Planeta Cómic nos trae un recopilatorio de la etapa de Kieron Gillen y Greg Pak en el universo Star Wars, relatando los hechos ocurridos tras la caída de la Estrella de la Muerte
Star Wars Marvel: Kieron Gillen & Pak Omnibus, publicado por Planeta Cómic, reúne una etapa muy concreta y bastante significativa del cómic moderno de Star Wars. Se trata de las historias publicadas por Marvel Comics que transcurren entre los hechos ocurridos en las películas Una nueva esperanza y El Imperio contraataca, un periodo que siempre ha resultado especialmente atractivo porque permite desarrollar a los personajes sin interferir en los grandes acontecimientos que ya conocemos. Kieron Gillen y Greg Pak trabajan precisamente ahí, en los huecos, y lo hacen con la clara intención de mostrar cómo la victoria en Yavin no supuso en absoluto que la Rebelión estuviera a salvo ni que el Imperio se tambaleara de verdad.
La lucha continúa
En este gigantesco volumen vamos a tener la etapa de Gillen como guionista principal, con Pak tomando el relevo en los últimos arcos, aunque también vamos a tener a otros guionistas implicados como Cullen Bunn, Charles Soule o Si Spurrier. Desde el principio queda claro que la historia no va de repetir momentos icónicos, sino de explorar las consecuencias directas de la destrucción de la primera Estrella de la Muerte. El Imperio sigue teniendo recursos prácticamente infinitos, mientras que la Alianza Rebelde apenas consigue sobrevivir, moviéndose constantemente de un sistema a otro, buscando aliados y tratando de evitar ser aniquilada.
Uno de los grandes ejes de esta etapa es Jedha, el planeta sagrado que ya aparecía en Rogue One. Aquí se exploran las consecuencias de su destrucción parcial, mostrando a un mundo devastado y a un grupo de rebeldes que intenta rescatar información crucial mientras lidia con la presencia constante del Imperio. Este arco sirve para reforzar la idea de que el Imperio no solo gana mediante la fuerza militar, sino también borrando símbolos, culturas y creencias. La Rebelión no lucha únicamente por sobrevivir, sino por evitar que ese tipo de destrucción se convierta en la norma.
El Lord Sith y el joven Jedi
Darth Vader tiene un papel muy destacado a lo largo de todo el tomo. No aparece como una figura lejana, sino como una amenaza activa, obsesiva y metódica. Su interés por Luke Skywalker es uno de los motores de la trama, y se va desarrollando de forma coherente con lo que más tarde se revela en El Imperio contraataca. Vader investiga, persigue y castiga sin contemplaciones, y su presencia sirve para recordar constantemente que los rebeldes están siendo observados y que cualquier error puede tener consecuencias graves.
La Alianza Rebelde, por su parte, se muestra como una organización frágil y constantemente tensionada. Leia Organa ejerce un liderazgo firme, pero no idealizado. Tiene que tomar decisiones difíciles, negociar con aliados potenciales que no siempre son de fiar y asumir pérdidas importantes. Luke sigue avanzando en su camino como Jedi, aunque todavía se nota que está lejos del dominio que tendrá más adelante. Sus dudas, su impaciencia y su necesidad de entender su papel dentro del conflicto están muy presentes. Han Solo, mientras tanto, sigue siendo el mismo contrabandista con tendencia a huir de los compromisos, pero cada vez resulta más evidente que su implicación con la Rebelión es más profunda de lo que él mismo quiere admitir.
Uno de los puntos fuertes de esta etapa es cómo se integran personajes y elementos del canon cinematográfico sin que parezcan forzados. Aparecen mundos como Mon Calamari, cuya importancia política y militar se desarrolla con bastante detalle, mostrando por qué su apoyo es clave para la Rebelión. También se refuerza la idea de que el Imperio no gobierna solo a través del miedo, sino también mediante alianzas, manipulación y una maquinaria administrativa que aplasta cualquier disidencia.
La narración mantiene un equilibrio bastante acertado entre acción y desarrollo de personajes. Hay batallas espaciales, infiltraciones y enfrentamientos directos, pero también conversaciones largas, momentos de duda y situaciones en las que los protagonistas se enfrentan a las consecuencias de sus decisiones. Esto encaja muy bien con el tono general de la trilogía original, donde la aventura siempre iba acompañada de pérdidas y sacrificios.
Cuando Pak toma el relevo como guionista, la historia avanza hacia la preparación directa de los acontecimientos de El Imperio contraataca. Se refuerza la sensación de que la Rebelión está acorralada, con cada vez menos opciones y más presión por parte del Imperio. La búsqueda de una base segura, que acabará siendo Hoth, se presenta como una necesidad desesperada más que como una decisión estratégica ideal. Esto ayuda a entender mejor por qué, cuando comienza la película, los rebeldes parecen ya agotados y a la defensiva.
Un universo lleno de fuerza
En lo visual, el tomo mantiene un nivel sólido y bastante coherente pese a la participación de varios dibujantes. Los personajes principales son perfectamente reconocibles en general, respetando sus versiones cinematográficas, algo que no siempre es fácil en un proyecto tan extenso. Los escenarios están bien trabajados y ayudan a diferenciar claramente cada localización, algo especialmente importante en una historia que salta constantemente de planeta en planeta. La acción es clara y fácil de seguir, sin caer en el exceso de espectacularidad vacía.
Este tomo también destaca por su respeto al canon actual de Star Wars. No introduce contradicciones importantes ni giros que choquen con lo establecido en las películas. Al contrario, amplía información y aporta contexto a situaciones que en el cine solo se insinuaban. La relación entre Luke y Vader, el papel estratégico de ciertos planetas o la fragilidad real de la Rebelión ganan profundidad sin alterar el rumbo conocido de la saga.
Al terminar la lectura, la sensación es la de haber recorrido un tramo fundamental del conflicto galáctico desde una perspectiva más amplia. No se trata de una historia autocontenida ni de un relato independiente, sino de una pieza que encaja dentro del conjunto y ayuda a entender mejor la transición entre dos de las películas más importantes de la saga. Gillen y Pak consiguen que ese periodo intermedio tenga peso propio, evitando que sea solo un simple relleno entre episodios.
En definitiva, este tomo es una lectura muy recomendable para quien quiera profundizar en este rico universo. No reinventa la saga ni pretende hacerlo, pero sí la amplía con inteligencia y respeto, aportando historias que encajan de forma natural en el universo creado por George Lucas. En el lado negativo sí que habría que mencionar que, si bien el tomo está magníficamente editado desde un punto de vista físico, tal vez la selección de material se hubiera podido mejorar, dejando una versión más cerrada que la que finalmente tenemos. También nos podríamos haber ahorrado la publicidad de otras series de la franquicia en una edición de lujo como es esta…
Este tomo de la etapa de Gillen y Pak en Star Wars que nos trae Planeta Cómic, de tapa dura y con un tamaño de página de 18.3 x 27.6 cm, está formado por un total de 1016 páginas a todo color. Se publicó en enero de 2026 y su precio es de 100€.

Star Wars Marvel: Kieron Gillen & Pak Omnibus
¡Descubre las aventuras que tuvieron lugar entre Una nueva esperanza y El Imperio contraataca!
Los rebeldes continúan luchando por un futuro mejor para una galaxia muy, muy lejana! Jedha quedó en ruinas cuando la Estrella de la Muerte aniquiló la Ciudad Santa; ahora, cuando las fuerzas de la Reina Trios se mueven para despojar lo que queda, ¡los rebeldes luchan por preservar el planeta para sus sobrevivientes!
La Alianza Rebelde necesita fortalecer sus fuerzas y aumentar su número de tropas ¿Lograrán liberar el planeta acuático de Mon Cala? ¿O se perderá toda esperanza a manos del temible Darth Vader?
Con el resurgir del Imperio y el Lord Sith tras los pasos de Luke Skywalker, nuestros héroes se ven obligados a huir? ¿Podrán los rebeldes asediados encontrar refugio seguro en las heladas tierras baldías de Hoth?
Autores: Kieron Gillen, Greg Pak, Cullen Bunn, Charles Soule, Ángel Unzueta, Si Spurrier y Salvador Larroca


