cada historia sea una sorpresa con un giro en el tono o en la forma de narrar.
Al igual que ocurre con el anterior tomo, en este se respeta el material original. No solo las historias, sino también esas deliciosas cartas de los lectores y los extras que permiten al lector asomarse a cómo se vivía el terror en aquellos tiempos. Esos correos, a veces ingenuos, a veces apasionados, son pequeñas joyas que nos recuerdan que Creepy no era solo una publicación sino que construía a su alrededor un club secreto para los amantes de lo macabro. Un buen ejemplo del tono renovado de este tomo lo encontramos con Hermanos de sangre, la historia de Bruce Jones y José Ortiz en la que se retrata de una forma realmente impactante el horror y la locura de la guerra.
Estos dos tomos con los que continua la recuperación de esta serie (5 y 19) publicados por Planeta Cómic se presentan en formato tapa dura sin sobrecubiertas. Contienen 232 y 280 páginas en blanco y negro respectivamente, con un tamaño de página de 20 x 27,6 cm, y presentan la traducción a cargo de Víctor Manuel García de Isusi e Ignacio Bentz de la edición americana de los números del #21 al #25 y del #89 a #93 de la serie original. El precio de venta recomendado para cada tomo es de 40 € y se pusieron a la venta en mayo de 2025.

Creepy 5
Siéntate y ármate de valor…¡porque no hay vuelta atrás!
Tras su desaparición a manos de censores y fanáticos en la década de los años 50, los cómics de miedo regresaron de forma visceral y sorprendente a principios de los 60 gracias a la novedosa revista Creepy, de Warren Publishing.
Ahora que te has hecho una idea de los horrores que acechan en mi biblioteca, ya no puedes marcharte,¿verdad? Esta vez he reunido para ti una serie de aterradoras especialmente atroces.
Gracias a la dirección del legendario editor y guionista Archie Goodwin, y con un equipo de dibujantes sin par (entre los que se incluían Angelo Torres, Alex Toth y Steve Ditko), Creepy marcó la dirección a seguir de los cómics de terror de todo el mundo y definió la carrera de algunos de los mejores guionistas y dibujantes que han trabajado en el medio.

Creepy 19
Un recopilatorio escalofriante.
Vuestro Tío Creepy, un consumado as de la aviación, se eleva con nocturnidad hacia los cielos hostiles en un viaje sin escalas hacia peligrosos parajes desconocidos, negros como la boca del lobo, así que sentaos, temblad y DISFRUTAD DEL SOBRESALTO.
Desde astutos androides y astronautas, pasando por metamorfas ancianitas alienígenas, hasta agotados soldados de todas las épocas, cansados de la guerra, Creepy presenta terroríficos relatos de héroes y antihéroes condenados, y los implacables horrores que los persiguen. La muerte acecha cada vez que pasáis la página, especialmente en este tremendo tomo, que recopila los números 89 a 93 de la antología insignia de la Editorial Warren.
Un increíble elenco de creadores contribuyen a este volumen, entre los que se incluyen Richard Corben, Carmine Infantino, Bruce Jones, Alex Niño, John Severin, Luis Bermejo, Leopold Sánchez, Bernie Wrightson y muchos otros. Disfrutad de las páginas originales para aficionados y de las columnas de correo de los lectores, así como de una nueva introducción del guionista Jack Butterworth (Creepy, Eerie, Taboo).


