El E.T.E. y el Oto, la parodia española del extraterrestre más famoso del mundo del séptimo arte.
En 1982, vio la luz la película titulada E.T.. el extraterrestre, con Steven Spielberg como guionista, que resultó un filme que cambió para siempre el cine de ciencia ficción, ya que, hasta entonces, cada vez que se narraba la llegada de una raza alienígena a nuestro planeta, se nos daba a entender que venían con intenciones hostiles, que es algo que nunca se le pasaría por la cabeza al bueno de E.T.
Comentamos en su momento que se especula que este simpático extraterrestre, cuyo éxito cinematográfico no parece haber contribuido lo suficiente como para plantearse el rodaje de una secuela, podría ser un plagio de otro llamado Melvin, lo que nunca se ha podido demostrar, pero de lo que no cabe duda es de que, solo un año después, E.T. sí que fue copiado, ya que se llevó a cabo una parodia del alienígena supuestamente ideado por Spielberg, bajo el nombre de El E.T.E. y el Oto, que es, precisamente, el objeto de análisis de este artículo.
No obstante, antes de comenzar, conviene aclarar que la película española se estrenó antes en nuestro país que la original, aunque la productora de Steven Spielberg quiso ver una copia de El E.T.E. y el Oto por si consideraba oportuna denunciarla como plagio, pero se acabó por desechar la idea después de dicho visionado, lo que no resultará nada extraño después de haber leído este artículo hasta el final.
El reparto de El E.T.E. y el Oto
Bajo la dirección de Manuel Esteba, esta película, de tan solo 70 minutos de duración, está protagonizada por Francisco Calatrava (como E.T.E.), Manuel Calatrava, Curro García, Óscar García, Diana Conca, Manolo Royo, Javier De Campos, Goyito Fernández y Manolito Martín, cuyos nombres en la película son los mismos que en la vida real o no son revelados.
Sinopsis de El E.T.E. y el Oto
Según nos cuenta la trama de El E.T.E. y el Oto, Curro es un niño exagaradamente travieso que vive con su padre, su hermano y su hermana, que suelen ser el blanco de sus trastadas, sobre todo el progenitor. Sin embargo, lo que el pequeño no podía imaginarse es que se iba a topar con un ser venido del espacio exterior que cambiaría su vida y la de sus hermanos para siempre.
Curiosidades de El E.T.E.y el Oto
Teniendo en cuenta que la película se titula El E.T.E. y el Oto y que su cartel es una clara parodia del filme original, no hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que el producto no se toma en serio a sí mismo, como los mismos títulos de crédito dan a entender antes incluso de que empiece la película, resultando, en realidad, la parte más graciosa de la misma.
Uno de los aspectos que más llama la atención de El E.T.E. y el Oto es el hecho de que, pese a estar embutido en un traje de extraterrestre, Francisco Calatrava muestra su cara todo el tiempo, tal y como se muestra en la imagen que acompaña a este párrafo, con lo que, si ya de por sí resulta poco creíble, mostrar su rostro completamente humano no es que ayude mucho al espectador a sentirse atraído por la película.
La verdad es que, como parodia de E.T., el extarrestre, la película de El E.T.E. y el Oto cumple bastante, ya que no es difícil reconocer las escenas que el filme trata de imitar, aunque los resultados sean lamentables en su mayoría.
No obstante, aunque sea una parodia, El E.T.E. y el Oto no se corta a la hora de reconocer la existencia de la película original, hasta el punto de mostrar un muñeco y una careta del extraterrestre protagonista, además de hacer menciones al largometraje en sí.
Reflexiones finales de El E.T.E. y el Oto
Aunque la verdad es que las parodias de películas famosas no suelen ser obras de arte, hay que reconocer que algunas son más divertidas que otras, aunque en el caso de El E.T.E. y el Oto, da más vergüenza ajena que otra cosa, aunque se trate del tercer largometraje en el que los hermanos Calatrava trabajaron a las órdenes de Manuel Esteba, ya que habían colaborado anteriormente en los filmes que llevaban por título Horror Story (1972) y Los Kalatrava contra el imperio del karate (1974).
No obstante, siendo honestos, hay que destacar la interpretación llevada a cabo por el ya mencionado Curro García, que podría haberse forjado un gran carrera como actor sino hubiese preferido decantarse por el terreno musical.
Por tanto, ya seas un fan incondicional de E.T., el extraterrestre, de las películas de alienígenas o de las parodias de largometrajes famosos, no es recomedable el visionado de El E.T.E. y el Oto, ya que, a pesar de su escasa duración, al poco de empezar a verla estás deseando que se acabe.


