Proyecto: ALF, la película que funcionó como secuela de la famosa serie televisiva.
Entre 1986 y 1990, Tom Patchett y Paul Fusco crearon la serie ALF (acrónimo de Alien Life Form, que se traduce como “forma de vida extraterrestre”) para la cadena NBC, en la que se narraban las aventuras de un extraterrestre que, tras aterrizar con su nave en el techo del garaje de la familia Tanner, era aceptado como uno más de la familia a pesar de los líos en los que acostumbraba a meterlos debido a su condición alienígena y a su pasión por comer gatos.
Durante sus 102 episodios, repartidos en cuatro temporadas, los espectadores pudieron disfrutar de esta serie protagonizada por el propio Paul Fusco (que no estaba acreditado pero, en el idioma original, daba voz a ALF), Max Wright (como Willie Tanner), Anne Sechedeen (en el papel de Katheryne Tanner), Andrea Elson (encarnando a Lynn Tanner) y Benji Gregory (interpretando a Brian Tanner), como se muestra en la imagen inferior. El éxito de la serie supuso su salto a otros medios, como la animación, el del cómic, la música o los videojuegos.
Sin embargo, en el último capítulo de la serie, titulado Consideren que ya me fui, ALF decide regresar con los suyos, por lo que sus congéneres Skip y Rhonda van a buscarlo. No obstante, antes de que se produzca el reencuentro, aparecen agentes del Pentágono y detienen tanto al extraterrestre como a la familia Tanner, lo que deja a los espectadores con un final inconcluso, como ya comentamos en su momento. Sin embargo, seis años después, vio la luz la película Proyecto: ALF, que buscaba darle un desenlace a la exitosa serie y es, además, el objeto de análisis de este artículo.
Bajo la dirección de Dick Lowry, esta película, de una duración aproximada de 95 minutos, está protagonizada por Paul Fusco (que vuelve a encargarse de la voz original de ALF), William O’Leary (como el doctor Rick Mullican), Jensen Daggett (en el papel de la la doctora Melissa Hill), Martin Sheen (que encarna al coronel Milfoil), Miguel Ferrer (que interpreta a Dexter Moyers), Beverly Archer (que se mete en la piel de la doctora Carnage), Scott Michael Campbell (que hace del teniente Reese) y Ed Begley Jr. (que se convierte en el doctor Warner).
Proyecto: ALF retoma el argumento del final de la serie para mostrarnos al alienígena bajo la custodia del Pentágono, donde algunos quieren manterlo vivo mientras que otros, como el coronel Milfoil, pretenden acabar con él. Los doctores Rick Mullican y Melissa Hill deciden rescatarlo para evitar que lo maten, pero pronto se darán cuenta de que es mucho más fácil pensarlo que hacerlo.
Lo primero de lo que nos damos cuenta al empezar a ver Proyecto: ALF es de que se echa en falta la presencia de la familia Tanner, ya que fueron los protagonistas de la serie de la que parte la película. Pese a que se los menciona al principio, donde nos aclaran que, dentro del programa de protección de testigos, han sido trasladados a Islandia, llama la atención el hecho de que el alienígena no haga ninguna alusión a ellos, aunque sea para decir que los echa de menos.
Dado que Proyecto: ALF es una película de los años noventa, tiene mucha lógica que se haga referencia a otros proyectos de la misma época como es el caso de la película original de El rey león, ya que se había estrenado dos años antes.
Aunque no cabe duda alguna de que Proyecto: ALF es un comedia que no tiene mayor pretensión que la de hacer pasar un ben rato a los espectadores, la verdad es que muestra con bastante acierto las diferentes actitudes que tomaría la sociedad si se descubriera que de verdad hay vida extraterrestre escondida entre nosotros.
El verdadero problema de Proyecto: ALF es que se trata de un producto de su época y que no tiene ningún atractivo para alguien que no haya visto la serie original. El hecho de que no se estrenara hasta seis años después del final del espacio televisivo ya fue una mala estrategia. por lo que, en la época actual, el producto solo podría llamar la atención de los espectadores nostálgicos.
Precisamente, si centramos nuestra atención en ese tipo de televidentes, no cabe la menor duda de que Proyecto: ALF es una buena opción para aquellos que quieran saber cómo acaba la serie que tantos recuerdos les trae del pasado o para los que la hayan visto pero no la recuerden. Ese tipo de espectadores sí que sabrán apreciarla, pero es probable que ninguno más, ya que hace muchos años que dejaron de emitirla.
Es cierto que no hace mucho se trató de lanzar una nueva serie de este carismático alienígena, pero al final el proyecto se paralizó y, por el momento, el extraterrestre solo ha regresado para spots comerciales, junto a Ryan Reynolds, los cuales, al igual que la película Proyecto: ALF, funcionarán como reclamo para los nostálgicos.



